Domingo, 26 de mayo de 2019

Religión en Libertad

Blog

De la Sábana Santa americana (que se venera en Santiago del Estero, en Argentina)

por En cuerpo y alma



            Sabido es entre los conocedores de ese objeto singular y prodigioso que es la Sábana Santa que después de que en 1534 tuviera lugar en la catedral de Chambery, en Francia, el incendio que aunque afectó a su integridad no se bastó para destruírla, las hermanas clarisas chamberinas zurcieron sus partes dañadas para darle el aspecto con el que hoy la contemplamos.

            Pues bien, dice una bonita leyenda que para preservarla, las monjas envolvieron el paño en dos telas y lo guardaron en un cofre de madera de rosal. Cuando unos años después el cofre fue abierto, por si todo lo que rodea la preciada reliquia no lo fuera ya suficientemente, se evidenció un nuevo suceso prodigioso, comprobándose que las dos telas que la habían protegido esos años se habían impregnado de sus marcas y constituían ahora una copia literal de ella.
 
            Continúa la bonita leyenda describiendo que una vez que en 1578 la Sindone es trasladada desde Chambèry a la Catedral de San Juan Bautista en Turín, donde todavía se halla al día de hoy, el Papa habría decidido regalar las dos telas replicantes a las dos grandes potencias cristianas, la una a Francia y la otra a España. Felipe II de España, a pesar de ser el mayor coleccionista de reliquias de su tiempo, no la guarda para sí sino que la entrega a la entonces joven Compañía de Jesús, fundada solo cuatro décadas antes por San Ignacio de Loyola, la cual, hacia 1585, la traslada a Santiago del Estero, una de las pocas ciudades existentes entonces en la parte sur del inmenso territorio español en América.
 
            Preciosa leyenda, sin duda. Mucho más probable, sin embargo, es que la que podemos denominar la Sindone argentina, o todavía con mayor propiedad, la Sindone americana(1) –en toda America sólo hay cuatro más y no tienen la calidad histórico-artística de la de Santiago del Estero-, no sea sino una más de las varias réplicas “auténticas” existentes en el mundo, la práctica totalidad de ellas en Europa, lienzos que a menudo antes o después de haber sido puestos en contacto con la Sindone, eran entregados a artistas que llevaban a cabo una reproducción. Lo que de hecho explica las diferencias existentes entre el lienzo original y las distintas copias, unas de gran calidad, otras menos.
 
            En la que damos en llamar la Sindone americana de Santiago del Estero esas diferencias son muy evidentes, por ejemplo, en el rostro, más redondeado y mucho menos realista. Algo que tiene poco de reprochable, pues el realismo de la Sabana Santa es tan extraordinario que constituye en sí mismo una prueba de que difícilmente pudo ser una realización del s. XIII-XIV, como algunos sostienen y así parece sugerir la controvertida prueba del carbono 14 practicada al lienzo en 1988, un efecto que ya tuvimos ocasión de analizar en su día en esta misma columna (pinche aquí para conocer las conclusiones que entonces extrajimos).
 
            Las réplicas de la Sábana Santa existentes en el mundo consideradas “auténticas”, digámoslo así, ascienden a unas 175 según el sindonólogo español Daniel Duque Torres, probablemente el gran experto mundial en copias de la Sábana Santa. Aunque de factura humana todas ellas, eso es indudable, la mayoría, por no decir todas, son de artistas anónimos. Sólo en España se tiene constancia de treinta y cuatro, algunas tan reputadas como la de Campillo de Aragón, la de Santo Domingo de Silos, ambas del s. XVII, o la de la iglesia de la Merced en Jerez de la Frontera, de 1572, de la que, según todo apunta, incluso posee una porción del lienzo de lino de la auténtica Sindone de Turín.
 
