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Buscamos santos laicos actuales

Buscamos santos laicos actuales

La divina proporción

17 julio 2013

Ayer leía el estupendo post “ "Apostolicam actuositatem": líneas de fuerza para el laicado” del P. Javier Sánchez, es su blog “Corazón eucarístico de Jesús. El Sagrario”. 

Tomo de esta entrada un párrafo de la constitución Lumen Gentium: 

"A los laicos corresponde, por propia vocación, tratar de obtener el Reino de Dios gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios. Viven en el siglo, es decir, en todos y cada uno de los deberes y ocupaciones del mundo, y en las condiciones ordinarias de la vida familiar y social, con las que su existencia está como entretejida. Allí están llamados por Dios, para que, desempeñando su propia profesión guiados por el espíritu evangélico, contribuyan a la santificación del mundo como desde dentro, a modo de fermento. Y así hagan manifiesto a Cristo ante los demás, primordialmente mediante el testimonio de su vida, por la irradiación de la fe, la esperanza y la caridad. Por tanto, de manera singular, a ellos corresponde iluminar y ordenar las realidades temporales a las que están estrechamente vinculados, de tal modo que sin cesar se realicen y progresen conforme a Cristo y sean para la gloria del Creador y del Redentor" (LG 31). 

Reflexionando sobre la misión del laico en el mundo, me topé con una realidad que no podemos negar: no tenemos modelos de cristianos laicos que se ajusten a los diferentes carismas que podemos tener en nuestra acción cotidiana en el mundo. Al hablar de modelos, hablo desde un sentido que a veces nos parece antiguo o incluso, oculto: la santidad. La santidad es lo que conforma a los cristianos como modelos para los demás. ¿Por qué estos modelos son tan escasos, desconocidos o inexistentes? 

Se me ocurren las siguientes razones: 

  • El modelo de santidad que tenemos no se ajusta a la misión del cristiano laico en el mundo moderno. No se trata de definir una nueva santidad, sino de ser capaces de reconocerla en las circunstancias actuales y los carismas que el Espíritu nos regala hoy en día.
  • El Vaticano II está todavía por descubrir y necesita que profundicemos en todo lo que nos legó. Hago la misma apostilla que antes. No se trata de partir de ficticios “espíritus del Concilio” que redefinen el cristianismo y generan nuevas iglesias adaptadas al mundo. Se trata de guiarnos por el Concilio para revivir la fe de siempre, dentro de la misma Iglesia, pero encarnados dentro de la sociedad actual.
  • A los cristianos nos cuestas asociarnos y apoyarnos, para tener una presencia relevante en al sociedad. Parece como si tuviéramos complejo de inferioridad frente a otros colectivos más activos, socialmente hablando. A veces parece que estamos recluidos en las sacristías o vivimos el cristianismo escondidos en nuestras casas. La unión crea la herramienta idónea para que el Señor se manifieste a través de nosotros. 

Seguramente existan santos y cristianos ejemplares, que hayan sido profesionales laicos relevantes, pero ¿Conocemos y difundimos estos modelos? Creo que nos cuesta hacer la idea de cristianos modélicos dentro del mundo actual. ¿Por qué? 

Pablo VI hablaba de la consagración de los laicos dentro del mundo, pero estos términos son complicados de reunir y entender como un todo coherente: 

Para valorar esta expresión habremos de analizar el significado de tres términos: consagración, mundo, laicos; términos densos de contenido y que no son usados siempre en sentido unívoco. Bástenos aquí recordar que por consagración entendemos, no ya una separación de una cosa de aquello que es profano para reservarla exclusivamente o particularmente a la Divinidad, sino, en sentido más amplio, el restablecimiento de una relación a Dios de una cosa según su orden propio, según la exigencia de la naturaleza o de la cosa misma, en el designio querido por Dios. Y por mundo entendemos el complejo de los valores naturales, positivos, que existen en el orden temporal, o, como dice en este sentido el Concilio (GS 2): “Toda la familia humana en el contexto de todas aquellas realidades entre las cuales vive ella”. (Pablo VI, Audiencia general, 23-abril-1969) 

