El Monseñor Heriberto Bodeant, secretario de la Conferencia Episcopal, explicó que los legisladores que votaron este miércoles por la despenalización del aborto se apartan de las creencias de la Iglesia Católica, por lo que quedan excomulgados.

"La excomunión automática es para quien colabora en la ejecución de un aborto de manera directa, y directa es que se haga ese acto en concreto. (...) Si un católico vota (una ley) con una manifiesta intención de que le parece que la Iglesia está mal en eso, se aparta él mismo de la comunión de la Iglesia", explicó Bodeant.

Bodeant dijo que a veces se hace de la excomunión "un miedo" que tenemos, "que los vamos a prender fuego". Por ese motivo, explicó en qué consiste la excomunión en términos religiosos: "Solo tiene sentido en aquellos que son católicos, que son practicantes. La excomunión significa decir usted no está en comunión con la comunidad eclesial a la que manifiesta abiertamente pertenecer y al hacer algo que lo pone afuera de la comunión, y por lo tanto no puede participar en la eucaristía".

El secretario episcopal volvió a ratificar la posición de la Iglesia católica en este tema, al asegurar que el rechazo está fundamentado en la convicción de que la vida humana "comienza desde la concepción". "Y esa vida humana debe ser respetada", manifestó.

En cuanto al comportamiento que tendrá la Iglesia, una vez que el presidente José Mujica promulgue la ley y entre en vigencia, es anunciar la "valoración de la vida". "Es un trabajo que apunta a fortalecer la ley escrita en el corazón de cada persona y que dice que hay un valor fundamental: el de la vida. Está por encima de otros (derechos)", manifestó.