–¿Y ahora, después del tremendo barullo que ha armado usted con lo de los filolefebvrianos, qué hacemos?
Como diría el propio Iraburu, Ad primum: el barullo no lo he armado yo, sino los anti-filolefebvrianos, que yo escribí con orden y paz, con datos y argumentos, y sin insultar a nadie. Menciones si hice, porque no soy de los que tiran la piedra y esconden la mano.  Ad secundum: conviene pensar y escribir con calma, y eso exige ahora esperar unos cuantos días o semanas a que pase la tormenta. No va a darse Petrus Hispanus menos plazo que el que precise D.José María.

- Cómo filolefrebviano acreditado se sentirá usted muy dolido...
No le voy a decir que no me duela la actitud de quienes pretenden situarse en un justo medio, a equidistancia del bien y del mal, de la verdad y del error para convertirse a sí mismos en el único referente. Pero allá ellos y quienes les den crédito.
 
- Para el padre Iraburu los artículos publicados en este blog por Petrus Hispanus tienen una argumentación muy pobre...
Será  porque están a la altura de quien los ha provocado. No parece que las opiniones de Iraburu requieran mayor contundencia.

- ¿Y que opina de lo que ha hecho con usted el padre Iraburu al mandarle al infierno mediático de los blogs filolefebvrianos y al ponerle, calumniosamente, en relación con una opinión acerca de la "Misa bastarda"?
Esto de la "Misa bastarda" lo publicó un comentarista en el blog de Iraburu y alguién lanzó en otro lugar la especie de la que ahora se hace eco D.José María quien, en este caso, sí pronuncia nombres y hace acusaciones infundadas.

Pero no me extrañan estos ataques: soy de la opinión de nuestro maestro Donoso Cortés:
 
"Y no me digas que no quieres combatir; porque en el instante mismo en que me lo dices, estás combatiendo; ni que ignoras a qué lado inclinarte, porque en el momento mismo en que eso dices, ya te inclinaste a un lado; ni me afirmes que quieres ser neutral, porque cuando piensas serlo, ya no lo eres; ni me asegures que permanecerás indiferente, porque me burlaré de ti, comoquiera que al pronunciar esa palabra ya tomaste tu partido. No te canses en buscar asilo seguro contra los azotes de la guerra, porque te cansas vanamente; esa guerra se dilata tanto como el espacio, y se prolonga tanto como el tiempo. Sólo en la eternidad, patria de los justos, puedes encontrar descanso; porque solo allí no hay combate; no presumas, empero, que se abran para ti las puertas de la eternidad si no muestras antes las cicatrices que llevas; aquellas puertas no se abren sino para los que combatieron aquí los combates del Señor gloriosamente, y para los que van, como el Señor, crucificados".
 
- Y dando por zanjado el asunto, mientras D. José María así lo desee, hecemos llegar a nuestros lectores la última respuesta, por ahora, de Petrus Hispanus:
 
No es D.Ángel David quien debe responder a la requisitoria de D.José Mª Iraburu: "¿Cómo explica Don Ángel David mi aislamiento?" porque no es él quien ha hecho la afirmación sino yo.
 
Según dice Don José María, él rechaza esa afirmación de vivir en “un espléndido aislamiento” por esta razón que considera “mucho más importante”: gracias a Dios, estoy en comunión plena con unos 4.000 obispos católicos unidos al Papa y tengo muchos amigos.

¿Ve Vd., D.José María, cómo está aislado de la realidad?

