Acabo de leer un artículo de Infovaticana en que se sigue nada más que mirando a lo que sucede en la curia. Se habla de hastío y falta de celo pastoral, como si eso proviniese de la jerarquía. Por supuesto, quien lo escribe no lo firma. Valientes de perfil anónimo...

El hastío viene por falta de oración y de fe, y la falta de celo apostólico no viene por lo que haga o deje de hacer el obispo, sino por la falta de amor. Los santos no se quejaban de lo que hacían otros. Cumplían la voluntad de Dios en sus vidas, y con eso tenían suficiente.

Es muy fácil publicar artículos echando pestes de la jerarquía pensando que con eso se está aportando algo pero es mentira. Con eso sólo se queda uno a gusto pensando que está siendo valiente y denunciando el mal (anónimamente), pero no propone ninguna solución.

La solución es dejarse de cotilleos eclesiásticos y dar la vida. Amar a Cristo, predicar la doctrina de la Iglesia, orar y dejar de mirar y juzgar lo que hacen otros. Ya les juzgará el Señor, como a ti y a mí.

Tú trata de ser santo, y si lo que vas a decir no es más elocuente que el silencio, mejor cállate. Ora más y critica menos, y si lo haces, que sea de cara y no lanzando artículos anónimos a la web, sino escribiendo en privado a quien consideres que puedes edificar.

Ese contubernio de curas refunfuñones que se juntan a despotricar de todo no ayuda a nadie, mucho menos a ellos mismos. Como los viejos que se reúnen a gruñir que todo tiempo pasado fue mejor. Qué pérdida de tiempo. Mejor orar y amar, como decía el cura de Ars.

Y a ver si respetamos un poco más a nuestro nuevo Obispo, que no es "Cobito", sino d. José. Le conozco desde hace 20 años y he visto pocos curas más trabajadores que él. Y reza, que ya es mucho decir. ¿Tiene sus cosas? Yo también. ¿La gente no puede cambiar?

¡Qué hipocresía! Llamamos a la conversión pero no nos creemos que realmente alguien puede cambiar. Menos palabrejas entre espumarajos, menos pajas en ojos ajenos y más arrancarse vigas de los propios.

Y a ver si Infovaticana deja de dar pábilo a profetas de calamidades y resabiados curiales y vuelve a informar, que es lo que le corresponde. A vino nuevo, odres nuevos. Ale, ya me podéis criticar