Abby Johnson, que fue directora de clínica abortista durante 8 años, es hoy una influyente activista provida, que no deja de sentir que Dios, de alguna manera, le pide más, y lo cuenta en su popular muro de Facebook.

La emocionante película Unplanned, que puede verse estos días en cines de muchas ciudades españolas, recoge su toma de conciencia inicial, de abortista a provida. Después, su vida ha seguido un proceso de crecimiento y profundización.

En 2009 tomaba conciencia del horror del aborto cuando por fin asistió a uno en persona. En 2010, ya activista por la vida, contaba su testimonio en su libro Sin Planificar (Ed. Palabra).

En 2012 ella, que siempre había sido cristiana, aunque durante años acudió a una iglesia liberal, pro-aborto, cambió y se hizo católica. Estudiando la fe católica conoció la Humanae Vitae de Pablo VI, la enseñanza contra la anticoncepción y después la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II. Dejó de apoyar la anticoncepción, que antes aceptaba.

En 2015 explicaba a ReL en una entrevista muy personal: "Dios me ha creado de nuevo, soy una creación nueva en Dios. Una parte importante de mi sanación ha sido el sacramento frecuente de la confesión. Hay un poder en el sacramento de la reconciliación que quizá no entendemos".

Abby se fotografía en 2017 con otras mujeres que han dejado la industria del aborto y acuden a la Marcha por la Vida: invitan a todos los trabajadores a dejar ese negocio

Durante años Abby se ha centrado en ayudar a muchos trabajadores del aborto a dejar ese siniestro negocio. Para eso ha colaborado con personas de distintas iglesias, religiones y convicciones. Mucha gente, muy distinta, sabe que el aborto está mal y debe ser abolido y erradicado. En esta colaboración, Abby se centraba en lo común y evitaba tratar otros temas relacionados con la familia. Pero el pasado 27 de junio de 2020, en su muro de Facebook, en el marco de los confinamientos por coronavirus, publicó un mensaje contundente que obtuvo 1.000 reenvíos y 9.000 "likes".

"En las recientes semanas, Dios me ha estado diciendo una y otra vez que Satán está volcado en una batalla contra nuestras familias. Ahí es donde debemos luchar", proclamaba.

Muchos ataques a la familia, todos graves...

"El aborto es sólo uno de los muchos ataques a la familia. La normalización de la homosexualidad, la educación sexual exhaustiva, la reticencia a decir que el transgenerismo es un desorden mental -aunque así está clasificado en el DSM5-, la promiscuidad, la pornografía, la ausencia de padre varón... todo eso son graves ataques a la familia, y cosas de las que Dios me dice que los fieles deben hablar con coraje", afirma Abby.

"Honestamente, eso da miedo. Porque sé que los ataques espirituales serán grandes. Preparaos para ser atacados con hediondeces de las de Satán. Pero es lo que debéis hacer cuando Dios os llama a proclamar la Verdad. Su Verdad", advierte.

"Durante muchos años, evité hablar de temas que no fueran el aborto, temiendo alejar a aquellos que no se alinean con el movimiento provida 'tradicional'. Pero Dios me ha convencido en las semanas recientes. No puedo permanecer callada sólo para que la gente se sienta cómoda. Tengo que proclamar la verdad porque eso es amar de verdad a la gente. No hacerlo, es permitir la muerte. Tengo que saber que usé mi plataforma para siempre proclamar la Verdad de Cristo. En eso consiste el verdadero amor".

"Sé que esto hará que algunos os sintáis incómodos. Honestamente, me parece bien. Así ha de ser. No podemos mirar a nuestra cultura e intentar simplemente poner una tirita en las heridas. Se necesita una sanación profunda, una reflexión profunda, tiempo, conversación honesta. Y a veces duele enfrentarse a los pecados que toleramos alrededor. Tenemos que arrancarlos de raíz. Es la única forma de sanar. Es la única forma de que veamos un cambio verdadero", concluye.

Pese a los 1.000 "likes", entre los comentarios varias personas respondieron acusando a la Iglesia Católica de ser demasiado liberal o infiltrada por el relativismo, mientras que otras decían lo contrario, que el catolicismo es exagerado en su oposición al ideario LGTB. Varias lectoras de Abby respondieron en defensa de todo el ideario LGTB, sospechando que criticar esta ideología daña a las personas con atracción por el mismo sexo.

Una lectora preguntó a qué se refería Abby con la "educación sexual exhaustiva" que mencionaba. Abby respondió que era la que "promueve el sexo fuera del matrimonio, la homosexualidad, la pornografía y otros actos inmorales".

El dolor de haber abortado con píldoras en casa

Abby Johnson en su Facebook no sólo habla de los pecados sociales o de los demás. De vez en cuando disecciona los suyos propios, los mismos que la película muestra, sin esconderlos. En la película, es una escena estremecedora, con sangre en la bañera. Ella profundiza más.

