Se definen como una «organización caritativa» que pretende responder a una «necesidad médica urgente: dar poder de decisión a las mujeres para que aprovechen su derecho humano a la salud reproductiva y al aborto legal y seguro y llamar la atención a las consecuencias de un embarazo no deseado y un aborto ilegal».

Women on Waves (Mujeres sobre las Olas en su versión española) es una organización sin ánimo de lucro que, con la ayuda de un barco holandés, lleva más de una década viajando por las aguas de los países que no han legalizado el aborto. Una vez que consiguen llegar, facilitan a las mujeres información, «asesoramiento», medicamentos abortivos y, si llega el caso las llevan a alta mar, donde pueden realizar «abortos seguros y legales fuera de aguas territoriales», según explican en su propia página.

La última de sus incursiones estaba planificada para Marruecos. No habían especificado con antelación la fecha y hora de llegada precisamente por miedo a las protestas de los provida o acciones por parte del Gobierno de Marruecos. El miércoles 3 fue el día establecido para acercar el barco a la costa, pero las autoridades portuarias y varios efectivos de la policía marroquí bloquearon la entrada. En parte porque el aborto es ilegal en este país, donde sólo está permitido bajo el supuesto de peligro para la vida o la salud de la madre. En parte, posiblemente, porque el Gobierno marroquí podía interpretarlo como una intromisión de la influencia occidental en su cultura.

Aun así, en la página web oficial de la organización aseguran que actualmente están trabajando en una «estrategia alternativa para conseguir que el barco alcance la línea de costa de Marruecos». Además, en la nota de prensa informan de su número telefónico, en el que las mujeres pueden conseguir información sobre el «aborto médico seguro». Aprovechan también para explicar el uso del misoprostol como medicamento abortivo, e incluso llegan a dar el nombre concreto del fármaco en las farmacias marroquíes y su modo de utilización, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.


Women on Waves «trabaja» bajo demanda. Es decir, sólo viajan a un país cuando son invitados por alguna asociación local. En esta ocasión, había sido MALI (Movimiento Alternativo para las Libertades Individuales) quien había invitado a la organización holandesa a viajar a Marruecos, según explican en una nota de prensa, dado que la finalización del embarazo no es legal en esta nación del norte de África. Aunque la idea inicial del barco era realizar abortos quirúrgicos, en los últimos años ha concentrado sus esfuerzos en facilitar a las mujeres medicación abortiva como la pastilla RU-486 o misoprostol. Todo con la intención de presionar al Gobierno de Marruecos para que legalice el aborto.

Jill Stanek, una de las activistas provida más influyentes y conocidas de todo el mundo, recuerda en su blog que este barco acrecentará aún más las tensiones en esta nación islámica, en un un momento en que la violencia y los disturbios en el norte de las naciones africanas ya se encuentra en su punto máximo: «Debido a que no hay suficiente descontento social en el Oriente Medio, estoy de acuerdo en que es el momento perfecto para que el llamado barco del aborto agite las aguas aún más», ironiza.