El Tribunal Supremo francés anuló este viernes la sentencia del Tribunal de Apelación de París que el pasado 20 de mayo ordenó que Vincent Lambert fuese de nuevo alimentado e hidratado.

Según el fallo judicial, el Tribunal de Apelación carecía de competencia para una decisión de esa naturaleza, y por tanto da vía libre a que los médicos del hospital universitario de Reims dejen morir a Lambert por inanición y deshidratación.

La sentencia no admite recurso. Según ha expresado Patrice Spinosi, abogado de Rachel, la esposa de Lambert, "ya no quedan jueces a los que acudir", y se ha puesto "punto final" al asunto.

Por su parte, Jérôme Triomphe, uno de los abogados de Pierre y Vivianne, padres de Vincent, han anunciado que demandarán por "muerte con premeditación" al doctor Vincent Sánchez, responsable del paciente, "si pretende poner en marcha de nuevo el proceso mortal".

En efecto, el Comité de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad ordenó el 7 de mayo que mientras estudia el caso de Lambert, se le mantenga la alimentación e hidratación. El Estado francés no reconoce jurisdicción al Comité (algo insólito en el ámbito de los derechos humanos, y contrario a los acuerdos firmados por Francia con Naciones Unidas) y se niega a aplicar esa medida cautelar. Fue lo que recurrieron los padres de Vincent ante el Tribunal de Apelación de París, obteniendo una victoria jurídica que ha durado poco más de un mes.

Vincent Lambert, de 42 años, quedó tetrapléjico y en estado de conciencia limitada hace diez años a consecuencia de un accidente de tráfico. No está en estado terminal, no está en coma, no está sometido a ensañamiento terapéutico porque no recibe terapia alguna: es una persona discapacitada que necesita ser atendida y alimentada. Por tanto, sus padres sostienen que su muerte es una eutanasia encubierta, ilegal en Francia. 

Es lo que intentará explicar Vivienne Lambert este lunes 1 de julio en Ginebra ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que celebra su 41ª sesión ordinaria. La madre de Vincent intervendrá ante sus miembros junto a sus abogados, Jean Paillot y Jérôme Triomphe, el neurólogo Xavier Ducroq (pincha aquí para leer su argumentación a favor de Vincent) y Grégor Puppinck, director del Centro Europeo para el Derecho y la Justicia.