El 2 de julio escribió: "Hoy estaba pensando en cómo tomé la decisión consciente de matar a mi bebé tomando esas píldoras. Parece distinto a pedir a otro que mate, como en un aborto quirúrgico... algo que yo también hice. Tomé esas píldoras, me las llevé, las puse en mi boca, me las tragué. Después fui a casa. Puede haberme parado entonces. Pude haberlo revertido. Pero seguí adelante. Más píldoras. Más píldoras en mis manos. Más decisión mía. Nadie lo hizo por mí. Matar a mi hijo fue 100% mi responsabilidad. Eso es lo que pretenden estos fármacos abortivos. La sangre estaba en mis manos, bastante literalmente".

"Y entonces llega tu bebé. Ahí está. En el fondo de mi bañera. Demasiado grande para irse por el desagüe. No se suponía que fuera así. ¿Qué hacer ahora? ¿Cubo de basura? No, no quiero verla más, quiero quitar su recuerdo. Así que la tiro al retrete y tiro de la cadena. Pero ese recuerdo nunca se va. Ese recuerdo NUNCA se va. Nunca"

Después añade que esta experiencia daña a las mujeres. "No tenemos ni idea de lo que eso hace a las mujeres a nuestro alrededor. Las mujeres caminan por ahí con eso en la memoria, intentando olvidar. La mayor parte del tiempo, lo consiguen. Pero en los días que no es así, sus mentes no parecen superar la rabia y pérdida que sienten. Y a veces, no pueden señalar por qué se sienten así. No pueden entender que matar a su bebé es lo que causa la tristeza en su interior. Nuestra 'independencia' nos ha causado un duelo que no podemos procesar siquiera. ¿Qué hemos hecho?"

Abby finaliza con una petición: "Señor, necesitamos sanación de forma profunda. Sana nuestros corazones. Sana nuestra tierra. Protege a nuestros niños. Protege a nuestras familias. Acaba con el aborto".

Clínicas abortistas chapuceras y sin seguridad

Otras veces, Abby comenta temas de actualidad ligadas al aborto.

Así, el 29 de junio comentaba la sentencia del Tribunal Supremo que establecía que no es necesario que las clínicas abortistas tengan un acuerdo con un hospital cercano por si hubiera emergencias graves.

"El Tribunal Supremo dictaminó que las mujeres merecen 'asistencia sanitaria' sucia, infecta", denunciaba Abby, que fue directora de clínica abortista 8 años. "Dictaminó que las mujeres merecen procedimientos quirúrgicos de doctores que no pueden conseguir permisos de entrada en hospitales porque sus historiales están muy dañados por cargos previos de negligencias. Eso no es una victoria para las mujeres".

Esta norma permite que los abortorios "sigan una normativa distinta y menos estricta que cualquier otra instalación médica, lo que deja a las mujeres expuestas a las consecuencias de una industria maestra en recortar costes". Y da unos ejemplos: "equipo oxidado, medicamentos caducados, descascarillados en cirugía y mesas de examen, agujeros en el suelo por donde entran los ratones, son cosas frecuentes, que harían cerrar la mayoría de restaurantes e instalaciones médicas... a menos que sean clínicas abortistas", denuncia Abby. "No sólo se seguirá matando violentamente a niños con procedimientos abortivos, sino que ahora sus madres están bajo un mayor riesgo".

Nueva jefa en Planned Parenthood: negra, guapa, que no sepa medicina

El 28 de junio, Abby comentó la confirmación de la nueva jefa nacional de la patronal abortista Planned Parenthood, Alexis Johnson. La anterior, la doctora Leana Wen, la primera médico en el cargo, no duró ni un año. La misma Wen dijo a The New York Times que era por no potenciar suficientemente el aborto.

"La gente me preguntaba hace un tiempo a quién contratarían", explicaba Abby. "Dije que a una joven, atractiva, negra y no médico. Acerté, acerté, acerté y acerté. Planned Parenthood es tan predecible...", explica ella, que hace unos años era su mejor ejecutiva en Texas.

Alexis Johnson es la nueva CEO de la patronal abortista Planned Parenthood... buscan tapar el hecho de que nadie quita tantas vidas de negros en el país como sus clínicas, colocadas en barrios de minorías

La nueva jefa, Alexis Johnson, "no tiene formación en medicina, y eso es perfecto. Necesitan que sea ignorante en medicina. La última CEO que contrataron era doctora y no aguantó ni un año. Planned Parenthood no se centra en la salud, se centra en la política, en la agenda progresista. Una persona bien formada en medicina no encaja en esa descripción laboral. Odio señalar el elefante en la sala, pero necesitaban una mujer negra para tapar el hecho de que son la organización más racista en este país. No sólo el aborto es lo que mata a más negros en toda la nación, sino que intencionadamente ponen sus centros en vecindarios de minorías para mejorar sus cifras. No olviden para qué se creó Planned Parenthood, amigos... para erradicar las poblaciones minoritarias". 

Con la película Unplanned, muchas personas han descubierto o van a descubrir a Abby Johnson, una guerrera de la fe y por la vida. Gracias a Internet y a sus redes sociales, la tienen -la tenemos- más cerca que nunca.