Si es cierto eso de que los borrachos y los niños dicen siempre la verdad, la encuesta que ofrece este miércoles el diario inglés The Telegraph es una radiografía perfecta de la sociedad británica -extensible en buena medida al resto de países occidentales- a través de los deseos más puros: los que expresan los más pequeños en sus peticiones navideñas a "Father Christmas" (Santa Claus o Papá Noel).

Los resultados proceden del sondeo realizado por los establecimientos Westfield en Londres y Stratford City sobre un cuestionario a dos mil padres de niños entre 3 y 12 años.

Abundan los poneys y otros animales (perros, gallinas e incluso elefantes conforman el 34% de las peticiones), los iPad, los iPhone, golosinas y por supuesto juguetes.

Pero lo más llamativo son las peticiones de índole estrictamente familiar. De hecho, lo más pedido es "un hermanito". Le siguen un reno y un poney completando el podio, y en cuarta posición un coche.

La décima plaza, y es el dato más relevante, es "un papá". Y en la 23ª posición entre 50 opciones, "una mamá". Algunos piden también "una casa".

Un grito de atención de los niños ante las carencias de una sociedad como la británica, que presenta síntomas alarmantes de descomposición familiar, lamentada públicamente por el primer ministro David Cameron en junio de 2011 con un artículo en el Sunday Telegraph.