Porque esos 4.000 obispos católicos incluyen a toda la Conferencia episcopal austriaca que no hace mucho demostró su “unión” con el Papa rechazando públicamente al menos a un candidato al episcopado propuesto personalmente por él? (Rvdo. Gerhard Maria Wagner). Y aprovechando aquello de que “el Pisuerga pasa por Valladolid”, advirtieron severamente al Santo Padre que en lo sucesivo piensan “monitorizar” todos los nombramientos episcopales en Austria
Por si fuera poco, dentro de la más pura tradición herética del galicanismo, por boca de su presidente el Cardenal Schönborn —con quien Vd., D.José María, debe estar muy unido— anunciaron, en nombre de un grupo de fieles laicos, que creen muy adecuado presentar estas “peticiones” al Papa: la abolición del celibato sacerdotal, la ordenación de laicos casados, el regreso al sacerdocio de los sacerdotes sancionados por público amancebamiento aunque sigan públicamente amancebados, y el diaconado femenino como paso previo para el futuro sacerdocio femenino. Algunas de las declaraciones de Schönborn pueden leerse en la información de este vínculo que, sin duda, es muy del agrado de D.José María y de todos los que están en comunión con el purpurado austríaco.
 
Esos 4.000 obispos católicos incluyen a toda la Conferencia episcopal canadiense a quien su homónima peruana en carta fechada el 28 de mayo de 2009, pidió formalmente que dejen de financiar a grupos abortistas en Perú a través de la Organización Católica Canadiense para el Desarrollo y la Paz (D&P). La carta fue firmada por Mons. José Eguren, Arzobispo de Piura y Tumbes, Presidente de la Comisión de Familia, Vida e Infancia de la CEP.
 
Mons. Eguren dice en la carta: “Es muy inquietante que los grupos que operan contra los Obispos del Perú, tratando de socavar la protección jurídica del derecho a la vida de los niños no nacidos, sean financiados por nuestros hermanos los obispos de Canadá".
 
Y no sigo aunque podría multiplicar los ejemplos que demuestran lo “sólido” de sus afirmaciones. Y maldita la gracia que me hace. ¡Qué más quisiera yo que no fuera así!
 
Le pierde a Vd. Don José María la obsesión de las cifras cuantiosas. Y eso le lleva a incluir a congregaciones como el Instituto del Buen Pastor —y, según otro articulista no es el único caso en que yerra de medio a medio— entre las que “aceptan sin reservas el sagrado Concilio Vaticano II”. Esto Don José María es tan falso que esas congregaciones tienen en sus estatutos —y aprobados por la Santa Sede— el ejercicio de la crítica constructiva de la augusta asamblea. Pero —y precisamente por su aislamiento de la realidad— no se ha enterado Vd. de que el tabú que era hasta ahora el Concilio pastoral y no dogmático está dejando de serlo, gracias a Dios.
 
Y, finalmente, también creo poder darme por aludido con esta su frase conclusiva: Un denominador común a todos los comentarios adversos:1) son tristes, muy tristes, y 2) no aluden ni de lejos al tema que expongo en mi artículo,3) bien documentado y argumentado.

Siendo generoso diré que su afirmación nº 3 es una expresión de ingenuo optimismo (aunque creo que los miembros del Instituto del Buen Pastor no serían tan benévolos con Vd.), la nº 2 es sencillamente mentira y la nº 1 es regar fuera del tiesto. Una objeción puede ser fundada o no fundada, bien o mal expuesta pero descalificarla porque sea triste o alegre sencillamente no viene a cuento. Es como pretender descalificar una tesis doctoral porque sea “rubia”.

Lo que sí es “triste, muy triste” es lo que está Vd. haciendo tal como lo expresa magistralmente un artículo que suscribo totalmente del que copio una frase y con la que me despido hasta la próxima:

Minar a los resistentes es una forma de aliarse, se reconozca o no, con el enemigo. O de hace el juego a los semi. Ya se sabe: los semi-arrianos, los semi-pelagianos…o los semi-católicos; esos que piensan que la media heterodoxia consensuada y/o pactada es la salvación para hoy y el futuro asegurado para mañana.

Yo prefiero admirar a los del castillo, lo confieso. No estaré dentro de las murallas (lo confieso también- pero no les tiro cañonazos, ni les corto suministros, ni les niego el agua y la sal, ni les desgasto, ni les pongo en el disparadero. Tengo claro, muy claro, que no son el enemigo. Todo lo contrario
”.

PETRUS HISPANUS

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