En estas ruinas de la parroquia de Santa María, de Cazorla, destruida por los franceses durante la guerra de la independencia, tuvo lugar la ordenación sacerdotal de aquel  año en la diócesis de Jaén. La ceremonia tuvo lugar el 29 de junio de 1963, presidiendo la Eucaristía, el  entonces nuncio del papa, monseñor Riberi, acompañado de monseñor Romero Mengibar, obispo diocesano.  Entre los nuevos sacerdotes estaba don Manuel García Muñoz, natural  de Alcalá la Real, donde había nacido el 25 de septiembre de 1940, quien estudió en el  seminario diocesano, en Roma, Granada y Madrid.

Comenzó siendo párroco de Santa Cristina, en la aldea de Otiñar, núcleo cerca de la ciudad de Jaén. Se dedicó de lleno a la enseñanza en el seminario, y en varios institutos de la provincia. Su especialidad era la Sagrada Escritura, de modo especial en el Nuevo Testamento-

Durante muchos años ha ejercido la capellanía del colegio del Divino Maestro, de Jaén. En el año  2014 fue nombrado canónigo de la catedral de Jaén, asignandole el servicio de penitenciario adjunto..

El entierro será mañana en la parroquia de Consolación, en su pueblo natal, donde ha ocurrido el fallecimiento.

Descanse en paz, don Manuel.

Tomás de la Torre Lendínez







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