Cuando era pequeña, mi madre me dijo que yo era un pequeño pedazo de cielo que había venido a este mundo porque ella y papá me querían mucho. Tiempo después supe por qué había nacido.
“Señorita farmacéutica, me puede dar un bebé para curar a mi hijo” “Aquí tiene, son XXX euros y 25 fetos”. La conversación es provocativa y provocadora; exagerada e hiriente dirán unos, cruelmente real dirán otros. La polémica ha vuelto a saltar hace unos días, cuando en Sevilla una mujer a dado a luz el segundo “bebé medicamento” (los medicamentos se compran en la farmacia, o en la farmacia hospitalaria; de ahí la conversación inicial, y el calificativo de bebé medicamento se puede encontrar en medios de comunicación de todo tipo). Por segunda vez fabrican este medicamento en Sevilla; el primero vioo la luz de este mundo en el 2008..
Hace varios años se llevó a la gran pantalla una película que ilustra este problema, “La decisión de Anne”. Cuando Sara Fitzgerald dio a luz a Kate, ella y su marido Brian se regocijaron con la llegada de la bebé. Pero poco después diagnosticaron a la pequeña una rara forma de leucemia. La salud de Kate se convirtió en el centro de la familia. La obsesión, casi enfermiza, creció aún más con el nacimiento de su hermana Anne. Ella era una necesidad, concebida con la combinación genética perfecta, diseñada específicamente para salvar la vida de Kate.
La pequeña Kate va creciendo y necesita asistencia médica y hospitalaria frecuente. Once años viviendo la rutina de procedimientos médicos interminables, ingresos hospitalarios, pruebas de todo tipo... Y lo último: sus riñones están fallando, necesita uno nuevo. Así que, como lo han hecho durante toda su joven vida, los padres vuelven su mirada a Anne. Tendrá que pagar, una vez más, el precio para curar a su hermana, un precio entre sábanas y paredes blancas de hospital. Pero Anne, con sus 11 años de edad, dice, por primera vez: "¿yY qué hay sobre mí?" Y se niega a dar una parte de sí misma a su hermana Kate. En lugar de esto, decide demandar a sus padres por el derecho a proteger a su propio cuerpo.
La película presenta la actitud personal de Anne, este bebé medicamento. La protagonista llega a afirmar: "Cuando era pequeña, mi madre me dijo que yo era un pequeño pedazo de cielo que había venido a este mundo porque ella y papá me querían mucho. No fue sino tiempo después cuando me di cuenta de que eso no era exactamente verdad". Ése es el verdadero drama de estos experimentos, más allá incluso de los fetos, seres humanos reconocidos científicamente, que se han quedado por el camino.
Anne, esta preadolescente rebelde, ha chocado de frente con la pregunta de las preguntas: Yo, ¿por qué he nacido? ¿Para qué? ¿Cuál es mi razón de ser? ¿La construcción, ad hoc, de un niño con unas determinadas características? ¿El fallo de un anticonceptivo? ¿Una relación que terminó como no se esperaba? Y en esa crisis existencial brota la rebeldía. ¿Está justificada esta actitud, este rechazo a seguir siendo el medicamento de su hermana, el medio para que... sin ser nunca el fin, el destino de de un amor a ella simplemente por ser ella?
Vivimos en una sociedad moderna, hemos progresado mucho. La medicina ha avanzado de modo exponencial en las últimas décadas. La ciencia es capaz de realizar operaciones que hace unos años parecían ciencia ficción, inventos imposibles de alcanzar. El desarrollo tecnológico sigue marcando hitos, incluso transformando radicalmente nuestra civilización. En cuestión de años, nos parece lejano, casi de la prehistoria, escribir cartas a mano y mandarlas por correo o diseñar los planos de un edificio sólo con una mesa, lápices, reglas y algunas cosas más.
Pero seguimos teniendo las mismas inquietudes, los mismos interrogantes que han atravesado la historia: ¿Por qué he nacido? ¿Para qué? El crecimiento en la respuesta a éstos deseos del corazón es, antes o después, lo que nos preocupa de verdad. Y estos interrogantes, estos deseos de amar y sentirse amado, pueden provocar una rebelión como la de Anne, incomprensible a primera vista (sin esta operación su hermana moriría), pero que pone al desnudo los anhelos del ser humano: un ser único (individuo) que se resiste a ser tratado como medio para..., que reclama el protagonismo que le es debido.
