Un concierto de AC/DC en el estadio de Vallecas tras un Rayo-Getafe con la permanencia en juego evidenciaría la falsedad del dicho que atribuye un efecto sedante al fa sostenido. No digo que la bandurria no amodorre un poco, pero la guitarra eléctrica, lejos de amansar a las fieras, las pone de los nervios, así interprete con ella Rosendo El Concierto de Aranjuez.
Nada que ver con la cadencia rítmica de la misa criolla que para honrar a la Virgen de Guadalupe ha oficiado hoy Francisco en la basílica de San Pedro, donde una solista con mucho de Mercedes Sola y un hombre orquesta con bastante de Inti ilimani han ofrecido a Dios su mensaje de pampa.
En el intervalo de dos cantos el Papa ha clamado contra la cultura del descarte, en alusión al analfabetismo epidural. Habrá quien le reproche estar en misa y repicando, pero va directo al cigoto en lugar de envolver el aborto con eufemismos, como ha hecho el nuevo ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, partidario de que prosiga la matanza, pero con buen rollo. Nada que ver con Gallardón, cuya antipatía de matrona de guardia del PP echan de menos las nuevas generaciones de fetos.