Este website utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Política de cookies.
Los blogs de Religión en Libertad
                    Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Accede a nuestros RSS
Inicio / Blog
Renunciar a todo para ser discípulo de Cristo. San Agustín

Renunciar a todo para ser discípulo de Cristo. San Agustín

La divina proporción

4 septiembre 2016


Cristo nos dice que tenemos que renunciar a todo para ser sus discípulos, pero esta renuncia no es una renuncia alocada e irresponsable. Nos dice que tenemos que saber si podremos llevar adelante la obra que vamos a acometer. Debemos de saber que nuestra voluntad es insuficiente y necesitamos de la Gracia de Dios para concluir nuestro plan. ¿Qué plan es el que nos propone Cristo? Nuestro plan no es otro que la santidad. Entonces ¿Cómo vamos a renunciar a todo para conseguir nuestro objetivo? ¿A qué tenemos que renunciar?

[Cristo] Nos declara el sentido de estas parábolas diciendo en esta ocasión: "Pues así cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo". Por tanto, el dinero para edificar la torre y la fuerza de diez mil contra el rey que viene con veinte mil, no significan otra cosa sino que cada uno renuncie a todo lo que posee. Lo dicho antes concuerda con lo que ahora se dice, porque en renunciar cada uno a todo lo que posee se incluye también el aborrecer a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y aun su propia vida. Todas estas cosas son propias de cada uno y son obstáculo e impedimento para obtener, no lo temporal y transitorio, sino lo que es común a todos y habrá de subsistir siempre. (San Agustín Carta Nº 38)

Para aceptar la Gracia de Dios debemos renunciar a nuestro orgullo y al pecado. Si nos quedamos en la negociación con el mundo, el mundo siempre ganará, tal como nos cuenta el evangelio de hoy Siempre tiene más potencia y recursos frente a nosotros. Enfrentar al mundo con nuestras exiguas fuerzas no nos permitirá llegar muy lejos. Necesitamos que la Gracia de Dios nos llene y así poder superar las pruebas a las que el maligno nos someterá.

Si cualquier circunstancia del mundo nos impide seguir el camino de Cristo, tendremos que renunciar a esto. ¿Por qué? Porque Cristo nos quiere libres de ataduras de lo conveniente, bien visto, adecuado y centrados sólo en una cosa: su Voluntad. En la medida que nos centremos en la Voluntad de Dios el camino será posible. Si nos centramos en lo que mundo nos ofrece y negociamos con el nuestra escasa voluntad, estaremos rindiéndonos antes de comenzar la batalla por la santidad. La santidad no admite medias tintas y acuerdos de no agresión. Necesita la radicalidad de quien elige estar con Cristo antes que con las circunstancias que le rodean.

¿Cómo vamos a renunciar a todo y quedarnos sin nada que nos proteja? Es una estupenda pregunta que Cristo responde: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.” (Mt 16, 25). Nos pide renunciar a nuestra vida para vivir la vida que Dios quiere de nosotros. Si nos quedamos con la vida que nos parece exitosa, perderemos la vida que Dios tiene reservada para nosotros. Si aceptamos la vida que Dios nos entrega, encontraremos el sentido de nuestra existencia y la de todos y todo lo que nos rodea. No se trata de poseer riquezas, sino ser contenidos por la Verdad, que es Cristo.

A muchos seguidores de Cristo se les mira mal por ser obedientes a la Voluntad de Dios. Si el mundo ve a una persona que no se mueve dentro de las coordenadas de los intereses humanos, no tarda en enviar a otra persona a decirle de todo menos bonito. Como el mismo Cristo nos dice, para seguirle tenemos que renunciar hasta a nosotros mismos. Es decir, tenemos que ver en esta persona a un alma que sufre, antes que a un enemigo. Tenemos que ver en ella una oportunidad para ofrecer al Señor nuestra paciencia y misericordia, antes de enviarla lejos de forma violenta. Renunciar a todo conlleva renunciar al uso de la violencia con quienes se acercan a nosotros, aunque esta violencia pueda ser justa. Quiera el Señor que seamos capaces de hacerlo con humildad y caridad.
Tu ayuda es vital para que Religión en Libertad vea la luz los 365 días del año
Volver arriba
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
¡No te pierdas las mejores historias de hoy!
Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria
2 COMENTARIOS
¿Quieres comentar?
Desplegar el formulario
Comentario (máx. 500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)

Título (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Clave (obligatorio)
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado. Para registrarse pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
  
  REGISTRO PARA COMENTARIOS
Para comentar las noticias y artículos de Religión en Libertad es preciso registrarse. Para ello sólo es necesario dar un nombre o apodo ("nick"), una dirección real de correo electrónico y una clave. El usuario recibirá en su cuenta de correo electrónico una petición de confirmación. Una vez confirmado el registro, ya podrá introducir los comentarios que desee, sin más que teclear su clave. El nombre o "nick" se mostrará, no así la dirección de correo electrónico.

Religión en Libertad eliminará del registro a todos los usuarios que reiteradamente introduzcan comentarios inapropiados u ofensivos, que en cualquier caso serán eliminados.

CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de religionenlibertad.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Religionenlibertad.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.

Comentarios

Néstor Mora
04/09/2016
Estimado Horacio....
Feliz día del Señor, que Dios le llene de su Gracia :)
Horacio Castro
04/09/2016
que posponer y que priorizar.
Acorde con lo esencial del post y la lectura del Evangelio del día en http://www.religionenlibertad.com/dar-batalla-otro-rey--50443.htm Cristo nos señala que posponer y que priorizar en nuestras vidas.
RSS   Añádenos a igoogle  Añádenos a Yahoo  Añádenos a Windows Live  Añádenos a Netvibes  Añádenos a Wikio  Añádenos a Bloglines
Néstor Mora Núñez
Soy católico, casado con tres hijos en el mundo. Nací en 1965 en San José (Costa Rica) de padre costarricense y madre española, por lo que me enorgullezco de ser español de América. Estudié en colegio Santa Catalina de Sena en Costa Rica y San Felipe Neri en Cádiz (España). Mi formación universitaria parte de la ingeniería electrónica, pero ha ido evolucionando hacia el campo de los computadores, conocimiento y nuevas tecnologías de la información.

En el plano de servicio a la Iglesia me ocupo del diseño y mantenimiento de diversas webs de asociaciones católicas y la web de mi parroquia.

Néstor Mora Núñez, es autor, editor y responsable del Blog La divina proporción, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
ARCHIVO
OCTUBRE 2017

El vestido de Boda no es un disfraz
SEPTIEMBRE 2017

Las aguas eclesiales bajan turbias

¿Qué fieles necesita la Iglesia?

La política apoya a Ganesha y al credo multicultural

Reunidos ¿Nombre de Cristo o en nombre de la multiculturalidad?

Ver posts de otros meses

AGOSTO 2017 (3 artículos)

JULIO 2017 (15 artículos)

JUNIO 2017 (1 artículos)

MAYO 2017 (6 artículos)

ABRIL 2017 (4 artículos)

MARZO 2017 (5 artículos)

FEBRERO 2017 (4 artículos)

ENERO 2017 (8 artículos)

DICIEMBRE 2016 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (5 artículos)

OCTUBRE 2016 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (10 artículos)

AGOSTO 2016 (8 artículos)

JULIO 2016 (11 artículos)

JUNIO 2016 (12 artículos)

MAYO 2016 (13 artículos)

ABRIL 2016 (12 artículos)

MARZO 2016 (15 artículos)

FEBRERO 2016 (9 artículos)

ENERO 2016 (13 artículos)

DICIEMBRE 2015 (10 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (11 artículos)

OCTUBRE 2015 (9 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (13 artículos)

AGOSTO 2015 (13 artículos)

JULIO 2015 (12 artículos)

JUNIO 2015 (13 artículos)

MAYO 2015 (11 artículos)

ABRIL 2015 (10 artículos)

MARZO 2015 (13 artículos)

FEBRERO 2015 (12 artículos)

ENERO 2015 (13 artículos)

DICIEMBRE 2014 (13 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (13 artículos)

OCTUBRE 2014 (13 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (12 artículos)

AGOSTO 2014 (14 artículos)

JULIO 2014 (12 artículos)

JUNIO 2014 (11 artículos)

MAYO 2014 (10 artículos)

ABRIL 2014 (13 artículos)

MARZO 2014 (11 artículos)

FEBRERO 2014 (11 artículos)

ENERO 2014 (9 artículos)

DICIEMBRE 2013 (11 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (12 artículos)

OCTUBRE 2013 (12 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (13 artículos)

AGOSTO 2013 (5 artículos)

JULIO 2013 (13 artículos)

JUNIO 2013 (13 artículos)

MAYO 2013 (12 artículos)

ABRIL 2013 (11 artículos)

MARZO 2013 (14 artículos)

FEBRERO 2013 (10 artículos)

ENERO 2013 (12 artículos)

DICIEMBRE 2012 (14 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (12 artículos)

OCTUBRE 2012 (11 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (11 artículos)

AGOSTO 2012 (11 artículos)

JULIO 2012 (12 artículos)

JUNIO 2012 (11 artículos)

MAYO 2012 (11 artículos)

ABRIL 2012 (12 artículos)

MARZO 2012 (13 artículos)

FEBRERO 2012 (15 artículos)

ENERO 2012 (12 artículos)

DICIEMBRE 2011 (11 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (12 artículos)

OCTUBRE 2011 (11 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (12 artículos)

AGOSTO 2011 (14 artículos)

JULIO 2011 (15 artículos)

JUNIO 2011 (12 artículos)

MAYO 2011 (13 artículos)

ABRIL 2011 (11 artículos)

MARZO 2011 (1 artículos)

PortadaVaticanoEspañaAmérica LatinaVida y familia Historias de conversiónHistorias de evangelizaciónOpiniónBlogsVídeosHEMEROTECA
Sobre Nosotros Servicios Legal Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Accede a nuestros RSS
Accede a nuestros RSS