Según informó el noticiario Cartabiancha y confirmó L'Unione Sarda y recoge, entre otros medios, el diario L'Avvenire, propiedad de la conferencia episcopal italiana, el cardenal Angelo Becciu anunció el domingo que Francisco le telefoneó para informarle de que en los próximos días le reintegrará en la plenitud de sus funciones cardenalicias.

El Pontífice le desposeyó de los "derechos inherentes al cardenalato" el 24 de septiembre de 2020 como resultado de la investigación sobre la utilización de fondos para la adquisición de un inmueble de lujo en Londres por 400 millones de euros y otras acusaciones de desvío de fondos. Un asunto por el que el purpurado está siendo juzgado por los tribunales vaticanos.

Hubo de renunciar además como prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, cargo para el que había sido nombrado en diciembre de 2018, meses después de recibir la púrpura del propio Francisco. Entre 2011 y 2018 había sido sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado del Vaticano, 'número 2' del dicasterio, periodo en el cual tuvieron lugar los hechos por los que está acusado.

En marzo tuvo lugar la primera declaración del cardenal Becciu en el juicio que se sigue contra él, que está sufriendo una accidentada evolución en torno a qué pruebas pueden utilizarse y cuáles no.

"El sábado el Papa me telefoneó para decirme que seré reintegrado en mis funciones cardenalicias y para pedirme que participe en una reunión con todos los cardenales que tendrá lugar en los próximos días en Roma", dijo Becciu durante una misa privada celebrada ante un grupo de fieles en Golfo Aranci (Cerdeña), donde está pasando unos días de vacaciones. 

El consistorio extraordinario convocado por Francisco para el sábado 27 servirá para imponer el capelo cardenalicio a 21 nuevos purpurados que anunció el 29 de mayo, pero irá seguido asimismo de unas reuniones el lunes 29 y martes 30 que han despertado gran expectación, y durante la cuales se tratarían diversos aspectos de la reforma de la Curia plasmados en la constitución apostólica Predicate Evangelium.

Según estas informaciones, Becciu ya habría recibido la citación formal para el encuentro. Y en conversación telefónica con la agencia italiana ANSA, mostró su satisfacción con esta novedad inesperada: "Estoy muy emocionado por este gesto del Papa. Se lo agradezco de corazón y reafirmo mi plena comunión con él".

Entre otras cosas, la reintegración de sus atribuciones le permitiría participar en un eventual cónclave, derecho que había perdido. Sin embargo, según Avvenire, fuentes próximos a Becciu señalan que en la llamada de teléfono no se habría hablado de esa restitución, y la llamada de teléfono estaría relacionada con las bodas de oro sacerdotales del cardenal.

El cardenal Becciu ha defendido siempre su inocencia, iniciando incluso en noviembre de 2020 una demanda civil de 10 millones de euros por daños y perjuicios contra el diario L'Espresso, donde  se publicaron las primeras informaciones sobre las supuestas ilegalidades. "El derecho y el deber de informar no tienen nada que ver con lo que se ha escrito sobre mí, en un crescendo de distorsiones de la realidad que han masacrado y distorsionado deliberadamente mi imagen como hombre y como sacerdote”, dijo entonces el purpurado, que tiene ahora 74 años de edad.