Santos Hespero, Zoé, y sus hijos mártires. 2 de mayo.

Sus Actas no son muy confiables, pues el origen no se conoce, y solo conocemos lo que los menologios griegos traen a día de hoy.

Hespero, su mujer Zoé y sus hijos Ciriaco y Teódulo eran oriundos de Atalia, donde esclavos de un pagano rico llamado Catalo. Los cuatro eran cristianos, piadosos y caritativos. Un día los hijos preguntaron a sus padres "¿Por qué nosotros, que servimos a Cristo, somos esclavos de este pagano? ¿No dijo S. Pablo: No os juntéis en forma desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunicación la luz con las tinieblas?" (2 Cor. 6, 14). Los padres, considerando que ciertamente la doctrina cristiana les prohibía servir a un pagano, junto a los muchachos rehusaron servir a Catalo. Este, para que no cundiese el ejemplo, les castigó severamente y como no quisieron abandonar su fe cristiana, les metió en un horno y allí alcanzaron los cuatro la palma del martirio, sobre el año 127.

Alguna versión tardía añade que fueron juzgados por la corte, pero lo más probable es que haya sido un castigo ejemplar del amo. El cardenal Baronio, entusiasta de aumentar el Martirologio Romano, los incluyó en este en el siglo XVI, aunque confundió el nombre del padre, llamándole Exuperio.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 2 de mayo además se celebra a
San Atanasio de Alejandría, obispo y Padre de la Iglesia.
Santa Wiborada de San Gall, reclusa y mártir.