             Volviendo a nuestro tema, y ya en el campo de lo estrictamente histórico, cuando en 1767 el rey Carlos III de España expulsa a los jesuitas de todos los territorios de su reino, americanos incluídos, la Sabana Santa santiagueña “pasa a manos de la Junta de Temporalidades y Cabildo designada como administradora de los bienes jesuitas a cargo del funcionario santiagueño Nicolás Villacorta y Ocaña y su esposa Maria Josefa de Uriarte. Se guardan registros del inventario que hace la Compañía de Jesús al entregar sus bienes a esta Junta donde figura la reliquia santiagueña. Hacia el año 1770 la reliquia es cedida a la custodia de la tradicional familia Díaz Gallo, que la veneraba en su antigua casona, actualmente Museo Histórico Provincial Dr. Orestes Di Lullo, Monumento Histórico Provincial”(2).
 
            En 1794 la reliquia pasa a la Orden Dominicana, por lo que no es raro que su sede actual sea la iglesia de Santo Domingo de la ciudad argentina, Santiago del Estero, que, con su fundación en 1550 por Juan Núñez de Prado, es la ciudad argentina más antigua de las existentes hoy en el país(3).
 
            Y bien amigos, esta es la historia de una de las reliquias más singulares que se veneran en América. Con ella me despido de Vds. por hoy, no sin desearles, como siempre que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos.
 
 
 
            (1) Ya habrá advertido el lector sagaz (el lector de esta columna siempre lo es), que cada vez que utilizo la palabra “americano” lo hago en el correcto uso de la palabra, es decir, para referirme al entero continente americano, desde Punta Barrow, de los Estados Unidos, hasta el Cabo de Hornos, en Chile, y no a ese país que se llama Estados Unidos de Norteamérica.
 
            (2) Información extraída de http://historiedades.blogspot.com.es/2007/11/la-sbana-santa-de-santiago-del-estero.html
 
            (3) Aunque no sea la primera fundada en él, algo que se explica por el hecho de que las que la precedieran en tan prestigiosa nómina no hayan podido resistir el paso de los tiempos y hayan terminado por desaparecer. Hay una que no lo hizo del todo, Buenos Aires, fundada, de hecho, catorce años antes que Santiago del Estero, en 1536, por el explorador español Pedro de Mendoza, aunque el asentamiento hubiera de ser abandonado en 1541 y la ciudad tuviera que ser re-fundada, cosa que haría el también español Juan de Garay, pero ya en 1580, treinta años después que Santiago del Estero por lo tanto.
 
            Dedicado a mi primo Gonzalo Roca, que me puso en conocimiento de tan preciada y preciosa reliquia argentina.
 
 
            ©L.A.
            Si desea suscribirse a esta columna y recibirla en su correo cada día, o bien ponerse en contacto con su autor, puede hacerlo en encuerpoyalma@movistar.es. En Twitter  @LuisAntequeraB
 
 
Otros artículos del autor relacionados con el tema
(haga click en el título si desea leerlos)
 
De los modelos de los que se sirvió el fabricante de la Sábana Santa
Hoy en cuerpo y alma... la sindonóloga Matesa Rute nos habla de la Sábana Santa
Del último hallazgo realizado en torno a la Sábana Santa
Del estudio que demuestra que Sábana de Turín y Sudario de Oviedo envolvieron el mismo cuerpo
Del sudario descubierto en Jerusalén y la Sábana Santa
 

 
5€ Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
10€ Gracias a tu donativo habrá personas que podrán conocer a Dios
50€ Con tu ayuda podremos llevar esperanza a las periferias digitales
Otra cantidad Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit. Ex facilis officia sapiente recusandae neque, asperiores labore numquam dolorum ut, illo provident voluptatibus.
Si prefieres, contacta con nosotros en el 91 594 09 22 de lunes a viernes de 9:00h a 15:30h
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter

¡No te pierdas las mejores historias de hoy!

Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria

Necesitamos tu ayuda económica para seguir haciendo noticias como esta

DONA AHORA