El cuerpo de Hugo Chávez fue embalsamado apenas falleció, lo mismo que el de Mao, Ho Chi Min y Lenin. Sin duda en su mausoleo no corre ningún peligro de ser profanado, como denuncia el sitio web Reporte Católico Laico que ocurrió días atrás con las tumbas de los canónigos de la catedral de Caracas que se encuentran en el Cementerio General de Sur.

Monseñor Adán Ramírez Ortiz, canónico actual de la catedral metropolitana, denunció la situación y manifestó su “inmenso dolor y estupor por el saqueo, la profanación, y la desidia de la cual hemos sido víctimas también nosotros,  los sacerdotes canónigos de la Catedral”. Cerca de veinte tumbas fueron abiertas y saquearon los restos que contenían.

El capellán del cementerio, Germán Machado, ratificó la denuncia y explicó que los cultures de ritos esotéricos buscan restos, dientes de oro y huesos de muertos. “Unas veinte tumbas fueron destruidas con el fin de llevarse los ‘cráneos blancos’, es decir, cráneos de hombres consagrados a Dios, como es el caso de nuestros sacerdotes, que en el mercado de la santería, hechicería y palería –detalló el diácono -, tienen un valor monetario superior al de cualquier otra persona”.