— Si te has hecho mayor... seguro que habrás adquirido más experiencia, porque has vivido, sufrido y madurado.
— Si sumas más años... pero tienes menos egoísmo;
— Si has crecido en comprensión, en bondad, amas más...
¡Debes estar contento!
 
— Si has hecho el bien y piensas continuar haciéndolo;
— Si has sabido ponerte al lado de los débiles...
¡Debes estar contento!
 
— Si has visitado, has hecho un rato de compañía, has escuchado a quien se encontraba enfermo, solo, triste;
— Si has intentado hacer más felices a quienes han estado a tu lado...
¡Debes estar contento!
 
— Si has contribuido a mejorar tu entorno;
— Si has hecho todo lo posible para que haya más justicia;
— Si has ayudado a otros haciendo, hablando o callando...
¡Debes estar contento!
 
— Si te dejas conmover por el sufrimiento ajeno;
— Si miras el hoy y el mañana con ilusión y esperanza;
— Si tienes la dicha, la gracia de creer en Dios, y en Él esperas y correspondes a su amor amando, ayudando...
¡De verdad debes estar muy contento!
 
El cardenal Primado de Inglaterra, Basil Hume, decía:
— «Si llegas a santo es porque Dios te habrá hecho santo. Tú no sabrás cómo. A ti sólo te toca intentarlo. ¡Debes estar contento




Alimbau, J.M. (2017).  Palabras para la alegría. Madrid: Voz de Papel.