Por primera vez desde que llegó al poder, el presidente francés, el socialista François Hollande, ha dado marcha atrás en un frente de sus políticas antifamilia.

Después de redefinir el matrimonio y la adopción para considerar como tales las uniones del mismo sexo y después de facilitar aún más el aborto con una retórica legal de "derecho de la mujer", la presión ciudadana contraria y 5 macromanifestaciones en un año han logrado aplazar su tercera línea de acción: una "ley de familia" llena de medidas antifamilia, algunas más o menos camufladas mediante "coladeros" y fraseologías ambiguas.


Las asociaciones pro-familia francesas denuncian que esa "ley de familia" se iba a usar, precisamente, contra las familias y contra los derechos de los niños y los padres: incluía la implantación de la ideología de género y el homosexualismo político en escuelas, la legalización de la industria de los vientres de alquiler (pensando sobre todo en el cliente gay), facilitar la fecundación artificial para lesbianas, con sistemas de "doble madre", también los de "doble padre" y redefinir la maternidad y paternidad -y no como adopción- a la pareja homosexual del padre o madre real.

Por ejemplo, un homosexual dona semen para lograr un hijo por fecundación in vitro, se implanta en un vientre de alquiler, el niño se registraría como hijo ´real´ de ese señor y su ´esposo´ o ´amante´ de elección, de ambos. (Y cuando el ´amante´ o ´esposo´ rompiese con la pareja, seguiría reclamando al niño... aunque genéticamente él no ha aportada nada; casos así se han dado ya en Estados Unidos, el país de leyes más permisivas en vientres de alquielr). 

Es, pues, todo un entramado de reingeniería social para desmantelar lo que es la paternidad, la maternidad, la filiación y la familia, violando el derecho de un niño a ser engendrado por un padre y una madre, y a tener un padre y una madre reales.


El Gobierno de Hollande anunció el lunes que dejaría esta ley para "más adelante", refiriéndose a 2015... después de las elecciones municipales y las europeas.

Precisamente el domingo tuvieron lugar en 8 ciudades de 7 países manifestaciones con el lema "Stop Familifobia": la de París contó con más de 200.000 personas según la prensa extranjera (500.000 según los organizadores) y la de Lyon, con la presencia del cardenal Barbarin, con más de 50.000. Los manifestantes, convocados por La Manif Pour Tous, pedían la retirada de este proyecto de ley, por lo que lo celebran como su primera victoria pro-familia después de un año de movilizaciones incansables

La respuesta ciudadana ha parado en seco una ley que tenía incluso un calendario establecido y que formaba parte del programa electoral con el que Hollande fue a las elecciones. (Pero no ha dado tiempo a celebrarlo mucho debido al lamentable apoyo del Parlamento Europeo al informe anti-familia Lunacek).




La ministra francesa de la Familia, la muy anti-familia Dominique Bertinotti, justificó el aplazamiento "sine die" de la ley así: "Había que decir stop para poner los verdaderos elementos racionales en esta ley sobre la familia". "Soy consciente de que no ha llegado el tiempo de la procreación asistida", explicó... dejándolo para otro año.

Mientras tanto, el hollandismo espera ganar tiempo y terreno haciendo que "expertos en ética" dóciles al gobierno vayan elaborando documentos favorables a sus tesis.

Otra estrategia es que sean diversos diputados socialistas los que presenten por su propia cuenta esas normas anti-familia pero no ya en una gran ley unificada, sino por otras vías: leyes menores sobre aspectos puntuales o bien mediante reglamentos.

"Hay muchos puntos importantes en los que hemos estado trabajando los últimos meses y que, a partir de ahora, presentaremos de uno en uno si es preciso", afirmaba el lunes en la Asamblea Nacional el portavoz socialista Thierry Mandon. También Bruno Le Roux, otro líder de los diputados socialistas, declaró a Le Monde que su grupo parlamentario piensa "seguir avanzando en cuestiones relativas a la familia".

Hay que insistir en que no es sólo un tema ideológico: la industria de los vientres de alquiler y en general la entrega de niños a parejas del mismo sexo puede mover mucho dinero.


El diario digital ForumLibertas analiza estos hechos en un editorial recordando que "lo que en Francia era objeto de un proyecto de ley, en España, con una sola excepción, ya tiene carta de naturaleza legal de manera dispersa, fragmentada, de manera que no se focaliza en una ´ley grande´, sino en artículos de leyes distintas. ¿Cómo se explica la indolencia española y la reacción francesa? ¿Desinterés e indolencia, falta de información? ¿Darlo todo por perdido, sucursalizacion política de la sociedad civil? En todo caso la evidencia es esta: lo que Francia ha rechazado, en España es legal. Una única excepción, los vientres de alquiler -que Hollande afirmó antes de la retirada que no aprobaba-..."


Otro aspecto que analiza el editorial de ForumLibertas es que la prensa española de izquierda, centro y derecha repite la versión y el lenguaje de la izquierda francesa: todo aquel que se opone a las leyes anti-familia de Hollande es presentado como "ultraderecha, católicos radicales y demás descalificativos", no sólo en El País, sino en La Vanguardia, "que reproduce clónicamente en el texto de su corresponsal el mismo mensaje ideológico".

El diario digital lamenta que en la España actual "se es de izquierdas si se acepta el aborto como solución a las relaciones sexuales, el matrimonio homosexual, la doble madre, la inseminación de lesbianas, la educación en la homosexualidad en la escuela (en lugar del respeto a la persona con independencia de su condición), la ideología de género, y se es un reaccionario si se rechazan. Ha desaparecido el posicionamiento relacionado con la justicia social, la transformación social y económica de la sociedad. Eso ya no es un tema prioritario para los partidos socialistas y la progresía, a pesar de la crisis y el crecimiento de las desigualdades. ¿Se entiende ahora por qué las cuotas de la ILGA, la internacional gay y lésbica, solo cubren el 10% de los ingresos y el 90% restante son subvenciones y grandes donaciones? Porque el homosexualismo político y la ideología de género forman parte de la doctrina del poder establecido".