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Samaritanos de Anoeta

Mi pasión por el deporte

29 octubre 2016

Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de salteadores que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él y, al verle, tuvo compasión. Acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino. Y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él.
 
Llevaba un sin techo ocho meses viviendo en la puerta 20 del estadio de Anoeta, en San Sebastián. Su esperanza de encontrar hogar se había diluido. Aunque el clima seguía siendo benigno, tenía miedo ante la amenaza de un invierno que, tarde o temprano, había de llegar. Muchos hombres pasaron a su lado, asistiendo a los partidos disputados por la Real Sociedad. Un aficionado, emocionado con animar a su equipo, ni siquiera se percató de su existencia. Un periodista, pendiente del análisis que debía hacer para el periódico deportivo, lo vio, pero lo evitó dando un rodeo. Un ejecutivo de marketing, responsable de cuenta de un posible patrocinador del club, estaba tan pendiente de su teléfono móvil que casi pisa al sin techo; se hizo a un lado y agachó la cara, con vergüenza, como diciéndole “tío esto no va conmigo”. Un hombre de negocios reparó en él, le dio pena, pero pensó que nada podía hacer, que había muchos indigentes en el mundo y que el Ayuntamiento, el gobierno Vasco o Rajoy deberían hacer más por ellos; y entró en el estadio a ver el partido. Pero salieron desde dentro del recinto dos directivos de la Real Sociedad, hablaron con él y le ofrecieron un empleo: un trabajo de dos meses a prueba en el mantenimiento del estadio que le permitió salir de la indigencia.
 
Y después de esta historia real, ¿quién dice que el Evangelio no es actual, que no ocurre cada día delante de nuestras propias narices? ¡Y no somos capaces de darnos cuenta!
 
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Rafa Cervera
Desde muy pequeño, mis grandes pasiones fueron Jesucristo y el deporte. Las dos las debo a mis abuelos maternos. Mi abuela transmitió la fe a mi madre y ella, a mí. Mi abuelo compró uno de los primeros paquetes de televisión por cable de México y allí me pasé horas y horas disfrutando de deporte a lo grande. El deporte lo empecé a practicar imitando a mi héroe, mi padre, quien por cierto era mucho mejor deportista que yo. No fui un gran atleta, pero me defendía en casi todas las disciplinas y todavía estoy federado en fútbol (entrenador) y ajedrez. A los 15 años, además de jugar tres partidos de fútbol a la semana y dar clases de tenis en Estados Unidos, corrí una milla en menos de 5 minutos y aprobé el curso de socorrista. Ya en el aspecto profesional, en España fui tuerto en país de ciegos, pues hablaba inglés y sabía más de deporte americano que cualquiera de mis compañeros periodistas, muy incipientes en la materia. Gracias a esto, trabajé como jefe de prensa de los Barcelona Dragons, único equipo de fútbol americano profesional que ha existido en España y, tras un periplo en la NBA, volví a los Dragons como director general. Desde que cerró la franquicia (2003), mi contribución al mundo del deporte y las letras ha sido como free lance. Fui el primer no estadounidense en ser miembro del staff de una Super Bowl, trabajé con un Premio Pulitzer para el periódico Dallas Morning News en los Juegos Olímpicos de Barcelona, he colaborado en grandes eventos, como la Copa Davis o el Eurobasket, y he traducido a geniales atletas, entre los que se encuentra Michael Jordan. Sin embargo, mi alegría más grande en el deporte ha sido poder entrenar al equipo de fútbol sala de mi hijo y, más tarde, formar otro para entrenar también a mis dos hijas mayores. En 1995 me casé con Loles, con quien tengo cuatro hijos, Santi, María, Nuria y Blanca: a mis dos grandes pasiones se añadió una tercera, mi familia. En este blog os quiero comentar cuando mis tres pasiones convergen, algo que para mí es como un pequeño anticipo de Cielo en esta Tierra.

Rafa Cervera, es autor, editor y responsable del Blog Mi pasión por el deporte, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
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