La misión que el Papa Francisco encomendó al arzobispo de Malta, Charles Scicluna, y a monseñor Jordi Bertomeu, para seguir investigando los casos de abusos sexuales en Chile, especialmente en Osorno, concluyó este domingo.

En un comunicado, Scicluna afirma que “el Papa Francisco me ha encargado pedir perdón a cada uno de los fieles de la diócesis de Osorno y a todos los habitantes de este territorio, por haberles herido y ofendido profundamente”.

Más testimonios de víctimas

Tanto el arzobispo maltés como el sacerdote español han actuado como delegados del Papa en Osorno durante una visita que se ha producido entre el 14 y el 17 de junio. Durante estas jornadas ambos se han encontrado con distintas comunidades para restaurar la comunión en la diócesis. Además, escucharon a más víctimas de abusos sexuales.

Scicluna agradeció igualmente a “todos la maravillosa, calurosa y honesta acogida” y por haberles permitido “experimentar el amor de la Iglesia” que les “ha conmovido profundamente”. “Para Moneñor Jordi Bertomeu y para mí fue una experiencia profunda de Dios el encontrar tantas comunidades parroquiales, tantas personas que han tenido la generosidad de compartir con nosotros sus heridas, experiencias dolorosas, así como también sus esperanzas y amor por la Iglesia en Osorno”, agregó.

Una reconciliación que llevará tiempo

También agradeció a todos los miembros del clero de Osorno y a todos, en general, “por tanta buena voluntad, por tanto amor por la Iglesia de Jesucristo y por el deseo de una gran mayoría de una reconciliación verdadera”.

Asimismo, recalcó que esa esperada reconciliación no se logrará “con una misión de pocos días, sino que es un don de Dios que debe ser acompañado de un proceso largo, que requiere paciencia, generosidad, fortaleza y humildad”.