Se fue el Papa pero ha dejado muchos gestos y mensajes. Los discursos habrá que releerlos, los gestos quedarán grabados. Benedicto XVI besó y bendijo a los más vulnerables, ofreció su mano para que la apretasen, se dejó asombrar por la belleza de Santiago y Barcelona, y mantuvo, a pesar del cansancio, su pequeña sonrisa.

La segunda visita del Papa a España ha venido marcada por dos conceptos fundamentales: fidelidad y audacia. Fidelidad a las raíces, Compostela como signo, y audacia para el futuro, con Barcelona y el templo de Gaudí como paradigma.

Benedicto XVI pasó por Santiago como peregrino y llegó a Barcelona como creyente de este siglo. Sin nostalgias, ni parcelas. Diáfano, inteligente y testigo de la fe. Sería interesante, tal vez, que a la semana de su visita, grabásemos en la agenda del alma, los creyentes, y en las páginas de la historia, los no creyentes, los diez mensajes más bellos que nos ha ofrecido en sus discursos y con su presencia.

1. "Para el futuro, es necesario que no haya un enfrentamiento sino un encuentro entre fe y laicidad", dijo a bordo del avión que le llevaba de Roma a Santiago. Benedicto XVI acierta de pleno cuando impetra un acuerdo entre fe y razón, entre tradición y modernidad. Porque laicidad significa, -escribe Claudio Magris-, "tolerancia, duda tambien respecto a las propias certezas, autoironía, desmitificación de todos los ídolos", por lo que "no sólo el clericalismo ingerente e intolerante es lo contrario de esta laicidad, sino tambien la cultura o pseudocultura radicaloide y secularizada dominante".

2. "Vengo como peregrino en este Año Santo compostelano y traigo en el corazón, el mismo amor a Cristo de san Pablo".

3. "Peregrinar, -subrayó con fuerza-, no es simplemente visitar un lugar cualquiera para admirar sus tesoros. Peregrinar significa, más bien, salir de nosotros mismos para ir al encuentro de Dios, allí donde Él se ha manifestado", dijo en la catedral compostelana.

4. "Europa ha de abrirse a Dios, salir a su encuentro sin miedo", dijo en la homilía de la misa en Santiago de Compostela. El Papa pidió que Europa abriera un hueco a Dios. No puede cerrarle las puertas. Es una llamada al "renacimiento" espiritual, no a la "cruzada" como pretenden otras voces.

5. "La gran tragedia de nuestra cultura es que muchos se han empeñado en mostrar a Dios como enemigo del hombre", dijo en la plaza del Obradoiro.

6. Al consagrar el templo de la Sagrada Familia, proclamó: "Estamos presentando ante el mundo a Dios, que es amigo de los hombres, e invitando a los hombres a ser amigos de Dios".

7."Para el cristiano, todo hombre es un santuario de Dios",dijo en su visita a la obra del Niño Dios.

8. Y tambien, en el mismo lugar, afirmó: "La Iglesia es ese abrazo de Dios en el que los hombres aprenden tambien a abrazar a sus hermanos".

9. "Sólo donde existen el amor y la fidelidad nace y perdura la verdadera libertad".

10. Sus palabras de despedida: "Con la oración y el pensamiento, he deseado abrazar a todos los españoles sin excepción alguna".

Antonio Gil