Teodora Vásquez es una activista proaborto de El Salvador, que colabora con lobbies abortistas como Amnistía Internacional y "Agrupación Ciudadana" para despenalizar el aborto en El Salvador. 

Los lobbies tienen prisa: el 30 de abril se constituye una nueva cámara de representantes más conservadora. Por eso han llevado a Teodora a Bruselas y la han reunido con la alcaldesa Ada Colau en Barcelona. Su historia y otras de las llamadas "17 de El Salvador" circulan por el diario El País y otro medios pro-aborto, con descripciones de su paso por las cárceles salvadoreñas, que no son una maravilla.

La realidad, más allá de la situación judicial de cada caso, es que ninguna de "las 17 de El Salvador" está juzgada por aborto, sino que han sido condenadas porque en el juicio se consideró demostrado que habían dado a luz y después habían matado a los bebés, algo castigado incluso en los países más abortistas del mundo. (Lo explicaba Aciprensa ya en 2014).



El Colegio Médico de El Salvador (colegiomedico.org.sv) ha respondido a la campaña abortista con un comunicado con fecha 13 de abril pidiendo “desmontar la campaña mediática de desinformación” a favor del aborto. 


El Colegio Médico parte de una posición científica: “El inicio de la vida humana es una realidad científicamente probada, el tema no es metafísico, filosófico, ni ideológico, el fundamento es biológico”

Contra el supuesto "aborto terapéutico", los médicos explican: “no existe una situación, en la práctica médica actual, donde la vida humana deba ser intencionalmente destruida por medio del aborto con el propósito de salvar la vida de la madre. Un médico deberá hacer todo lo posible para salvar la vida de ambos, jamás debe intentar la muerte directa de alguno de ellos”. 

En ese sentido, añade que “no existe indicación técnica alguna, para determinar que un aborto sea terapéutico”

(Cabe explicar que los abortistas suelen mencionar casos extremos como los embarazos ectópicos, pero la mitad se resuelven por sí solos y al resto se puede responder, en buena ética con la salpingectomía, que quita el tejido dañado de la trompa de Falopio; no es necesario legalizar el aborto para atender estos casos; ver este análisis).

El Colegio Médico recuerda que en la Constitución salvadoreña desde su concepción el ser humano “es sujeto del derecho absoluto de la vida, la cual está protegida constitucionalmente”. 


El Colegio Médico de El Salvador denuncia las campañas abortistas que manipulan “conceptos y datos”. 

“Por ejemplo: Caso de las 17, en el cual que ninguno es aborto, como se intenta hacer creer o el encarcelamiento de madres con abortos espontáneos, provocando incertidumbre en las madres etc. creando además, una campaña de desprestigio internacional a El Salvador con información falsa, para generar mayor presión internacional”, expresó la institución.

En un análisis de Aciprensa en 2014, la presidenta de la Fundación Sí a la Vida en El Salvador, Julia Regina de Cardenal, señaló que “las 17” son “mujeres condenadas por homicidio agravado”.  Explicó que los abortistas han buscado casos desde el año 2000 –pues en 1999 se ratificó la reforma constitucional que defiende la vida desde la concepción–, en los que mujeres fueran encarceladas “por problemas supuestamente ‘relacionados con embarazo”’.

“Están manipulando estos 17 casos argumentando que desde que se cambió la legislación supuestamente hay persecución de mujeres y que a estas les han dado 30 a 40 años ‘injustamente’ porque dicen que tuvieron ‘complicaciones obstétricas’ y ‘abortos espontáneos’". 

La portavoz provida señalaba que "el aborto espontáneo no es delito en ninguna parte del mundo y lo que se ha demostrado hasta con fotos es que los bebés nacieron y fueron asesinados de la forma más cruel: estrangulados, apedreados, acuchillados, etc.”.

Sara Larín, coordinadora general del Movimiento VIDA SV de El Salvador, explicó en 2014 que “el lobby pro aborto no encontró mujeres procesadas por el delito de aborto en las cárceles de El Salvador, por lo que decidieron escoger 17 casos de mujeres pobres que asesinaron a sus hijos recién nacidos inmediatamente después del parto”, indicó. Los presentaron "ante la opinión pública como 17 casos de ‘abortos espontáneos’ y ‘complicaciones obstétricas’. 

En julio de 2014 “los movimientos pro-vida hemos averiguado quiénes son y cómo fueron los 17 casos. Hemos descubierto que en realidad el 100 por ciento de los casos nunca se trataron de presunto delito de aborto, sino de condenas firmes por infanticidio, es decir homicidio y agravado por tratarse de sus propios hijos”.


Ahora, en 2018, con la medicina moderna que permite cuidados prenatales inimaginables cuando muchos países aprobaron el aborto en los años 60 y 70, el Colegio de Médicos de El Salvador exhorta a los médicos a no participar en acciones que van en contra de la ley y la ética: “Se debe unir la Medicina, la Ética y el Derecho, ya que buscan el mismo fin: la promoción del respeto a la vida humana y de los derechos fundamentales, resguardando los valores contenidos en una relación interpersonal entre la mujer con embarazo complejo, el embrión y el médico; y siempre, asegurar los derechos de los más vulnerables, la mujer y el embrión, sin olvidarse de los deberes de todos para con ellos".