A raíz de la aceptación, por parte del Papa, de la renuncia del card. Velasio De Paolis como presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede (el miércoles 21 de septiembre de 2011), CNN México se precipitó con un titular que sembró confusión y dio pie a multitud de comentarios y cavilaciones equívocas especialmente replicadas en la prensa mexicana, aunque no sólo.
 
El titular que daba CNN era «El delegado de los Legionarios de Cristo renuncia en El Vaticano». Los dos breves párrafos de la «noticia» eran poco menos que escuetos, privados de contexto y, en cuanto que no precisaban la información referida en el título, inexactos.
 
En 2010, al haber cumplido los 75 años, el card. De Paolis presentó su renuncia al servicio desempeñado en la Santa Sede. 75 es el límite de edad establecido en el Código de Derecho Canónico para la renuncia en el cargo como obispos de una diócesis o de un dicasterio de la curia romana. Por entonces, en 2010, el Papa Benedicto XVI vio conveniente que el card. De Paolis continuara un poco más en su cargo, pero ahora, un año después, le aceptó la renuncia. Técnicamente esto se llama «aceptar una dimisión». Un hecho del todo normal y que en absoluto tiene que ver con la otra misión que tiene y continuará el card. De Paolis como Delegado Pontificio para los Legionarios de Cristo.
 
Por otra parte, inmediatamente se destacó que el obispo que sucede al card. De Paolis en la presidencia de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede es mons. Giuseppe Versaldi, quien de 2009 a 2010 fue uno de los visitadores apostólicos para la Legión de Cristo en Italia. El texto de CNN, y el sucederse de reportes en diferentes publicaciones, olvidan que la misión que en el pasado tuvo mons. Versaldi como visitador apostólico concluyó hace un año. Si fuésemos estrictos, periodísticamente hablando, tendríamos que decir que están diciendo una mentira.
 
El uso de titulares «llamativo» es un artilugio frecuentemente utilizado en la prensa escrita y digital (sobre todo en la digital donde el rápido sucederse de informaciones y el éxito en el reporte y consulta de las mismas depende del interés que puede despertar el titular mismo). Hasta ahí todo es, por así decir, normal. Lo que no es normal es que ya el cuerpo de la noticia quede privado de los respectivos matices y el necesario contexto para no dar pie a confusiones. Así las cosas, las precipitaciones «informativas», también las de CNN, pueden ser una nueva invitación a discernir mejor las fuentes de información consultadas y la información misma que circula en éste y tantos otros campos, especialmente los relacionados con la vida de la Iglesia católica, con la Iglesia en la prensa.