San Emmeran, obispo y mártir. 22 de septiembre.

Vivió Emmeran en el siglo VII, y fue natural de Poitiers. Siendo presbítero, su ardor evangélico le llevó a querer evangelizar a los ávaros. Llegó hasta Baviera, donde el duque Theotto le hizo desistir, por la ferocidad de aquellos paganos, y a cambio le ofreció el obispado de Ratisbona, donde podía igualmente en evangelizar. Tres años permaneció Emmeran en la sede, elevando el espíritu de sus feligreses, y al cabo de este tiempo quiso ir a Roma a venerar las santas reliquias.

Antes de partir, Emmeran fue visitado por Oda, la hija del duque Theotto, la cual le confesó que estaba embarazada de un joven, y que temía su padre le asesinara si lo sabía. Entonces Emmeran le dijo a Oda que cuando revelara a su padre el embarazo, le dijera que él era el padre de la criatura, pues él estaría a salvo en Roma. Y así pasó, Emmeran se fue, pero he aquí que Lantebert, hijo del duque y hermano de Oda, descubrió el embarazo y la versión de Emmeran, y creyéndola verdadera sin más, se lanzó en su persecución. Halló al santo en Helffendorf, aún tierra de Baviera, y atándole a una escalera, le cortó las manos, los pies, las orejas, sacó los ojos y le arrancó la lengua, el 22 de septiembre de 652. Cuando la verdad se supo, el duque Theotto desterró a su hijo e hizo trasladar las reliquias del santo obispo mártir, depositándolas en la parroquia de Cappenberg, frente al altar mayor.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 22 de septiembre además se celebra a
San Mauricio y la Legión Tebana.
San Florencio de Angers, ermitaño.