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Cuando la tolerancia da lugar al caos

Cuando la tolerancia da lugar al caos

Carlos J. Díaz Rodríguez

5 enero 2012

La historia de la humanidad se mueve de un extremo a otro. Algo así como si se tratara de un péndulo. De una mentalidad exageradamente estricta y cerrada, hemos pasado a justificar todo tipo de hechos objetivamente reprobables. De ser intolerantes, dando lugar a la guerra, el odio y el racismo, se ha optado por la tolerancia de crímenes como el aborto y la esterilización forzada. Es un deber moral, religioso y jurídico, tolerar la pluralidad de ideas y posiciones, sin embargo, cuando la tolerancia se convierte en un pretexto para destruir el tejido social, hay que saber poner un alto.
Hoy en día, defender los valores que no son negociables, como el derecho a la vida, implica un riesgo muy grande, pues sobran los señalamientos y acusaciones, como si se tratara de un acto intolerante y, por ende, excluyente. Tolerar lo intolerable, da lugar al caos. Si un profesor tolera que sus alumnos no entreguen puntualmente sus tareas, provocará que el rendimiento académico se reduzca al mínimo, pues no habrá orden, sino una crisis académica.
Se debe ser intolerante ante las circunstancias que pongan en riesgo el estado de derecho, respondiendo de manera pronta y efectiva, sin que esto de lugar a la violación de la dignidad de la persona humana, es decir, que no se trate de respuestas desproporcionadas o, en su caso, contrarias a los Derechos Humanos, pero siempre con la intención de poner orden y, en lo posible, resarcir el daño. Seamos, pues, intolerantes con todo aquello que resulte una amenaza para la paz.
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Comentarios

María de Betania
06/01/2012
La tolerancia no es una virtud reconocida como tal ni siquiera por el DRAE.
Para eso hay un adjetivo: intolerable. Todos deberíamos tener una balanza interna que pueda soportar algunas oscilaciones (tolerancia) pero que, llegado un punto, se pare. ´´Esto no´´ es ese punto, de ninguna de las maneras y bajo ninguna excusa. El famoso Daimon de Sócrates que le advertía lo que no podía hacer. Para mi el aborto es una de estas cuestiones, no se trata de que yo no mate a mi hijo es que tampoco puedo tolerar que haya una ley que permita a otra persona matar al suyo. //CJDR: Estoy de acuerdo. Gracias por participar. Saludos.
María de Betania
05/01/2012
Si hablamos de un mundo sin valores es porque no los hay.
Desde luego sólo un tonto aceptaría una ética impuesta por consenso de una sociedad de naciones. Eso es el ´´Mundo Feliz´´ de Huxley, el Gran Hermano que nos rige. Y tampoco son los valores de todos porque hay muchísimas naciones que se pasan esos supuestos valores por el arco del triunfo sin que la ONU haga nada. ¿Y qué va a hacer? en el plano natural nada porque los chinos son más potentes que la propia ONU y los musulmanes también y como no existe ningún plano sobrenatural ///CJDR: Ciertamente, no siempre se respetan los Derechos Humanos; mismos que son pregonados constantemente por la ONU, de hecho, una de las críticas que hacen algunos especialistas en materia de Derecho Internacional Público, es precisamente la falta de eficacia, por parte de la ONU, cuando se intenga obligar a un Estado, para que los respete. Ahora bien, el presente artículo o post, no pretende argumentar si los Derechos Humanos se han impuesto o no, sino explicar y defender el verdadero significado de la tolerencia, porque, muchas veces, en nombre de ella, se aprueban leyes directamente relacionadas con la cultura de la muerte.
Javier Cabo
05/01/2012
¿Valores? ¿cuales? ¿los tuyos, los de tu tribu, religión... o los de todos?.
Anda. Qué tonto. Y yo que pensaba que los valores, la ética y la moral estaban escritas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y las convenciones que de ellos emanan...
No sabía que la moral y los valores frente a los que hay que ser intolerantes eran precisamente nuestros valores, los de todos.
Y yo, tonto de mi, combatiendo la inmoralidad de los pueblos que combaten y no suscriben la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como el Vaticano.
Si es que tengo un lio tremendo, caramba. //CJDR: Tres puntos que precisar: (1) No todos los valores y derechos se encuentran en la Declaración Universal de los Derechos Humanos; por esta razón, el Vaticano tiene sus reservas (2) En ningún momento he dicho que haya que ser intolerante con los valores que estén fuera de la declaración, sino con respecto a las situaciones que ponen en riesgo la paz, como el odio, la violencia, la corrupción o el racismo (3) Existen valores comunes a toda la humanidad, independientemente de las tribus, culturas o religiones. Uno de ellos, es el respeto a la vida. No se trara de "mis valores", sino de aquellos que nos identifican como seres humanos. Saludos.
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Carlos J. Díaz Rodríguez
Mi nombre es Carlos J. Díaz Rodríguez. Nací en el Puerto de Veracruz, México, en el año 1989. Soy laico y Licenciado en Derecho. Actualmente, me desempeño como litigante, profesor y expositor. Me mantendré al pendiente de sus comentarios. Espero que el blog contribuya a una mayor difusión y comprensión de la fe católica en el campo de la cultura.

Carlos J. Díaz Rodríguez, [email protected], es autor, editor y responsable del Blog Duc in altum!, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
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