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Lunes, 27 de marzo de 2017

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Por qué el papa Francisco no da la comunión


Porque, dice, entre los fieles podrían infiltrarse pecadores públicos no arrepentidos y él no quiere ser cómplice de su hipocresía. El caso de los políticos católicos que promueven el aborto



Sandro Magister

9 mayo 2013

Hay una particularidad, en las Misas celebradas por el papa Francisco, que suscita interrogantes que hasta ahora han quedado sin respuesta.

Al momento de la comunión, el papa Jorge Mario Bergoglio no la administra personalmente sino que deja que sean otros los que den a los fieles la Hostia consagrada. Se sienta y espera que termine la distribución del sacramento.

Las excepciones son poquísimas. En las Misas solemnes, antes de sentarse, el Papa da la comunión a quien lo asiste en el altar. Y en la Misa del Jueves Santo pasado, en la cárcel de menores de Casal del Marmo, quiso dar él la comunión a los jóvenes detenidos que se acercaron a recibirla.

Desde que es Papa, Bergoglio no ha dado una explicación de este comportamiento suyo.

Pero hay una página de uno de sus libros del año 2010 que permite intuir los motivos que están en el origen del gesto.

El libro es el que recoge sus conversaciones con el rabino de Buenos Aires, Abraham Skorka.

Al final del capítulo dedicado a la oración, el entonces arzobispo dice:

"En su momento, David fue adúltero y asesino intelectual y, sin embargo, lo veneramos como un santo porque tuvo el coraje de decir ´he pecado´. Se humilló ante Dios. Uno puede hacer un desastre, pero también puede reconocerlo, cambiar de vida y reparar lo que hizo. Es verdad que entre la feligresía hay gente que no sólo ha matado intelectual o físicamente, sino que ha matado indirectamente por el mal uso de los capitales, pagando sueldos injustos. Por ahí forma parte de sociedades de beneficencia, pero no les paga a sus empleados lo que les corresponde o los contrata ‘en negro’. […] A algunos les conocemos el currículum, sabemos que se hacen los católicos pero tienen estas actitudes indecentes de las que no se arrepienten. Por esa razón, en ciertas situaciones no doy la comunión, me quedo detrás y la dan los ayudantes, porque no quiero que estas personas se acerquen a mí para la foto. Uno podría negarle la comunión a un pecador público que no se arrepintió, pero es muy difícil comprobar esas cosas. Recibir la comunión significa recibir el cuerpo del Señor, con la conciencia de que formamos una comunidad. Pero si un hombre, más que unir al pueblo de Dios, sesgó la vida de muchísimas personas, no puede comulgar: sería una contradicción total. Esos casos de hipocresía espiritual se dan en mucha gente que se cobija en la Iglesia y no vive según la justicia que pregona Dios. Tampoco demuestran arrepentimiento. Es lo que vulgarmente decimos que llevan doble vida".

Como se puede advertir, Bergoglio explicaba en el 2010 su abstenerse de dar personalmente la comunión con un razonamiento muy práctico: "No quiero que estas personas se acerquen a mí para la foto".

Como pastor experimentado y buen jesuita, él sabía que entre quienes se acercaban a recibir la comunión podía haber pecadores públicos no arrepentidos, que por otro lado se proclamaban católicos. Sabía que en ese punto habría sido difícil negarles el sacramento. Y sabía de los efectos públicos que habría podido tener esa comunión, si se la recibía de las manos del arzobispo de la capital argentina.

Se puede argumentar que Bergoglio advierte el mismo peligro como Papa, inclusive más todavía. Y por eso adopta el mismo comportamiento prudencial: "no doy la comunión, me quedo detrás y la dan los ayudantes".

Los pecados públicos que Bergoglio ha presentado como ejemplo, en su conversación con el rabino, son la opresión del pobre y la negación del justo salario al obrero. Dos pecados tradicionalmente mencionados entre los cuatro que “claman venganza en presencia de Dios".

Pero el razonamiento es el mismo que en estos últimos años ha sido aplicado por otros obispos a otro pecado: el apoyo público a las leyes pro aborto por parte de políticos que se proclaman católicos.

Esta última controversia ha tenido su epicentro en Estados Unidos.

En el año 2004, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, transmitió a la Conferencia Episcopal estadounidense una nota con los "principios generales" sobre la cuestión.

La Conferencia Episcopal decidió "aplicar" una y otra vez los principios recordados por Ratzinger, exhortando "a cada uno de los obispos que expresen juicios pastorales prudentes en las circunstancias propias de cada caso".

