El presidente del Foro de la Familia (www.forofamilia.org), Ignacio García-Juliá, ha pedido “políticas decididas en apoyo de las familias”, puesto que “apostando por las familias se dará respuesta a muchos de los retos y problemas actuales de la sociedad como la educación, la soledad o la violencia juvenil

“Realidades como la soledad –que algunos quieren solucionar con dinero e incluso con un ministerio– o el incremento de la violencia juvenil, tendrían respuesta reforzando a las familias y protegiéndolas como el bien que son”, señala García-Juliá. “Con medidas de conciliaciónque favorezcan la presencia de los padres con los hijos y el cuidado de sus mayores se lograría un gran avance”.


La violencia juvenil, con un notable y preocupante incremento de menores en bandas y de actitudes violentas y agresiones, está directamente relacionado con familias desestructuradas y la ausencia de los progenitores en la educación de sus hijos, como señalan numerosos informes.

“La educación es un derecho y deber de los padres, que no pueden delegar en el Estado o centros escolares. La unidad familiar es el primer punto de socialización del ser humano, el lugar clave para la educación y vertebración de la sociedad y debe reforzarse para que pueda cumplir con esta función”, analiza el Foro.


“Las familias suponen un importante ahorro al Estado en el cuidado de los mayores y los menores a su cargo, y aportan las nuevas generaciones que mantendrán el sistema productivo y las pensiones de nuestro país”, subraya el presidente; “sin embargo, las ayudas que recibe son incluso ridículas en comparación con otros colectivos”.

Desde el Foro se percibe “la necesidad de políticas decididas en apoyo de las familias, con leyes y ayudas reales y concretas para protegerlas y reforzarlas, incidiendo en medidas de conciliación que permitan aumentar el tiempo que todos los miembros pasan juntos”.


“Pedimos protección porque la familia está totalmente abandonada a su suerte. En caso de crisis, se facilitan las rupturas y no la reconciliación. Cualquier contrato mercantil está protegido con cláusulas, mientras que la disolución familiar es favorecida legislativamente”, lamenta García-Juliá.

Frente a esta realidad, el Foro de la Familia propone:

Por último, desde el Foro, “animamos a las familias a no permanecer como islas, sino a formar parte activa integrándose y participando en asociaciones formadas por familias con las mismas inquietudes, problemas que ellos para cambiar la situación”.