Este martes 15 de marzo se han promulgado oficialmente las fechas de algunas canonizaciones, entre ellas las de dos beatos hispanos que pasarán a recibir culto como santos en las iglesias de todo el mundo.

Se trata del cura argentino José Gabriel Brochero (18401914), conocido como "el cura gaucho" por sus incansables viajes a lomos de mula, y de José Luis Sánchez del Río, asesinado por odio a la fe a los 14 años en 1928, conocido como "el niño cristero", aunque técnicamente no era combatiente en las milicias cristeras.

Ambos serán canonizados el 16 de octubre. La coincidencia en la fecha parece confirmar que la canonización se celebrará en Roma. Hay quien considera que una celebración en Roma sería una forma de potenciar la figura del niño cristero ya que los poderes fácticos en México tienden a ocultar todo lo relacionado con la época cristera y las persecuciones contra los cristianos en los años 20. No sucede así con el Cura Brochero, muy popular en Argentina y motivo de orgullo para las autoridades públicas.


El milagro que ha abierto el paso a la canonización del cura argentino fue la curación de la niña Camila Brusotti en noviembre de 2013, a las puertas de la muerte por una paliza por la que su madre y la pareja de ella están detenidos y procesados. "Le faltaba todo el parietal derecho. Impresionaba verla porque se veía cómo latía el cerebro debajo del cuero cabelludo", explica el padre, Javier Brussotti, que es quien cuida a la niña hoy. La historia se puede leer aquí en LaNacion.com.ar


El Cura Brochero con su mula, en una estampa cotidiana
de este sacerdote que recorría distancias enormes

El cura Brochero fue beatificado en septiembre de 2013 en Argentina ante 200.000 fieles devotos. El milagro certificado para beatificar al cura gaucho fue el de Nicolás Flores, un chico de 11 meses que había quedado al borde de la muerte tras sufrir un severo accidente de tránsito. La criatura llegó a tener tres paros cardiorrespiratorios y recuperó en meses, sin intervención quirúrgica, su masa encéfalica.


En México crece más y más la popularidad de José Luis Sánchz del Río, asesinado a los 14 años en 1928 durante la sanguinaria persecución anticatólica del régimen de Plutarco Elías Calles.


El suplicio de José Sánchez del Río según la película Cristiada

Los verdugos cortaron al muchacho la piel de las plantas de los pies y le obligaron a caminar por el pueblo, rumbo al cementerio. Le ofrecían perdonarle la vida si gritaba "muera Cristo Rey", a lo que respondía con gritos de ‘viva Cristo Rey’ y alabando a la Virgen de Guadalupe. Le señalaron su tumba y ante ella fue ahorcado y acuchillado. La muerte del joven se ha popularizado con la impactante película “Cristiada”, dirigida por Dean Wright, estrenada en 2012.


Probablemente el libro que mejor describe
la vida y muerte del niño cristero y su ambiente
es esta biografía de Luis Laureán, paisano del
mártir, que conoció a los asesinos

Como mártir, no se requirió un milagro para su beatificación, pero sí para la canonización. La historia del milagro (la asombrosa curación de la bebé Ximena Guadalupe Magallón Gálvez) se puede leer aquí, contada por su familia.

(La película Cristiada, que ha popularizado al niño mártir, se puede conseguir legalmente aquí; ReL recomienda también el libro El Niño Testigo de Cristo Rey, escrito por un sacerdote que conoció a los asesinos, aquí, y que estudia si los asesinos llegaron a arrepentirse -más datos aquí-)

En el vídeo, un reportaje de RomeReports explica brevemente el contexto de persecución que llevó a la rebelión de los cristeros