Samantha Vallejo-Nágera es una de las personalidades más conocidas de la televisión en España gracias a su papel de jurado en el exitoso programa Master Chef,  además de ser una empresaria de gran éxito en el ámbito de la restauración.

Uno de los aspectos más importantes de su vida, tal y como ella relata, es su familia. Tiene cuatro hijos y uno de ellos, Roscón, tiene síndrome de Down, algo que es muy conocido puesto que ella misma pretende dar visibilidad a los niños con esta discapacidad para que no sean vistos como ‘bichos raros’.

En una conversación con Sara Carbonero en su blog en la revista para mujeres Elle, Samantha Vallejo-Nágera explica con detalle cómo vivió la llegada de su hijo Roscón pero sobre todo anima a las mujeres que están pasando por esa situación a no tener miedo y a ver lo maravillosos que son estos niños.

Su hijo Roscón, la causa de su éxito
Dirigiéndose a las miles de lectoras de esta revista, la conocida empresaria explica el secreto de su éxito: “Estoy en un momento pletórico, yo siempre digo que Roscón ha sido el punto de partida de esta era, de todo lo bueno. Fue un ‘click’ que me hizo la vida y toda esa fuerza que nos dio Roscón la he notado en todas las parcelas de mi vida”.

Pero ella no se limita únicamente a ser madre de un niño Down sino que se ha volcado en ayudar a que éstos no sean aniquilados, tal y como ocurre en la actualidad donde por ejemplo en España más del 90% de estos bebés son abortados.


Vallejo-Nágera da charlas y colabora con distintas fundaciones que ayudan a personas con discapacidad

Para ello, se ha hecho una auténtica activista provida y aprovecha también su popularidad para dar visibilidad a los síndromes de Down.

La brutal falta de información provoca tantos abortos
Preguntada por Sara Carbonero sobre el aborto en estos casos, Vállejo Nágera dice de manera contundente que “la gente que aborta es porque tiene una falta de información brutal. Estos niños son niños felices, son una fuente de amor inagotable. Yo ahora mismo pienso en haberme ‘cargado’ a Roscón y creo que aún no me habría recuperado. Conozco a alguna madre que habiéndolo hecho se arrepiente”.

Y por ello colabora activamente con distintas fundaciones que ayudan a personas con discapacidad como por ejemplo con la Fundación Garrigou o la Fundación Prodis.



El 'apostolado' de Samantha Vallejo-Nágera
Sin embargo, su compromiso va mucho más allá de prestar su imagen sino que también ha hecho de esta causa una especie de apostolado. Hace lo que sea y va a lugar que haga falta para ayudar a los padres y para animarles a seguir adelante.

“Me encanta. Tengo contactos en los hospitales y me avisan. Cojo la moto y me voy al hospital o a la casa. Ver que puedo ayudar a esas mujeres pasando un ratito con ellas. Me encanta abrazarlas…¡y mira que no soy nada de abrazar!”, asegura la jurado de Master Chef.

Da charlas para ayudar a las familias
Pero además de ir en busca de estas familias también da charlas a familias que tienen estos casos en las que les presta toda su ayuda y atención.

Durante la entrevista cuenta uno de estos ejemplos: “El otro día vino a la charla una pareja, tras cuatro horas de coche, ella estaba aún embarazada y lo estaban llevando regular. Estaban sentados llorando agarrados de la mano todo el rato…Se me saltaban las lágrimas porque soy mucho más sensible desde que tuve a Roscón. Siempre les digo que esta experiencia les va a hacer mejores personas, más alegres, más positivas ante la vida. Todas estas madres de niños Down tiran para delante”.

Ante el rechazo que se produce con estos niños, Samanta Vallejo-Nágera afirma en las charlas que da que “yo ahora veo un niño Down y me parecen los más guapos del mundo, no me doy cuenta de si Roscón saca la lengua o no porque es algo que ya tengo asociado a mi vida. Creo que estos niños crean adicción, cuanto más los ves, más los quieres, y cuanto más los quieres, más los quieres ver”.


La entrevistadora, Sara Carbonero, junto a Roscón, hijo de Samantha Vallejo-Nágera

Y por esto mismo ella también intenta ayudar a la causa mostrando a su hijo en las redes sociales y no ocultándolo. “Compartir una misma situación con otras madres ayuda mucho” y sube fotos suyas “por eso mismo, además de por dar naturalidad”.

El varapalo inicial
Ella no oculta que el momento en el que se enteró de la discapacidad de su hijo fue un mazazo para toda la familia y recuerda que “todas las personas que estaban en mi habitación comenzaron a gritar: ‘¡qué horror! ¡qué horror!”.

Ante una situación como esta que le pasa a muchas familias ella da un consejo: “Hay una cosa que cuento mucho por si alguna mamá se siente identificada conmigo y es que los primeros días de Roscón yo sólo quería que desapareciera. Es muy duro pero es la verdad. Me dieron el alta en el hospital y el niño se quedó ingresado porque tenía la bilirrubina alta y yo sólo decía: ‘Por favor, que cuando vuelva mañana ya no esté’. Es una anécdota que me gusta compartir para que las madres que tengan pensamientos parecidos no se castiguen ni se sientan culpables porque todas lo hemos pensado”.