¿Cómo podremos consagrarnos los laicos dentro de la sociedad donde vivimos? No es una tarea sencilla, ya que es necesario estar en misa y repicando, como dice en refrán. Quizás esta consagración pueda tener las siguientes características: 

  • Compromiso de fidelidad a Cristo y a la Iglesia. Aceptar ser herramientas en las manos de Dios.
  • Compromiso con la sociedad, pero sin aceptar sus valores alternativos no cristianos. Dar testimonio de nuestro cristianismo de forma positiva y práctica. Eso sí, sin caer en pelagianismos. Es decir, sin creer que somos los responsables delegados de Dios en el mundo.
  • Compromiso espiritual sólido y sencillo. Aunque se actúe en el mundo, no deja de ser imprescindible que la Gracia de Dios actúe en nosotros, por ello, vivir los sacramentos e integrarlos en la vida cotidiana es imprescindible. 

¿Cómo llevar todo esto hacia delante con coherencia, disciplina y humildad? Pues es imposible por nosotros mismos. Nuestra voluntad no puede hacer el milagro de conseguir la santidad por muchos esfuerzos humanos que realicemos. La santidad es una consecuencia de la actuación de la Gracia de Dios en nosotros. Entonces ¿Por qué necesitamos modelos?

Hay que tener claro que no se trata de seguir modelos de comportamiento de forma imitativa y automática. Coger la vida de un santo y calcarla sin más. Se trata de saber que Dios quiere nuestra santidad y que por ello dona su Gracia a quien la solicita y la acepta. Sin modelos actuales de santidad laica, parece que Dios no deseara la santidad de los laicos y sólo propiciara la santidad de los religiosos y consagrados, lo que es totalmente falso. Más bien es nuestra ceguera y nuestro egoísmo, lo que nos impide ver esta santidad en los demás y estar dispuestos a encarnarla. 

Busquemos modelos de laicos santos actuales, con relevancia social y que se ajusten a la misión que Cristo y la Iglesia nos señalan. No dudo que existan, pero no podemos decir que su modelo se difunda con facilidad dentro de la Iglesia. Hay que buscarlos y difundirlos. Hay que tener el valor de pedir al Señor que nos conceda su Gracia y la santidad.        

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Comentarios

Néstor Mora
19/07/2013
Estimado Manuel M..
Estupenda referencia de Lolo. Seguro que a muchas personas les puede servir de modelo para su carisma y circunstancias.

Dios quiera que tengamos más modelos en variedad con variedad de carismas y circunstancias.

Gracias por compartir. Un saludo fraterno
Néstor Mora
19/07/2013
Estimado José Antonio.
Gracias a ti por comentar y aportar una visión imprescindible: la unidad y la caridad ante todo. Si vamos cada uno a ´´los nuestro´´ hacemos el trabajo el diablo.

Un saludo fraterno
Néstor Mora
19/07/2013
Estimado Juan,.
Indudablemente, como los laicos somos mayoría, es lógico que también seamos mayoría en la búsqueda de la santidad. Lo curioso es que la mayoría de los católicos no prestamos tanta atención a estos modelos de santidad... es algo sobre lo que reflexionar.

