Acabo de recibir una sencilla, cordial y fraterna carta del obispo emérito de Oirhuela-Alicante, don Rafael Palmero Ramos, quien agradece lo que hacemos en este Blog, y en especial destaca sus gracias por el post dedicado al padre Mesa, natural de estas tierras de Jaén. Con esta misiva está demostrada con creces la existencia del Blog Semblanzas Sacerdotales.
 
Don Rafael adjunta su homilía leída en la Capilla de las Carmelitas Descalzas de la Aldehuela, donde reposan los restos de Santa Maravillas de Jesús, en una Misa que celebramos toda la familia CLAUNE, con las Carmelitas, en sufragio de este querido Padre Mesa.

El texto de la homilía de monseñor Palmero es éste:

1.- Conocí al P. Mesa cuando llegué a CLAUNE hace 15 años. Después, no le he tratado mucho porque nos veíamos en las reuniones establecidas y poco más. Tuve y sigo teniendo, sin embargo, una impresión gratísima de él.
 
Su silencio, su palabra siempre pensada, su trabajo humilde, constante y eficaz, su preocupación por todas las hermanas de vida contemplativa, tanto españolas como del mundo entero, hacían que su dedicación plena a la tarea encomendada fuera realizada por un verdadero apóstol.
 
Nunca una queja, jamás un enfado, tampoco una imposición categórica. Y siempre y con todos, colaboración fraterna, rasgo diferencial de su espíritu y de su entrega, en actitud de servicio siempre. Éste y otros rasgos que muchos de Uds. conocen mejor que yo, hacen de él una figura digna de reconocimiento y elogio. Por su esfuerzo personal, sin duda, pero sobre todo por generosidad de Dios.
 
2.- Visité al Padre en Granada cuando ya moraba en una Casa de la Congregación de Hijos del Inmaculado Corazón de María, porque sus fuerzas físicas se habían debilitado mucho. Pero advertí que conservaba su señorío humano y espiritual de siempre. El que tuvo, retuvo, reza el refrán castellano.
 
Ni se refirió para nada al tiempo pasado en que contaba con más energías y recursos, ni suspiraba tampoco por otra situación mejor. Plena conformidad con la Voluntad de Dios la suya. Eso sí, con la ilusión de cuantos veníamos moviéndonos a su lado y con la esperanza que compartimos todos.
 
3.- Al tener noticia, hace unos días por el P. Eleuterio, de su defunción y no poder viajar en esa fecha para estar presente en sus exequias, yo celebré la Misa enseguida por el eterno descanso de su alma. Luego he pensado: ¡cuántas oraciones y cuántos sufragios habrán ofrecido también sus hermanos de religión y las comunidades de vida contemplativa, comenzando por las Carmelitas Descalzas de La Aldehuela y de El Cerro de los Ángeles que le conocieron más, y siguiendo por todas las demás de la familia CLAUNE! Se confeccionaba así una hermosa corona, más que de laurel, de fraterna colaboración y de mutua ayuda.
 
Pero sigamos haciendo realidad, si os parece, el viejo dicho de que “antes de hablar a los hombres de Dios, hemos de hablar a Dios de los hombres”. Lo hacemos hoy con la celebración de esta Eucaristía en su favor. El P. Mesa sigue siendo para todos amigo y hermano del alma.
 
4.- Dice San Agustín que toda nuestra ocupación en el cielo –la de los bienaventurados– serán el Amén y el Aleluya, es decir, el asentimiento pleno a la Voluntad de Dios y la alegría compartida con miles y miles de hermanos y hermanas. “Esto es el ‘Paraíso’ –explicaba el Papa Francisco en la audiencia general del miércoles 26 del pasado mes de noviembre–, que no es un lugar sino un ‘estado’, donde nuestras esperanzas serán verdaderamente colmadas, en una nueva creación, con plenitud de ser, verdad y belleza, libre de todo mal y de la misma muerte”.
 
Que en este V centenario del nacimiento de Santa Teresa siga ella ayudándonos a todos a ser tan caritativos como lo fue el P. Mesa, conscientes de que el Señor no se cansa de amarnos, y que nos invita una y mil veces a seguir trabajando juntos.
 
Necesitábamos una máquina para elaborar formas que sirven para la Eucaristía y nos la facilitaste. Necesitaba una Hermana habitación para morar en ella los días de su estancia en Madrid con motivo de una intervención quirúrgica, y nos la preparaste. Necesitábamos unos soles, moneda del Perú, para acercar el Noviciado de nuestro nuevo Monasterio de Pimentel, y hemos podido contar con ellos. En el año 2009 CLAUNE nos ayudó a construir nuestra cocina y refectorio. ¡Fue una gran bendición! Les estamos muy agradecidas.
Estos y otros recordatorios de este estilo habrá escuchado el P. Mesa al llegar al cielo antes de decirle: “entra en el gozo de tu Señor y disfruta de una vida eterna”. La Madre Maravillas, con su Fundación y sus bienes, ha contribuido no poco para responder afirmativamente a estos puntos de examen.
 
La santidad consistía para el P. Mesa en hacer la Voluntad de Dios. Su conocimiento del Misterio de la Trinidad le ayudó sin duda alguna a entender que contemplación y acción deben ir siempre unidos, ya que las buenas obras son prueba evidente de la verdadera contemplación (Séptimas Moradas de Santa Teresa).
Que estas palabras las escuchemos también nosotros cuando Dios nos llame. Eso sí, teniendo al lado a la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. Dale, Señor, el descanso eterno, y brille para él la luz eterna.
 
 
 
✠ Rafael Palmero Ramos
Obispo Presidente de CLAUNE