San José de Palestina, confesor. 22 de julio.

Es San Epifanio (12 de mayo), quien se refiere a este santo antiguo. Era José oriundo de Tiberíades, y vivió en el siglo IV. Era discípulo del conocido rabí Hilel, el fundador de la escuela bíblica de Tiberíades. Este Hilel se convirtió a la fe cristiana al final de sus días, siendo bautizado por un obispo que le visitó vestido de médico.

José, al ver la conversión de su maestro antes de morir, se replanteó su fe judía y comenzó a estudiar el cristianismo, sintiéndose cada vez más llamado a adorar a Cristo. La conversión definitiva le llegó al ver como las artes mágicas de Judas, hijo de Hilel, no lograban vencer a una joven cristiana a la que Judas quería seducir. Ya dispuesto a recibir el bautismo, se le apareció Cristo y le dijo: "Yo soy Jesús, a quien tus padres crucificaron. Cree en mí." Y José creyó, sin embargo, su miedo a las represalias de sus parientes, calló su fe, e incluso aceptó el cargo de jefe de la sinagoga en Tarso. Allí conocían muy bien las costumbres de los cristianos, por lo que pronto los judíos sospecharon de su rabí, llegando a vigilarle. Un día le sorprendieron leyendo el Evangelio y le dieron de palos y le arrojaron al río Cidno.

Esto podrá haber desalentado a otro, pero, sin embargo, en José produjo el efecto contrario: pidió el bautismo y confesó abiertamente su fe cristiana. El emperador San Constantino (21 de mayo) le designó “conde”, con el propósito de convertir a otros con su ejemplo y autoridad. José construyó varias iglesias en la región de Galilea. Epifanio dice que los judíos siempre le ponían estorbos en la construcción de las iglesias, pero Dios estaba con José. Una vez le apagaron con malas artes el horno de ladrillos, pero el santo trazó la señal de la cruz y mostrando el poder del Nombre de Cristo, arrojó agua al horno, el cual se encendió de nuevo.

Sobre 350 José se mudó a Escitópolis, donde, en 335, acogió a San Eusebio de Vercelli (2 de agosto), desterrado por los arrianos. También hospedó al mismo San Epifanio. José falleció sobre el año 356. Nunca fue considerado santo, ni recibió culto en iglesia alguna. No sería hasta el siglo XVI que Baronio lo incluiría en el Martirologio Romano que sería llamado "santo".

Fuente:

-"Vidas de los Santos". Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.

A 22 de julio además se celebra a:
Santa M. Magdalena, discípula de Cristo.
San Platón de Ancyra, mártir.
San Wandrille , abad.