Tanto los diversos grupos de sello laicista como el colectivo gay quieren aprovechar la exposición mediática que significa la próxima visita de Benedicto XVI a España en noviembre para hacerse un espacio en la opinión pública reivindicando sus respectivas agendas ideológicas.
 
Así, varias decenas de ciudadanos se han concentrado para exigir la laicidad de instituciones estatales y de los servicios públicos, así como la supresión de la financiación de las confesiones religiosas con dinero público.
 
Bajo el lema "Por un Estado laico, ya" y convocados por diversas organizaciones sociales, políticas y sindicales se llevó a cabo una manifestación contra la supresión de supuestos privilegios que goza la Iglesia católica y la ruptura unilateral de un acuerdo internacional entre dos Estados como son los del Estado español con la Santa Sede.
 
En la concentración, celebrada en el Parque de la Cornisa, se exhibieron algunas pancartas alusivas a al próximo viaje papal en las que se podía leer lemas ofensivos como "Papa gorrón, contigo ni Dios" y "Papa o califa paguen sus visitas".
 
Varios participantes no dudaron en burlarse de religiosas y del mismo Benedicto XVI al disfrazarse de monjas y de papa, alguno subido en un carrito que simulaba al papa-móvil y portando leyendas como "Absoluciones, 500 euros".
 
Según Europa Laica, una de las participantes en el acto, el viaje del Papa costará al Estado unos 8 millones de euros, una cifra que "en un periodo de recortes sociales y dificultades económica para muchos ciudadanos y ciudadanas, es, si cabe, más intolerable".
 
La manifestación se realizó en un ambiente marcado por la burla y el sarcasmo hacia instituciones y personas y ha contado con actuaciones como la del “humorista” italiano Leo Bassi.
 
Con el mismo objetivo de colgarse de la visita del Papa para ganar un poco de notoriedad, gays, lesbianas y simpatizantes de la lucha por los “derechos” homosexuales están convocando mediante Facebook, blogs y otras redes sociales a un acto masivo de besos de carácter popular durante la visita del Papa Benedicto XVI en Barcelona el próximo 7 de noviembre.
 
Tal y como anuncian en la web, la acción, que tendrá lugar en la Plaza de la Catedral de Barcelona cuando el Papa inicie el recorrido hacia la Sagrada Familia, se ha planteado como "una lucha por los derechos sexuales y afectivos, no desde la violencia, sino desde la pasión".