Gracias por comentar. Un saludo fraterno
Manuel M.
18/07/2013
Lolo, periodista Santo.
Así titula D. Rafael Higueras, postulador de la causa de canonización de Lolo, un blog de religionenlibertad.com, desde el que va introduciendo y publicando diferentes artículos de Lolo. Podéis encontrarlo en:
www.religionenlibertad.com/blog.asp?idautor=187

Y podéis leer una breve biografía en:
www.amigosdelolo.com/biografia-del-beato-manuel-lozano-garrido-lolo178.html
Manuel M.
18/07/2013
Os presento a Lolo, el Santo de la Alegría: Joven seglar de Acción Católica, periodista e inválido.
Desde hace 4 años, tengo el honor de ser webmaster de amigosdelolo.com, desde el que difundimos la vida y obra del beato Manuel Lozano Garrido ´Lolo´.
Joven de Acción Católica, periodista y escritor, en silla de ruedas durante más de 25 años, y ciego durante sus últimos 9 años. COMUNICADOR DE ALEGRÍA a los jóvenes desde su invalidez.
Un seglar que supo convertir el dolor en Alegría, una vida de sufrimiento, experimentada desde el ángulo de la fe, no solo dejó de pesar sino que se convirtió en camino de corredención.
Juan Durán López
18/07/2013
LA INMENSA MAYORÍA DE LOS QUE BUSCAN LA SANTIDAD SON LAICOS.
Hay muchísimos laicos, hombres y mujeres, empeñados en ser santos en medio del mundo, procurando transmitir ese mismo ideal sin igual a los demás. La mayoría son anónimos, aunque quienes les tratan de cerca captan muchas veces su alegre y esforzado combate no espectacular ordinariamente. A no pocos ya fallecidos incluso les ha incoado la Iglesia el proceso de beatificación y canonización, y no hay que pensar solamente en mártires.
José Antonio Benito
18/07/2013
TODOS UNIDOS, EN SANTIDAD Y MISIÓN.
Gracias, Néstor, por sacar a la palestra un asunto tan decisivo. Si el 98 de los laicos apostásemos por la santidad la nueva evangelización sería una realidad.
Siento por los comentarios que el Diablo divida, enfrente, en vez de unir. La santidad laical viene desde los primeros cristianos y en la rica trayectoria de la Iglesia se ha ido enriqueciendo en la vida -podíamos denominar- ´´ordinaria´´ como la parroquial, hermandades, cofradías... y la ´´extra´´ como la de las congregaciones (terceras órdenes, grupos cercanos), institutos seculares y movimientos eclesiales como cursillos, renovación carismático, camino neocatecumenal, prelatura Opus Dei, Juan XXIII, MVC en Perú...¡Cuánto han aportado y están aportando! Nos necesitamos, todos,
Néstor Mora
18/07/2013
Estimado Lucho.
Por su comentario deduzco que usted y el Opus Dei no están en ´´sintonía´´. Me gustaría indicarle, con humildad, la necesidad de considerar a nuestros hermanos con caridad y misericordia. Cada cual encuentra el camino a Cristo a través del carisma que le llena. Gente neurótica existe en todas partes igual que personas santas. Que los primeros no le impidan ver los segundos, ya que los prejuicios son causa de ceguera y odio. Conozco personas del Opus geniales que merecen el respeto máximo por su religiosidad y carisma.

Un saludo fraterno.
Néstor Mora
18/07/2013
Estimada Nova,.
Mi estima por los santo laicos es muy apreciable. Si se fija, he puesto como foto asociada a la entrada a Santo Tomás Moro. Todo un ejemplo que no deberíamos olvidar. Mi afirmación sobre el atractivo de estos santo se dirige a la Iglesia en general. Parece que los santos laicos son menos santos... no se. Es una percepción subjetiva.

Tiene razón en cuanto a que el reconocimiento de los santos modernos tienen una componente de marketing nada despreciable. Un saludo fraterno.
Nova
18/07/2013
Para subir a los altares....
... o eres un santo muy, muy popular o, normalmente, tienes que tener detrás una organización que promueva los procesos de beatificación y canonización, que son bastante caros y dan bastante trabajo. Un seglar no suele tener detrás organización ninguna en este sentido, lo cual dificulta, obviamente, que los seglares lleguen a los altares.

