Permitir a las mujeres ser vicarias y la visita del Papa, entre los factores que han estado detrás
Un tercio de los sacerdotes católicos de Inglaterra eran antes clérigos anglicanos, dice un informe

Obispos anglicanos de la ACNA, los anglicanos conservadores de Norteamérica, en 2024.
El informe Convert Clergy in the Catholic Church in Britain (Clérigos conversos en la Iglesia Católica en Gran Bretaña), publicado este 20 de noviembre, asegura que cerca de 700 clérigos y religiosos de la Iglesia de Inglaterra, la Iglesia en Gales y la Iglesia Episcopal Escocesa han sido recibidos en la Iglesia Católica desde 1992.
La cifra incluye a 16 ex obispos anglicanos. Esto equivale aproximadamente a un tercio de todos los sacerdotes católicos ordenados en Inglaterra y Gales durante este periodo.
Dos grandes "oleadas"
El coautor Stephen Bullivant del informe, profesor de teología y sociología de la religión en la Universidad Católica St. Mary’s, de Londres, dijo recientemente a CNA que estaba "realmente bastante sorprendido" por las altas cifras, "especialmente las ordenaciones [de conversos] en proporción del total de ordenaciones".
"Las cifras son mucho mayores de lo que la mayoría de la gente imaginaría. Ha sido un fenómeno mucho más grande de lo que muchos pensaban", añade.
Bullivant, que también es director del Benedict XVI Centre for Religion and Society en St. Mary’s, señala dos "grandes oleadas" como factores principales para la conversión de estos clérigos.
La primera fue el voto del sínodo general de la Iglesia de Inglaterra en 1992, que permitió que las mujeres fueran ordenadas como vicarias, y la segunda, la visita del Papa Benedicto XVI a Gran Bretaña en 2010.

Los obispos anglicanos Newton, Burnham y Broadhurst dejaron la Iglesia de Inglaterra y se hicieron católicos, los tres primeros en el ordinariato para ex-católicos en el país.
Esta importante visita estuvo precedida por la constitución apostólica Anglicanorum Coetibus, que permitió la creación de "ordinariatos personales para aquellos fieles anglicanos que desean entrar en la plena comunión de la Iglesia Católica de manera corporativa".
Las cifras muestran un repunte tras estos acontecimientos: más de 150 clérigos entraron en plena comunión con la Iglesia Católica en 1994, y más de 80 en 2011, el año posterior a la visita papal, cuando se introdujo formalmente el Ordinariato Personal de Nuestra Señora de Walsingham. Este ordinariato permitió a antiguos anglicanos conservar su herencia y costumbres anglicanas al entrar en plena comunión con la Iglesia Católica.
El informe fue publicado por la St. Barnabas Society, que existe para apoyar a ex clérigos y religiosos de otras denominaciones cristianas y de otras religiones del mundo. Su enfoque está en las cifras y experiencias de ex clérigos anglicanos que se han hecho católicos en los últimos 30 años.
Las cifras se obtuvieron recurriendo a "registros extensos" de Mons. John Broadhurst, sacerdote católico y ex obispo anglicano, así como a entrevistas realizadas por Bullivant y su equipo a 36 clérigos y religiosos conversos, entre los cuales había tres ex obispos.
Respondiendo a las cifras del informe, el Cardenal Vincent Nichols, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales, dijo: "Es una lectura fascinante, no sólo por la recopilación de hechos y cifras, sino también por tantos testimonios y reflexiones personales".
Nichols subrayó que la experiencia de los anglicanos que entran en plena comunión con la Iglesia Católica no es "tanto un apartarse o rechazar su rica y valiosa herencia anglicana, sino una experiencia de un imperativo de pasar a la plena comunión visible de la Iglesia Católica, en unión con la Sede de Pedro".
El informe contiene relatos de clérigos que han tomado la decisión de hacerse católicos, una decisión que se describe como "un paso hacia lo desconocido". Muchos han recibido ayuda práctica de la St. Barnabas Society. Bullivant dijo: "Si no hubiera sido por la St. Barnabas Society, [las conversiones] no podrían haber sucedido".
También destacó que los antiguos anglicanos que entrevistó estaban "muy agradecidos por su periodo anglicano", por el "trasfondo y lo que aprendieron de él y lo que les aportó". "Han contemplado el cristianismo británico desde ambos lados ahora", añadió.