Los dispensarios y hospitales misioneros católicos y protestantes en las remotas islas de Vanuatu, en el Océano Pacífico, van a llegar más lejos que nunca con sus medicinas gracias a la más moderna tecnología, llevando medicinas por las montañas y zonas inaccesibles, y a islas pequeñas, con drones voladores.

Los maristas, por ejemplo, tienen el hospital de Melsisi en la Isla de Pentecostés, una isla de 60 kilómetros de largo por diez de ancho, pequeña pero muy montañosa. La isla la descubrió el español Pedro Fernández de Quirós en 1606, aunque sin poblarla. Cuenta con unos 16.000 habitantes, muy dispersos. Sus habitantes insisten en que aquí se celebró la primera misa de todo el continente de Oceanía.

Una enfermera en la isla de Epi, en Vanuatu, con su maleta de vacunas... resulta difícil llegar a muchos lugares

Llevar vacunas con drones

Cuando el escaso personal sanitario del hospital de Melsisi tiene que llevar vacunas a una punta de la isla, no puede atender partos en la otra punta. Las distancias son cortas a vuelo de pájaro pero complicadísimas por tierra.

La vacunación de bebés es uno de los temas más difíciles en estas zonas remotas. Vanuatu registra una mortandad infantil de 23 muertes cada mil nacimientos, mientras que Australia registra solo 4 cada mil.

Dominic Viratos, un enfermero vacunador de los que recorre la isla y supervisa su salud, explica en el Catholic Leader que “cuando caen las lluvias intensas los camiones no pueden cruzar los ríos. Con los drones podemos llevar las vacunas y volver, son una gran ayuda”.

Una empresa australiana y otra alemana de mensajería con drones son las primeras del mundo en lograr un contrato comercial con un gobierno, el de Vanuatu, y ponen sus drones al servicio de los médicos misioneros.

El país lo necesita: son 80 islas repartidas por 1.600 kilómetros, y solo una de cada 3 islas tiene pistas de aterrizaje para avionetas o, al menos, carreteras para coches.

Impulsando el proyecto está Eric Peck, que fue piloto militar de aviones de transporte Hércules en Irak y Afganistán y ahora trabaja para Swoop, la empresa de drones con base en Melbourne. “Nuestra visión es que en 2021 puedas alzar la vista y ver un dron y pienses ‘están ayudando a alguien’”. Swoop y la empresa alemana Wingcopter Holding ganaron el contrato del gobierno isleño, compitiendo con otras 18 empresas.

Dominic Viriatos, enfermero en la Isla de Pentecostés, la primera donde se celebró misa en el continente, explica las ventajas de los drones

El proyecto lo apoya Unicef para el reparto de vacunas. Las vacunas hay que mantenerlas frías y las enfermeras caminan durante horas en rutas muy difíciles con sus maletas médicas.

Una primera prueba del sistema se hará en diciembre. Los drones saldrán desde una vieja pista de aterrizaje en la isla de Efate, sobrevolarán las islas de Eamo, Pele y Nguna y aterrizarán en un campo de fútbol remoto acordonado para recibirles. Un mes después, en una segunda fase, los drones llevarán vacunas a los centros de salud de las tres islas.

El primer país de Oceanía que celebró misa: fueron españoles

Vanuatu tiene unos 240.000 habitantes de los que un 15% son católicos; la mayoría de la población pertenece a distintas iglesias protestantes.

A los católicos del país les gusta recordar que el nombre de Cristo fue celebrado por primera vez en el país, y en todo el continente de Oceanía, precisamente en Isla de Pentecostés, en 1606, cuando cuatro sacerdotes y ocho religiosos (franciscanos y de San Juan de Dios) que acompañaban a Quirós oficiaron allí misa en el Día de Pentecostés. Quirós aprovechó para declarar que tomaba posesión de todo el territorio desde allí hasta el Polo Sur. 

Las islas de Vanuatu; al suroeste vemos la isla alargada de Nueva Caledonia,
que depende de Francia; un mismo obispo atiende Vanuatu y Nueva Caledonia

Generosidad de los estudiantes de enfermería católicos

Recientemente el país isleño logró otro hito médico (y católico). Se estableció por primera vez en el país un sistema de broncoscopias (el tubito con cámaras que se introduce por la garganta o la nariz), gracias al apoyo de la Universidad Católica de Australia en colaboración con el Hospital Provincial del Norte, en la isla Espíritu Santo, la más grande de Vanuatu. Se trata de un aparato caro y que requiere un personal entrenado para su uso y mantenimiento.

El equipo de broncoscopia que llegó en 2017 a Vanuatu por la generosidad de estudiantes de enfermería y comadronas de la Universidad Católica de Australia

La entrega se realizó en julio de 2017. Lo financiaron las estudiantes de enfermería y de comadronas de la universidad católica australiana, reuniendo fondos durante cinco años. La empresa fabricante contribuyó con la mitad del coste del proyecto y visita cada año el hospital para asegurarse del mantenimiento y entrenamiento del personal.