“La música es hoy una de las grandes puertas de entrada a la fe"
Primera gran entrevista con Javier Llano tras el estreno de “Alza la mirada”, el himno oficial del viaje del Papa León XIV a España, interpretado por más de 1.700 voces e impulsado por VIVAFE.
Imagen oficial de ‘Alza la mirada’, el himno producido por VIVAFE para acompañar la visita del Papa a España.
La música puede convertirse hoy en una de las puertas más eficaces para el encuentro con Dios, especialmente entre los jóvenes. Alza la mirada, himno oficial del viaje apostólico del Papa León XIV a España, se grabó el 21 de marzo de 2026 de forma simultánea en las catedrales de Madrid, Barcelona, Tenerife y Gran Canaria, y se presentó el 16 de abril en la Fundación Pablo VI.
Presentación de “Alza la mirada” en la Fundación Pablo VI, con parte del equipo artístico y pastoral responsable del himno oficial de la visita del Papa a España.
Más de 1.700 voluntarios forman el Gran Coro de Voces Católicas, que lo interpretará en los momentos centrales de la visita, del 6 al 12 de junio, y que ya puede escucharse en las principales plataformas digitales y en vivafe.music.
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En esta entrevista, Javier Llano, subdirector de emisoras musicales de Ábside Media y responsable del proyecto, desgrana el sentido evangelizador de VIVAFE y el deseo de situar la música católica al nivel técnico y artístico de cualquier gran producción actual. Su propia historia de cruz y resiliencia, vivida desde la fe, atraviesa también el modo en que entiende hoy la música como lugar de esperanza.
-Creo que ocupa un lugar absolutamente central, aunque a veces no seamos del todo conscientes. La música tiene una capacidad muy especial para entrar donde otros lenguajes no llegan. Antes de que una persona acepte una idea, muchas veces ya ha sido tocada por una melodía, por una letra, por una emoción verdadera.
»La Iglesia siempre ha sabido que la belleza evangeliza. Y la música, cuando está hecha con verdad, con calidad y con fe, puede abrir el corazón de una manera muy profunda. No sustituye a la catequesis, ni a la liturgia, ni a la vida sacramental, pero puede ser una puerta de entrada. Para muchos jóvenes, esa puerta hoy es decisiva.
»VIVAFE nace precisamente de esa intuición: la fe también se canta. Y cuando se canta bien, con belleza, con autenticidad y con lenguaje actual, puede ayudar a muchos jóvenes a descubrir que Dios no es algo lejano, sino alguien que puede hablarles también a través de una canción.
Desde esa certeza sobre la fuerza evangelizadora de la belleza nace “Alza la mirada”, el himno oficial del viaje del Papa a España.
-Nace de una manera muy bonita, muy comunitaria y muy real. No queríamos hacer una canción de encargo fría, escrita desde un despacho. Queríamos que el himno respirara vida, que naciera de una experiencia de encuentro, de oración, de creatividad compartida.
»Por eso impulsamos un proceso en el que participaron compositores, músicos, productores y muchas voces jóvenes. La canción nace desde VIVAFE, desde esa idea de poner el talento musical al servicio de algo más grande. Y el mensaje es muy sencillo, pero muy profundo: levantar la mirada.
»Vivimos un tiempo en el que muchos jóvenes están cansados, distraídos, heridos o encerrados en sus propias preocupaciones. “Alza la mirada” quiere decirles que no están solos, que merece la pena mirar más alto, salir de uno mismo, abrirse a Dios, a los demás y a la esperanza. No es solo una canción para un acontecimiento. Ojalá sea también una invitación interior: levantar la mirada es recuperar la confianza, volver a creer, volver a caminar.
-Ha sido una de las experiencias más emocionantes que he vivido en torno a la música y la fe. Porque una cosa es hablar de comunidad y otra muy distinta es verla, escucharla y sentirla.
»Cuando más de 1.700 voces se unen para cantar una misma canción, sucede algo que va mucho más allá de lo musical. Hay una experiencia de Iglesia viva, de comunión, de diversidad, de alegría compartida. Personas de distintas edades, procedencias, sensibilidades y estilos poniendo su voz al servicio de un mismo mensaje.
»Para mí ha sido una confirmación muy clara de que hay muchísimo talento dentro de la Iglesia. Talento joven, talento generoso, talento que muchas veces no encuentra cauces para expresarse. Y también ha sido una llamada de atención: tenemos que cuidar mejor ese talento, acompañarlo, formarlo y darle oportunidades reales.
»Lo más bonito es que nadie ha vivido esto como una actuación individual. Ha sido un gran coro, en el sentido más profundo de la palabra. Cada voz importa, pero ninguna voz pretende estar por encima de las demás. Eso también es Iglesia.
Pero este gran coro no es solo una experiencia interna de Iglesia, sino una llamada dirigida, sobre todo, a los jóvenes.
-Creo que ahí está una de las claves. Hay jóvenes que quizá no entrarían de primeras en una conversación explícitamente religiosa, pero sí escuchan una canción. Y si esa canción está bien hecha, si suena con verdad, si no les habla desde un lenguaje impostado, puede abrir una rendija.
