Los actos del 22-N en Madrid concluyeron con la interpretación de Aquí estoy yo, un mensaje de "No estás sola" que los convocantes de la manifestación Cada vida importa reiteraron a todas las mujeres embarazadas que puedan estar considerando la posiblidad de abortar.

En torno a las dos de la tarde comenzó a disolverse una concentración que, según proclamó el conductor de la fiesta final, Javi Nieves, los organizadores cifraron en 1.400.000 personas. De hecho, mientras la Plaza de Colón presentaba un aspecto abarrotado, todavía bajaba gente desde la calle Génova y aún la había en la cabeza de la marea provida, en la calle Alberto Aguilera, junto a su inicio en la Glorieta Ruiz Giménez.

Durante su discurso a los asistentes, el presidente del Foro Español de la Familia y portavoz de los convocantes, Benigno Blanco, agradeció a los presentes la importancia de su gesto al acudir para ser escuchados "por toda la sociedad española": "Quizá algún sociólogo que no encuentra en sus encuestas a los partidarios de la vida descubra que somos muchos los que estamos dispuestos a defender la vida", dijo en alusión a Pedro Arriola, asesor electoral del presidente del Gobierno, y a quien se atribuye una influencia crucial en decisión de Mariano Rajoy de retirar la reforma de la ley del aborto.

"Gracias a vosotros, quizá el presidente reconsidere su decisión. Gracias a vosotros, muchas mujeres sabrán que no están solas, que nos tienen a su disposición para rehuir la tentación de abortar. Gracias a vosotros, millones de personas sabrán que no hay que desanimarse y la socedad española no se acostumbrará al aborto ni se extenderá un velo de silencio sobre miles de inocentes muertos".



Benigno Blanco proclamó la intención de los presentes de que "la defensa de la vida y de la mujer embarazada se haga presente en el debate político para instaurar leyes comprometidas con los derechos de los no nocidos y con el derecho de las mujeres embarazadas a ser madres".

"Pedimos a la sociedad española que no se acosumbre a la palabra aborto, tras la cual se esconde un niño que no no nace porque es destrozado en lugares que han hecho de la desgracia y de la muerte un lucrativo negocio, en donde una mujer destroza su vida y la de su hijo. No queremos que esas vidas destrozadas se oculten tras siglas como IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo)", continuó desde la tribuna de la Plaza de Colón, donde una gigantesca pancarta azul sujeta por un centenar de globos de helio proclamaba el lema de la convocatoria.




Benigno Blanco pidió a los gobernantes "que deroguen la ley vigente como prometieron en su programa electoral", y advirtió: "Los defensores de la vida no somos cautivos de nadie, nuestra lealtad es con la defensa de la vida".

Cuando se dirigió personalmente a Mariano Rajoy, sonaron pitos por parte de los asistentes (también se sucedieron los abucheos cuando cada oleada de manifestantes pasó por la sede nacional del PP, en la calle Génova): "Aún estás a tiempo de cumplir tu palabra. Quiza lo que apruebes nos parezca insuficiente, pero será un paso en la buena dirección. Tienes una gran responsabilidad política y moral en tus manos. Piensa que tan responsable del mal causado por una ley injusta es quien la aprueba como quien, pudiendo derogarla, no lo hace".

Entre los miembros del PP presentes en las calles de Madrid este 22-N se encuentran la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, el alcalde de Alcorcón, David Pérez, y diputados y senadores como Lourdes Méndez, Beatriz Elorriaga, Ángel Pintado, José Eugenio Azpiroz y Eugenio Nasarre.


E hizo un anuncio de que las movilizaciones continuarán contra "el gran drama de nuestra época, como es la legitimación pública del aborto": "Si no se atiende nuestra reivindicación, os convoco a otra gran manifestación el 14 de marzo, fecha cercana a la celebración del Día Internacional de la Vida, para que quienes tienen capacidad de decidir sepan que, o se nos hace caso, o seguiremos haciéndonos presentes. Pasarán leyes, gobiernos y mayorías, y nosotros seguiremos aquí. No somos cautivos de nadie: ni nuestro pensamiento, ni nuestra voz, ni nuestro voto".

Antes del discurso, tres mujeres recordaron que "la mujer embarzada ya es madre: si no aborta, será madre de un hijo vivo; si aborta, será madre de un hijo muerto". Y recordaron: "Las mujeres tenemos derecho a la maternidad. Te digo a ti, mujer que nos estás viendo, que has tenido un embarazo imprevisto, que si te ves sola, aquí estamos para apoyarte".



Este mensaje de apoyo a la mujer embarazada quedó particularmente patente en el testimonio de siete mujeres que se vieron solas a raíz de su embarazo: alguna abortó, otra siguió adelante y quiso dejar claro su alegría de haberlo hecho, una vive en una casa de acogida... Pero todas querían transmitir, desde sus diversas experiencia, el gran mensaje del día: Cada vida importa.