Desde 2012, en Chile se viene librando una batalla legal entre una empresa hidroeléctrica, la Coyanco, y las quince Hermanas Carmelitas Descalzas de clausura del Cajón del Maipo (su web, aquí).

La hidroeléctrica Coyanco trata de apropiarse de parte del terreno del monasterio para hacer pasar las aguas que alimentarán la central hidroeléctrica en construcción, que forma parte de una serie de otras centrales situadas en la orilla sur del río Maipo.

La construcción ha sido aprobada por una Comisión de Ministros del gobierno central sin considerar los daños ambientales, la invasión y la confiscación de parte de los terrenos del monasterio, que sería dividido en dos por el canal de agua y la destrucción de una gruta dedicada a la Virgen que está en la ruta en cuestión y que forma parte de la devoción popular local.

La Conferencia de Religiosas y Religiosos de Chile (conferre.cl) ha publicado una carta de apoyo a las religiosas, recibida en la Agencia Fides, en la que “expresa publicamente su apoyo en este momento crítico que está pasando la Comunidad de Carmelitas Descalzas del Amor Misericordioso y de la Virgen del Carmen del Cajón del Maipo, por las repetidas y continuas presiones a la que se encuentra sometida”.


 Las carmelitas de Maipo con su imagen de la Virgen del Campo

“La aprobación del proyecto, decidida unilateralmente por un Comité de Ministros, vulnera la naturaleza más propia de la vida de clausura” continua la carta.

Después, los religiosos recuerdan que “la ley chilena reconoce la legislación canónica como normativa de todos los bienes inmuebles de propiedad de la lglesia, es decir, un bien eclesiástico está sometido a una doble legislación. Esto, entre otras cosas, es lo que no ha respetado la última sentencia, que permitiría vulnerar la clausura y dar lugar en el territorio del Monasterio a una construcción totalmente ajena a sus fines”.

“Como Religiosos de Chile manifestamos nuestro más decidido apoyo y nuestras oraciones a las hermanas del Monasterio de Carmelitas Descalzas del Cajón del Maipo y estaremos con ellas, en todo lo que les acontezca” concluye la carta.