Estimados amigos de Santa Hildegarda

En estos días tan especiales en que nos preparamos para la celebración del Nacimiento de Jesús –que eso es la Navidad- es bueno recordar que, por mucho que en la sociedad estos días las preocupaciones de la mayoría de la gente sean muy materiales y consumistas, todo este ambiente festivo y alegre (con mayor o menor sinceridad) se debe a que Dios se hizo hombre y nació de Santa María Virgen para salvarnos a cada uno de nosotros. Santa Hildegarda dice al respecto en su libro Scivias: Parte 1ª, nº 33:

“Cuando el Cordero inocente exhaló el espíritu en la cruz, todos los elementos se estremecieron, porque el noble Hijo de la Virgen había muerto en su cuerpo a manos de los homicidas. Por su muerte, la oveja perdida fue devuelta a los pastos de la vida. Y al ver el antiguo perseguidor que, a causa de la sangre del Cordero inocente derramada para salvar a los hombres del pecado, debía soltar aquella oveja entonces, por primera vez, comprendió quien era ese Cordero. Antes no había podido saber como ese Pan Celestial, sin semilla de varón ni concupiscencia de pecado, se había encarnado de una virgen cobijada bajo la sombra del Espíritu Santo.
 

Jesús, nuestro salvador, se encarnó y se hizo hombre para dar su vida por nosotros en la cruz por una locura de amor. Nos quiere tanto que se abajó a nuestro nivel para levantarnos y hacernos hijos de Dios a un precio sin medida que nunca llegaremos a calibrar y agradecer convenientemente en este mundo.

Recapacitemos pues, seamos agradecidos y no dejemos de felicitar, alabar y bendecir con adoración al protagonista de la Navidad que como dice nuestro villancico “ es de la Virgen María y del Espíritu santo.”

Puesto que es el “cumpleaños” de Jesús busquemos en estos días un tiempo para ir a visitarlo al sagrario y tener un rato de intimidad y adoración junto a él para hacerle saber que nuestra fiesta y alegría es por Él y no por los regalos o las comidas abundantes.

¡¡¡Feliz y Santa Navidad!!!

Equipo de Casa Santa Hildegarda