»“Alza la mirada” no pretende dar una lección. Pretende acompañar. Quiere tocar algo que todos llevamos dentro: el deseo de esperanza, de sentido, de luz, de encuentro. Y desde ahí puede ayudar a muchos jóvenes a intuir que Cristo no es una idea antigua ni un discurso ajeno, sino una presencia viva que sigue saliendo al encuentro.
»La música tiene esa capacidad: no obliga, no invade, no fuerza. Propone. Sugiere. Acompaña. Y muchas veces una canción se queda dentro mucho más tiempo que una frase escuchada al pasar. Si este himno consigue que un joven se pregunte algo, que rece aunque sea un minuto, que vuelva a mirar a Dios con menos miedo o con más confianza, ya habrá cumplido una misión enorme.
-Cada uno ha aportado algo muy valioso y muy complementario.
»Toño Casado tiene una sensibilidad muy especial para unir lenguaje espiritual, emoción y música. Él entiende muy bien que una canción de fe no puede ser solo correcta: tiene que tener alma. Tiene que decir algo verdadero y decirlo de una forma que llegue.
»Pablo Cebrián ha aportado una visión de producción muy profesional, muy musical y muy actual. Pablo sabe trabajar con artistas, sabe sacar lo mejor de una canción y tiene algo que para nosotros era fundamental: entiende que la calidad también es una forma de respeto. Si queremos que la música católica dialogue con los jóvenes de hoy, tiene que sonar bien, tiene que estar cuidada y tiene que tener ambición artística.
»Marcos Richoud ha sumado también sensibilidad creativa, frescura y una mirada musical que ayuda a que el himno no suene cerrado ni pequeño, sino abierto, compartido y emocionante. Lo importante es que todos han trabajado con una misma intención: no hacer una canción para lucirse, sino una canción para servir. Y creo que eso se nota.
-La tecnología puede tener un papel muy importante, siempre que tengamos claro que es una herramienta y no el centro. La inteligencia artificial no sustituye el alma, no sustituye la fe, no sustituye el discernimiento ni la experiencia humana. Pero puede ayudarnos muchísimo a ordenar, crear, analizar, mejorar procesos y llegar más lejos.
»En VIVAFE queremos utilizar la tecnología con inteligencia y con criterio. Puede ayudarnos a descubrir talento, organizar repertorios, trabajar versiones, adaptar materiales, analizar qué contenidos conectan mejor, facilitar recursos a parroquias, colegios o grupos de jóvenes, y hacer que la música católica circule con más eficacia.
»También puede ayudar en la creatividad, pero no para fabricar canciones sin alma, sino para dar herramientas a los creadores. Una cosa es usar la tecnología para sustituir la verdad, y otra muy distinta es usarla para potenciar el talento.
-Tiene mucho significado. La Fundación Pablo VI es un lugar muy adecuado porque representa precisamente ese diálogo entre la Iglesia, la cultura, la sociedad y el pensamiento contemporáneo.
»VIVAFE quiere moverse en ese espacio. Queremos hablar desde la fe, sí, pero con un lenguaje que pueda encontrarse con la cultura actual, con los jóvenes, con los artistas, con los medios, con la industria musical y con las nuevas formas de comunicación.
»Presentar allí “Alza la mirada” es una manera de decir que la música católica no tiene que estar en los márgenes. Puede estar en el centro de la conversación cultural si se hace con calidad, con autenticidad y con apertura. Además, Pablo VI fue un Papa muy consciente de la importancia del diálogo con el mundo contemporáneo. Para nosotros, que VIVAFE se presente en un marco así refuerza mucho la idea de tender puentes: entre generaciones, entre Iglesia y cultura, entre música y evangelización.
Más allá de los días de la visita papal, VIVAFE no quiere quedarse en un recuerdo emotivo, sino abrir camino.
-Ojalá sí. Pero creo que eso dependerá de que no nos quedemos solo en la emoción de un momento. La visita del Papa y el himno pueden ser un gran punto de partida, pero lo importante empieza después.
»VIVAFE quiere ser una comunidad estable, no una campaña puntual. Queremos acompañar a jóvenes músicos católicos, descubrir talento, ofrecer formación, crear contenidos, impulsar nuestro canal de música en streaming, generar espacios de colaboración y ayudar a que nuevas canciones puedan nacer, crecer y llegar a más gente.
»España tiene una tradición espiritual, musical y cultural enorme, pero quizá nos faltaba una plataforma capaz de conectar todo eso con el lenguaje digital y musical de las nuevas generaciones. VIVAFE quiere ocupar ese lugar con humildad, pero también con ambición.
»Sí, creo que puede abrirse una nueva etapa para la música católica en España. Una etapa con más calidad, más profesionalidad, más comunidad y más capacidad de llegar a los jóvenes. Pero hay que hacerlo bien: escuchando, acompañando, formando, cuidando la belleza y evitando caer en la improvisación.
»Si dentro de unos años podemos decir que gracias a VIVAFE han nacido nuevas canciones, nuevos artistas, nuevas vocaciones creativas y nuevas formas de acercarse a Cristo a través de la música, habrá merecido la pena.
Nota
En pocos días, el vídeo oficial superó las 300.000 visualizaciones en YouTube, signo del eco que está teniendo este himno entre los fieles.