El gesto viral con el que León XIV se gana a la generación Alfa: «Es un código de pertenencia»
En los últimos días, el Papa ha realizado este gesto que tanto cautiva a las nuevas generaciones.
Su uso se ha extendido tanto que ha aparecido en vídeos deportivos, retransmisiones e incluso fuera de Internet.
"Six seven" está por todas partes: en vídeos, comentarios y en conversaciones cotidianas de niños, niñas y adolescentes. Hasta el Papa León XIV lo ha repetido recientemente ante un grupo de jóvenes en Génova y, posteriormente, este sábado pasado durante su visita a Acerra, en el sur de Italia.
En realidad, esta expresión es un buen ejemplo de cómo el lenguaje juvenil evoluciona en el entorno digital, creando tendencias que no siempre tienen un significado claro, pero sí mucho sentido dentro de su mundo. E-Tic da más detalles.
Cómo se hizo viral
Como no podía ser de otra manera, y más tratándose de la generación alfa (nacidos a partir de 2010), hay que recordad que el fenómeno "Six Seven" surgió en la cultura del streaming y la música urbana anglosajona que se consume masivamente en plataformas como Twitch y TikTok, donde los contenidos virales se expanden rápidamente entre los jóvenes.
En concreto, aunque nadie lo sabe a ciencia cierta, parece ser que su origen está en una canción del rapero estadounidense Skrilla titulada Doot Doot (6 7), publicada entre finales de 2024 y principios de 2025. En este tema se repite la expresión "six seven", que posteriormente empezó a utilizarse en vídeos virales.
El salto a la popularidad se produjo poco tiempo después, cuando el jugador universitario de baloncesto Taylen Kinney fue preguntado en un vídeo de TikTok de una liga de baloncesto para jóvenes sobre la puntuación que otorgaba a la bebida de Starbucks que en ese momento estaba consumiendo.
Su respuesta, fue "six seven", haciendo un movimiento con sus manos para indicar la duda entre ambos números. La reacción de Kinney causó furor en las redes y, desde entonces, el joven la hizo suya y empezó a introducir la expresión siempre que aparecía ante las cámaras. Aquel gesto genuino se convirtió en un fenómeno viral que aún perdura.
Aunque el origen de la expresión está claro (la canción y el video de TikTok), la procedencia exacta de esta alusión recurrente al número 6 y al 7 no lo está tanto. De hecho, ni siquiera su creador le dio una definición concreta.
Algunas teorías apuntan a que podría hacer referencia a la calle 67, en la que supuestamente vivía el rapero Skrilla en su Filadelfia natal. Otra hipótesis señala que podría venir del código policial 10-67, que, en Estados Unidos, lugar de origen de la expresión, se usa para comunicar un fallecimiento. Sin embargo, ninguna interpretación es definitiva.
Distintas fuentes coinciden en que es una expresión "sin sentido" o abierta, que funciona más como una broma interna que como una palabra con definición. Esto no es algo nuevo. En la cultura juvenil, especialmente en entornos digitales, el humor absurdo y lo aparentemente "sin sentido" tienen mucho valor.
Con múltiples significados
De hecho, esta tendencia se ha relacionado con el fenómeno conocido como "brainrot", que describe contenidos caóticos, repetitivos y virales que no buscan profundidad, sino solo impacto inmediato.
En redes sociales, "6-7" se utiliza de múltiples formas: como reacción espontánea en vídeos, para hacer bromas internas entre amigos, como comentario sin contexto y/o acompañado de gestos o movimientos específicos.
De hecho, en muchas ocasiones, no importa el contenido del vídeo: simplemente se añade "six seven" porque es tendencia. Su uso se ha extendido tanto que ha aparecido en vídeos deportivos, retransmisiones e incluso en contextos fuera de Internet.
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Aunque para las personas adultas pueda parecer absurdo e incluso irritante o molesto, para los jóvenes tiene un valor claro: sirve para pertenecer; algo esencial para ellos en la etapa que están viviendo.
Decir "6-7", por tanto, puede significar formar parte de una tendencia, compartir una broma con el grupo, mostrar que se está al día en cultura digital, generar complicidad… Expertos en cultura infantil y juvenil explican que este tipo de lenguaje funciona como un código compartido, similar a juegos lingüísticos de otras generaciones.