Desde Roma el cardenal Ratzinger aceptó esta solución y la definió “en armonía” con los principios generales de su nota.

En realidad, los obispos de Estados Unidos no tienen una postura unánime. Algunos, también entre los conservadores, como los cardenales Francis George y Patrick O´Malley, son reacios a “hacer de la eucaristía un campo de batalla política". Otros son más intransigentes. Cuando el católico Joe Biden fue elegido vicepresidente de Barack Obama, el entonces obispo de Denver, Charles J. Chaput, hoy en Filadelfía, dijo que el apoyo dado por Biden al llamado "derecho" al aborto es una culpa pública grave y "en consecuencia, por coherencia él se debería abstener de presentarse a recibir la comunión".

Es un hecho que el pasado 19 de marzo, en la Misa de inauguración del pontificado de Francisco, el vicepresidente Biden y la presidente del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, también ella católica pro aborto, formaron parte de la representación oficial de Estados Unidos.

Y ambos dos recibieron la comunión. Pero no de las manos del papa Bergoglio, quien estaba sentado detrás del altar.
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Comentarios

Nova
12/05/2013
No estoy nada segura, José Antonio.
Digo que no estoy nada segura de que Judas Iscariote estuviera presente cuando Jesús instituyó la Eucaristía. La revelación del traidor en la Última Cena tiene lugar antes de que Jesús consagre el pan y el vino y en el Evangelio de San Juan se indica que Judas abandonó el Cenáculo antes que los demás y que sólo a partir de entonces el Señor abrió su Corazón a los discípulos y pronunció la oración sacerdotal. Así es que es de supone que Judas no comulgó, que, además, es lo lógico.

En todo caso, mi comentario a la noticia es sólo eso: Un comentario. De ningún modo es un juicio al Papa. No se me ocurriría. Los ´´tiros´´ no iban por ahí.
Mecha
12/05/2013
El Papa, la comunión y el uso político o personal de la foto.
Coincido con Lliberalia, también soy argentina y todos vimos unos afiches (carteles) de propaganda que inundaron el país con la foto de las manos de Cristina Kirchner y las de Francisco en el momento de recibir el mate que esta le regalara en ocasión de su entronización. En un asqueroso intento de captar votos, de la foto se había borrado el llamativo Rolex de oro de la presidenta argentina. Esta gentuza, con tal de seguir acumulando millones, venderían a su madre y a sus hijos, caminarían cabeza abajo y comulgarían cada dos horas (siempre que hubiera foto).
¡Bien por Francisco! Quien quiera comulgar, solo porque lo hace con el Papa y tiene algo para contar, que no comulgue.
Lliberalia
12/05/2013
Él conoce el daño de la mala prensa....
Me cuadra perfectamente esa actitud de Francisco porque la tomó como Cardenal Bergoglio en Argentina, un país (en el que lamentablemente nací), donde la corrupción y la infamia de los personajes públicos son ancestrales y su desfachatez no tiene límites, pueden sin ningún género de dudas presentarse a comulgar habiéndose pronunciado el día antes en contra de todos los postulados de la Religión Católica si eso beneficia a sus propósitos y los medios están a la caza feroz del titular-foto como éste hubiera aparecido a nivel mundial: ´´El Arzobispo de Buenos Aires apoya la corrupción y el crimen´´... br
Manuel Morillo
11/05/2013
Rouco es mucho menos prudente que el Papa Francisco, incluso que el cardenal Bergoglio .
Rouco es mucho menos prudente que el Papa Francisco, incluso que el cardenal Bergoglio
http://anotacionesdepensamientoycritica.blogspot.com.es/2013/05/rouco-es-mucho-menos-prudente-que-el.html
José Antonio
10/05/2013
primera eucaristia.
JesuCristo, la noche en que iba a ser entregado tomo pan en sus manos, elevando los ojos al cielo, lo bendijo y lo repartio a sus discipulos diciendo ´´Tomad y comed todos de él porque este es mi cuerpo que va a ser entregado por vosotros, haced esto en conmemoración mía´´. Entre sus discípulos estaba Judas Iscariote que habia negociado entregarlo.
Antonio Cerezuela Palacios
10/05/2013
Necesidad de clarificación (2).
El actual Papa parece querer cambiar muchos aspectos ´´de imagen´´ y dar bastante más importancia a la imagen periodística, que sus predecesores: dos Papas cuya figura aparece cada día más grande. No necesitaron, cada uno en su estilo, cambiar costumbres, gestos o ritos, de cara a la galería. Y cuando lo hicieron, no fue para adaptarlos a sus costumbres o gustos personales.
Antonio Cerezuela Palacios
10/05/2013
Necesidad de clarificación (1).
Me adhiero a la necesidad de que sea el propio Papa el que explique el porqué de su conducta. No podemos hacer conjeturas y menos difundirlas como hace el articulista, en una cuestión de tanta actualidad (la participación en los sacramentos de políticos que legislan, votan y deciden en contra normas esenciales de moral y verdades de fe). De ser cierto lo que dice el artículo, la postura del Papa sería desconcertante. Parecería estar más pendiente de la imagen que del Sacramento y del escándalo del pueblo, pues entonces también debería prohibir que otros la repartieran a determinadas personas, al menos en público y hasta que no se hubieran cercionado debidamente del arrepentimiento del comulgante (sigue)
daniel
10/05/2013
Exijimos claridad .
... Con todo repeto, si es como el columnista presupone o teoriza, no es consistente. Queremos escuchar, y sin ambigedades, de boca del Papa su postura clara, y no para la foto, para que nosotros, los cristianos podamos tener argumentos con el cual sostener firmes nuestras creencias ante tanta denostacion y crítica mala leche. Exijo que el Papa sea claro.



