Con motivo del 150º aniversario de la proclamación de San José como patrono de la Iglesia universal, el Papa Francisco ha ordenado la incorporación a las Letanías de San José de siete nuevas invocaciones

Estas invocaciones están tomadas "de las intervenciones de los Papas que han reflexionado sobre algunos aspectos de la figura del Patrón de la Iglesia universal", señala la carta dirigida a los presidentes de las conferencias episcopales por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. En particular, de la exhortación apostólica Redemptoris Custos de San Juan Pablo II y de la carta apostólica Patris Corde de Francisco.

Estas invocaciones son:

-Custos Redemptoris [Custodio del Redentor], tomada de Redemptoris Custos;

-Serve Christi [Siervo de Cristo], tomada de la homilía de San Pablo VI el 19 de marzo de 1966, citada en Redemptoris custos, n. 8;

-Minister salutis [Ministro de la Salvación], expresión de San Juan Crisóstomo, citada en Redemptoris custos, n. 8;

-Fulcimen in difficultatibus [Apoyo en la dificultad], tomada del prólogo de Patris Corde;

-Patrone exsulum [Protector de los exiliados], tomada de Patris Corde, n. 5;

-Patrone afflictorum [Protector de los afligidos], tomada de Patris Corde, n. 5;

-Patrone pauperum [Protector de los pobres], tomada de Patris Corde, n. 5.

La carta, firmada por el arzobispo Arthur Roche, secretario de la congregación para el Culto Divino, señala que "corresponderá a las conferencias de obispos traducir las letanías a las lenguas de su competencia y publicarlas; dichas traducciones no necesitarán la confirmatio de la Sede Apostólica". [La traducción aportada por ReL es la que figura en los textos oficiales en español de los documentos citados, recogidos en el portal de la Santa Sede.]

"Según su prudente criterio", concluye la carta, las conferencias episcopales "podrán insertar también, en el lugar apropiado y conservando el género literario, otras invocaciones con las que se honra particularmente a San José en sus países".

Las Letanías de San José fueron aprobadas en 1909, bajo el pontificado de San Pío X. Así es como quedan, en latín, con las nuevas invocaciones introducidas en su lugar correspondiente:

LITANIæ IN HONOREM S. IOSEPH SPONSI B. MARIæ V.

Kyrie, eléison.

Christe, eléison.

Kyrie, eléison.

Christe, audi nos.

Christe, exáudi nos.

Pater de cælis, Deus, miserére nobis.

Fili, Redémptor mundi, Deus, miserére nobis.

Spíritus sancte, Deus, miserére nobis.

Sancta Trínitas, unus Deus, miserére nobis.

Sancta María, ora pro nobis.

Sancte Ioseph, ora pro nobis.

Proles David ínclyta, ora pro nobis.

Lumen Patriarchárum, ora pro nobis.

Dei Genitrícis sponse, ora pro nobis.

Custos Redemptóris, ora pro nobis.

Custos pudíce Vírginis, ora pro nobis.

Fílii Dei nutrítie, ora pro nobis.

Christi defénsor sédule, ora pro nobis.

Serve Christi, ora pro nobis.

Miníster salútis, ora pro nobis.

Almæ Famíliæ præses, ora pro nobis.

Ioseph iustíssime, ora pro nobis.

Ioseph castíssime, ora pro nobis.

Ioseph prudentíssime, ora pro nobis.

Ioseph fortíssime, ora pro nobis.

Ioseph obedientíssime, ora pro nobis.

Ioseph fidelíssime, ora pro nobis.

Spéculum patiéntiæ, ora pro nobis.

Amátor paupertátis, ora pro nobis.

Exémplar opíficum, ora pro nobis.

Domésticæ vitæ decus, ora pro nobis.

Custos vírginum, ora pro nobis.

Familiárum cólumen, ora pro nobis.

Fúlcimen in difficultátibus, ora pro nobis.

Solátium miserórum, ora pro nobis.

Spes ægrotántium, ora pro nobis.

Patróne éxsulum ora pro nobis.

Patróne afflictórum, ora pro nobis.

Patróne páuperum, ora pro nobis.

Patróne moriéntium, ora pro nobis.

Terror dæmónum, ora pro nobis.

Protéctor sanctæ Ecclésiæ, ora pro nobis.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis.

℣. Constítuit eum dóminum domus suæ.

℞. Et príncipem omnis possessiónis suæ.

Orémus.

 Deus, qui ineffábili providéntia beátum Ioseph, sanctíssimæ Genitrícis tuæ sponsum elígere dignátus es, prǽsta, quǽsumus, ut, quem protectórem venerámur in terris, intercessórem habére mereámur in cælis. Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum. ℞. Amen.