Santos mártires de la caridad de Alejandría. 28 de febrero.

Entre los años 261 y 263 se desató una plaga de peste en Alejandría, durante la cual muchos cristianos se volcaron con los habitantes de la ciudad, para socorrerles, fueran cristianos o paganos. Incluso a costa de su libertad y vida, pues podrían ser denunciados.

Es San Dionisio (17 de noviembre), obispo de Alejandría, el mismo que relataría el martirio de Santa Apolonia (9 de febrero), quien en una carta a los obispos de Oriente habla del testimonio cristiano de los alejandrinos. Cuando la peste comenzó, la ciudad cambió de la fiesta al luto. Dionisio resalta que si bien para los paganos la peste es una calamidad y un mal augurio, para los cristianos está siendo una "escuela para probarnos". Y es que en la adversidad se prueba la fe. Los cristianos comenzaron una ingente obra de caridad para con los enfermos, los muertos, las viudas y los huérfanos. Por el contrario, los paganos huían, abandonando a sus familiares enfermos, que eran atendidos por los católicos. Todos colaboraron, sacerdotes, diáconos y seglares. Y muchos de los cristianos perdieron, o mejor dicho, ganaron la vida. Dionisio narra que los cristianos sobrevivientes tomaron los cuerpos de los mártires de la caridad y les lavaban, cerraban sus heridas y los enterraban entre cánticos.

Es posiblemente este el primer testimonio de culto a santos no mártires que conocemos. No mártires estrictamente de sangre, como se suele entender el martirio, porque mártires de la caridad fueron.

Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.

A 28 de febrero además se celebra a la Beata Villana de Botti, terciaria dominica.