De todos modos, eso de que ´´estos laicos santos no son tan atractivos para nosotros como un religioso santo´´, dígalo por usted, si quiere, Néstor, pero no por los demás. Para mí, los santos laicos también son muy atractivos y más todavía, teniendo en cuenta que yo también soy seglar.
Lucho
17/07/2013
Vaya camino....
Sr. Ceheginera, si el mensaje de la santidad de los laicos lo trajo el escriba al fundar el Opus Dei, ya todo puede ir para la basura. Pero la cuestión no es así, gracias a Dios hay esperanza, y caminos más sanos y menos neuróticos y rotodoxamente maniáticos que los del funesto opus dei, donde celebran que todos piensen igual, sin rebeldía ni disidencia, diciendo amen a todo lo que dicen los superiores. Dios nos guarde de esa gente.
Néstor Mora
17/07/2013
Estimado/a Ceheginera (1)..
Ante todo mil gracias por compartir sus pensamientos.

Vaya por delante que respeto y valoro grandemente su entendimiento de la santidad y la misión del laico, pero personalmente veo que hay más de lo que nos comenta.

El bautismo es un sacramento que consagra, es decir, nos acerca a lo sagrado abriendo camino hacia Dios. Se puede ser consagrado sin ser religioso. El problema es el entendimiento de a qué nos referimos con consagrar.

Por otra parte, discrepo un poco de la tarea del cristiano laico, ya que es la que nos ha encomendado Cristo: seguirle dentro de la Iglesia. El trabajo es una herramienta que nos permite vivir y desarrollar parte de nuestra misión, pero no toda. La familia, las amistades, los grupos y asociaciones y otros mil ámbitos, no son trabajo, pero son igualmente herramientas.
Néstor Mora
17/07/2013
Estimado/a Ceheginera (2).
(Sigue)...

Sin duda que hay laicos santos. La Gracia de Dios se reparte y anida en nosotros con sobreabundancia. Pero, estos laicos santos no son tan atractivos para nosotros como un religioso santo. Nos cuesta más valorar y difundir la santidad que vive dentro del mundo.

El mensaje de la santidad de los laicos proviene de Cristo que dijo: ´´Sed Santos como es Santo vuestro Padre celestial´´ (Mt 5,48) sin diferenciar a religiosos o laicos. Jose María Escribá supo desarrollar un carisma especial dentro de este mandato, pero no es el único carisma en que un cristiano laico puede desarrollar su vida. Dicho con admiración y respeto por la obra y vida de Jose María Escribá, reconocido santo por la Iglesia.

Gracias de nuevo. Un saludo fraterno
Ceheginera
17/07/2013
Santificar las estructuras, el trabajo, la vida corriente.
Quisiera comentar tres detalles:
1- si los laicos tuviéramos que estar ´´consagrados´´ en el mundo, ya NO seríamos laicos, sino neo-religiosos. La tare del laico es santificar el trabajo y servir a la Iglesia con lo cotidiano
2- Ya hay santos laicos declarados por la Iglesia, aunque no los suficientes. Yo conozco a algunos que no me extrañará verlos en los altares... y a los que me gustaría parecerme
3- el mensaje de la santidad de los laicos lo trajo San Josemaría, al fundar el Opus Dei y declarar que todos los caminos humanos son divinos, si hay coherencia, amor de Dios y deseos de identificarse con Él.
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Néstor Mora Núñez
Soy católico, casado con tres hijos en el mundo. Nací en 1965 en San José (Costa Rica) de padre costarricense y madre española, por lo que me enorgullezco de ser español de América. Estudié en colegio Santa Catalina de Sena en Costa Rica y San Felipe Neri en Cádiz (España). Mi formación universitaria parte de la ingeniería electrónica, pero ha ido evolucionando hacia el campo de los computadores, conocimiento y nuevas tecnologías de la información.

En el plano de servicio a la Iglesia me ocupo del diseño y mantenimiento de diversas webs de asociaciones católicas y la web de mi parroquia.

Néstor Mora Núñez, es autor, editor y responsable del Blog La divina proporción, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
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