Santa María, Madre de la Compañía de Jesús. 22 de abril.

A 22 de abril celebra la Compañía de Jesús a María, como Madre y Protectora de la Orden. Y la veneran en la imagen de Santa María la Mayor de Roma. El origen de esta memoria lo hallamos en la vida del gran San Ignacio, fundador de la Orden. El P. Ribadeneyra lo cuenta así:
 

"Después de confirmada la Compañía por el Papa Paulo III, la primera cosa en que pusieron los ojos todos los primeros Padres de ella, fue en hacer elección entre sí de un superior, que con espíritu y prudencia la gobernase (…) mediada la cuaresma [de 1541], Ignacio, Laínez, Salmeron, Claudio, Pascasio y Coduri se juntaron en Roma; y después de haber ventilado las cosas que para acertar en la buena elección se ofrecían, determinan de estar tres días en oración , y que entre sí guarden silencio, y no traten de ella: y que después cada uno traiga su voto escrito de su mano, en el cual declare a quien da su voz. Pasados los tres días tórnanse a congregar, y juntan los votos que cada uno traía con los de los otros padres ausentes; los cuales ellos, o habían dejado escritos antes que partiesen de Roma, o los habían enviado después. Para mayor confirmación y establecimiento de la elección, determinaron de estar otros tres días en oración sin leer los votos: los cuales abrieron al cuarto día, y por voto de todos los presentes y ausentes fue declarado Ignacio por prepósito general; de manera que no le faltó otro voto sino el suyo".


El santo se negó, pues prefería obedecer que mandar, y los padres, por consentirle, decidieron hacer otros cuatro días de oración para votar de nuevo al cabo. Pero, como era de esperar, igualmente fue el santo Ignacio el elegido para superior general. El santo decidió humildemente, poner el asunto en las manos de su confesor y director, y hacer lo que aquel el indicase. Y sigue Ribadeneyra:
 

"Hizo su confesión general Ignacio, y estuvo tres días, que fueron Jueves, Viernes y Sábado Santos, apartado de sus compañeros, en san Pedro Montorio, monasterio de frailes franciscos, donde fue crucificado san Pedro, ocupado en solo este negocio. Dio parte a su confesor, el cual era entonces un santo y grave varón de aquel convento, llamado fray Teófilo (que después siendo Ignacio general tomó por confesor de la Compañía), de toda su vida pasada: y el día de Pascua de Resurrección, preguntóle que le parecía: responde el confesor que le parecía que en resistir a su elección, resistía al Espíritu Santo. Entonces Ignacio le torna muy de propósito a rogar, que lo mire de nuevo con mas atención, y lo encomiende de veras a Dios; y que lo que después de esto le pareciere, lo escriba en una cédula de su mano, y sellada la enviase a sus compañeros. Hízolo así el confesor, y escribió la cédula en que decía, que su parecer era que Ignacio en todo caso se encargase del gobierno de la Compañía. Ya entonces con grandísimo regocijo y aplauso de todos, dijo que lo haría; y señalaron el viernes siguiente, después de Pascua de Resurrección, que era a 22 de abril, para visitar las siete iglesias, que son las estaciones principales de Roma: y en la iglesia de San Pablo Extramuros, que es una de ellas, apartada del ruido de la gente y de gran devoción, hacer todos su profesión".


Luego de emitir sus votos Ignacio y sus compañeros, recibieron la comunión. Cuando la misa terminó veneraron las reliquias de San Pablo y allí, junto al altar de la confesión, se abrazaron emocionados. Y como la primera iglesia que habían visitado ese día fue la Basílica de Santa María la Mayor, y ante la cual los religiosos ofrecieron sus vidas y las intenciones de profesar sus votos religiosos, la Compañía siempre tuvo especial devoción a esta imagen de la Madre de Dios, y que incluso propagó por parte de Europa y América.

Fuente:
-"Vida de San Ignacio de Loyola". P. PEDRO DE RIBANEYRA. Barcelona, 1863.

A 22 de abril además se celebra a

Beato Francisco de Fabriano, religioso franciscano.
San Leónidas de Alejandría y compañeros mártires.