Martes, 17 de mayo de 2022

Religión en Libertad

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¿De verdad creemos en la diversidad?

por En cuerpo y alma

 
            ...o, en términos más modernos, “en el pluralismo”.
 
            Tengo observado que uno de los males de esta sociedad en tantas cosas decadente (en otras no), consiste en atacar los principios y los valores en nombre de ellos mismos. Por poner sólo un ejemplo (los hay a miles) he visto defender la prácticas abortivas ¡¡¡en nombre del derecho a la vida y hasta de la protección de la vida prenatal!!! (y si no se lo cree Vd., pinche aquí y lo verá).
 
            Pues bien, uno de esos valores más continuamente atacado por los ingenieros del pensamiento es precisamente el de la “diversidad” o el “pluralismo”. Se les llena la boca hablando de la sociedad diversa, de la sociedad plural, ¡¡¡y no hacen otra cosa que atacarla!!!
 
            Nos hablan de diversidad los nacionalistas, para que aceptemos que nuestro país es un país plural y diverso (¡que sabrán ellos de diversidad!, pinche Vd. aquí y le hablo a Vd. de diversidad, de diversidad de la de verdad)… y donde les toca gobernar practican todo lo contrario a la defensa de esa misma diversidad. Alguna vez nos pareció que eran verdaderamente sinceros cuando nos hablaban del derecho de cada uno a practicar y expresarse en la lengua materna que le salía del corazón, y cuando ya hemos aceptado todos que eso debe ser así, ellos en sus propias regiones, las verdaderamente bilingües, practican una política que no hace otra cosa que atacar a una de las lenguas “que les sale del corazón” a sus ciudadanos (a mayor absurdo, la mayoritaria).
 
            Pero es que de cualquier cosa que hablemos es lo mismo: ¿educación mixta? ¿educación separada en función de sexos? ¿Cuál es mejor? ¿Y qué más da cual sea mejor? Lo mejor es que todos podamos elegir, y que el que crea en la educación mixta reciba educación mixta, y el que la quiera diferenciada tenga educación diferenciada, ¿es tan grave?
 
            Se les llena la boca hablando de que todos somos iguales, también los que sufren particularidades como un síndrome de down u otras diferencias genéticas o congénitas… y los mismos que están todo el día a vueltas con el tema… ¡¡¡son los que defienden que los eliminemos de raíz, sin ni siquiera dejarlos nacer!!! ¿Sabían Vds. que sólo uno de cada diez niños down llegan a nacer en las sociedades modernas, por el solo hecho de ser diferentes, y que ello es así por los que predican que no debemos tener miedo a las diferencias y que la sociedad es plural? ¿O es que acaso un niño down es peor que un niño que no lo es? Pues calro que no lo es… es diferente, simplemente diferente… ¿es tan grave?
 
            Si se habla de los sexos, lo mismo. ¡No se le ocurra a uno decir que las mujeres hacen cualquier cosa peor que los hombres! ¡Lo crucifican a uno! Pues bien, se lo voy a decir yo y bien alto, en letras negritas: son muchas las cosas que las mujeres hacen peor que los hombres, muchas, muchísimas, requetemuchísimas: para empezar aparcan peor, no es una leyenda, es la realidad… Como también son muchas, muchísimas, las cosas que hacen mejor (y fíjense Vds., para fastidiar un poquito a los ingenieros del pensamiento, esta parte del aserto no la voy a poner en negrita). ¡¡¡Porque somos diferentes, señores, somos diferentes!!!
 
            ¿Y la EPC, la educación para la ciudadanía? ¿Cabe mayor atentado no ya contra el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos según recoge la propia Constitución, sino contra las proclamadas y cacareadas diversidad y pluralidad de la sociedad?
 
            Nos quieren robots... Nos queremos robots, porque en el fondo de tantos de nosotros sólo hay un pequeño dictadorzuelo que se cree en la absoluta posesión de la verdad y cree saber lo que los demás necesitan, que por cierto, como por casualidad, acostumbra a ser lo que “uno” necesita. Y que aunque a “uno” se le llene la boca hablando de diversidad y pluralidad, en lo que menos cree es, precisamente, en el pluralismo y en la diversidad.
 
            ¿Pero es tan difícil aceptar de verdad que somos diferentes, que tenemos derecho a serlo y que, finalmente, eso es lo que nos hace maravillosos y hace que la vida no sea un puro tedio?
  
 
            ©L.A.
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