Rafa
10/05/2013
Matización.
Me parece bien la postura del Papa. Admito también los dos primeros comentarios, pero haciendo la matización de que quien comulga sin estar en gracia de Dios se hace reo de sacrilegio, pues, como dice San Pablo (I Cor. 11 27ss), quien comulga indignamente ´´se traga su propia condenación´´. Creo humildemente que la cuestión hay que tomarla con prudencia, según los casos, y no dudo que a veces es mejor plantarse y negar públicamente la comunión cuando puede ser motivo de escándalo, sobre todo en políticos reincidentes como Biden.
Inmaculada
10/05/2013
EXPLICACION CORRECTA.
Supongo que El Papa no da la comunión por un problema de conciencia personal y por que ante todo el ser humano es libre para tomar las decisiones que quiera pero tendrá que atenerse a las consecuencias. Para mi la explicación que ha dado El Papa es muy acertada
Jimmy
10/05/2013
Tampoco me cuadra.
Nova, has dado en el clavo. Si esas personas no son dignas de comulgar, el Papa hace mal dejando que se la den otros; dicho de otra manera, paracería que lo que le importa es dar él el Cuerpo de Cristo a esas personas pero no le importa que se lo den otros.

Po otra parte, si el problema es que tiene dudas de que no se arrepienten y van para la foto, ¿no debería tener dudas sobre todos los demás, que también cometemos pecados de todo tipo? Y repito lo de antes: si hay dudas ¿porque deja que le den la comunión otras personas?

A mi tampoco me convence la explicación dada, porque no es consistente.
María Olimpia de Obaldía
10/05/2013
LOS SUSCRIBO.
Aunque suscribo ambos comentarios, defiendo la posición del Papa, pues se refiere a que no lo hace por la duda, no con la certeza. El mismo dice que es muy difícil comprobarlo. En el caso de Biden y la Pelosi, yo sí creo que se la debieron negar pues su postura pro-aborto es pública y notoria.
luisa
10/05/2013
No me cuadra...
Suscribo el comentario de Nova.
Y digo : ..Ah, yo no lo hago...!! que lo hagan otros...!! y.. si el ´´otro´´ también conoce el pecado o al pecador??
Es jugar, quien le pone el cascabel al gato.
Que es eso??
Muy vana la explicación del cardenal Bergoglio...
Nova
09/05/2013
Entiendo la postura del Papa.
Pero hay una cosa que no me ´´cuadra´´ del todo. Si un Pastor de la Iglesia no tiene dudas acerca de la situación de pecado público de una persona (otra cosa es que no esté seguro del todo, ojo), en tal caso, yo entiendo que no basta con quedarse atrás y que no haya foto. Pues lo más importante, por encima del asunto de la foto, es que no se cometa un sacrilegio con el Cuerpo del Señor, de forma que esa comunión no debiera administrarla, ni el Ministro principal, ni el ayudante. Y, si tienen que negarse a ello, pues que se nieguen. Si la persona en cuestión queda por ello en evidencia, pues que no se hubiera acercado a comulgar.
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