Aquí radica el fondo de todos los problemas de esa ciencia nueva, labioética: la vida no es sólo una serie de procesos neuro-químicos, un contenido genético que hace diferente un cuerpo de otro, el del embrión del de su madre. La vida es mucho más, es amor, respeto, no instrumentalización, placer personal. Si está claro el cimiento, las consecuencias y el respeto a ciertos límites surgirá por sí mismo. Y si no se nos ocurre, agradezcamos que alguien nos lo diga.
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No juzguemos a los padres.
Está claro que es criminal sacrificar la vida de 25 fetos por salvar la de tu niño, a quién conoces y amas, pero solo pido a Dios que la vida no me coloque en una situación similar, pues tengo muy claro lo que yo haría.
Licenciada.
El bebé nunca es consultado, sería imposible, pero sus padres sí son responsables de no cosificar una vida para salvar a otra. Desde el punto de vista psicológico debe ser devastador, aún cuando comprendes que estás salvando la vida a tu hermano. El nacimiento de un ser humano solo debe tener un propósito expresar el amor de Dios mediante la creación de una nueva vida, no la salvación médica de otro, o la necesidad de sentirse acompañado, o cualquier otra de las razones espurias y egoísta que hoy predominan a la hora de decirse a ser padres. Pido a Dios que cuando crezcan den gracias por ser útiles y misericordiosos, pero que no sigan con este ejemplo.
María.
Hay mucha gente que no sabe como se obtiene un bebe medicamento, e ignoran que para obtenerlo se destruyen embriones humanos no considerados aptos, brEs una barbaridad.comentarios
Soy partidaria del libre albedrío, no de la predestinación.
Muchas personas han entregado su vida en el cuidado a los demás, otras incluso órganos propios; pero lo han hecho como acto de generosidad llevados de su libre albedrío. Ahora bien, el nacimiento de una criatura con un propósito ajeno a su propia vida y con una generosidad involuntaria, no es ético. Ese niño/a se preguntará si no es una vida que no tiene más sentido que el servicio a su hermano/a y, por lo tanto, está cosificado/a. Es un subalterno, alguien que no vale por si mismo sino en función de otro. No me gustaría ese destino para mi.
Aberración asesina..
Este artículo o la noticia deberían de estar en primera plana, por una razón, es lo mas grave que ha acontecido en las últimas fechas, mas que cualquier noticia política y económica. ¿Exageración?. No, cruda realidad. Porque en realidad se vende como un éxito científico lo que es una aberración técnica. Lo mas grave del caso son los embriones, seres humanos sin desarrollar, que se han matado en el proceso, con la misma dignidad que nosotros, selecionándolos, tú portas el gen de la enfermedad, condenado a muerte, te podemos manipular genéticamente, tienes la posibilidad de vivir, si agarras en el útero de la madre. Eso recuerda a ... tú eres judío, a la muerte, tú ario, vales para vivir. Todo lo demás, aunque grave, es mas accesorio, como el que haya nacido manipulado genéticamente, instrumentalizado para curar un ser humano, no concebido naturalmente por amor y por la dignidad que merece. Una aberración con todas las letras. No he oído que los jerarcas hayan puesto el grito en el cielo, o lo han hecho y no se han hecho eco los medios de comunicación, o casualmente no me he enterado, o esta batalla se da por perdida..., en definitiva, algo muy grave.
Descerebrado Karlos.
Muy bien el artículo. Qué pena ver el comentario de Karlos, propio de quien no se ha leído la Summa ni tiene espíritu Tomista, ni idea, mas bien. Dios dijo creced y multiplicaos, no haced seres humanos y matadlos para que uno sea medicamento de otro, qué disparate. Falsos cristianos así, que justifican el crimen, están de sobra en la Iglesia.
Epur si move.
Y Yave dijo: ´´Creced y multiplicaros y dominad la Tierra´´. Jesus añadió ´´Nadie tiene un amor mas grande que el que da la vida por su projimo´´ Venir al mundo con una misión de amor es la mision mas grande que se le puede dar a un ser humano. Si la ciencia y la tecnologia nos dan los elementos para poder vencer determinadas enfermedades es cumplir con uno de los primeros mensajes de Dios en el Génesis ... ´´ dominad la tierra´´. A veces pienso que ciertas discusiones no dejan de ser discusiones bizantinas un poco en la línea del ´´sexo de los angeles´´. Quizas con el tiempo nos pase un poco como ya nos paso con Copernico y debamos rectificar...Creo sinceramente que una lectura mas acurada de la Summa Teologica de Santo Tomas nos aclararia muchas dudas y nos daria mas flexibilidad en nuestros juicios