Santa Sinforosa de Roma y sus siete hijos, mártires. 18 de julio.

Leyenda:
Esta hace de Sinforosa la esposa de San Getulio (10 de junio), y madre de los santos Crescencio, Juliano, Nemesio, Primitivo, Justino, Estacteo y Eugenio, siendo los dos últimos de pequeña edad. Eran cristianos piadosos y fueron perseguidos imperando Adriano. Getulio, su hermano Amancio y dos cristianos más fueron martirizados el 10 de junio de 120.

Sinforosa en tanto se fue con sus hijos a una propiedad familiar en Tívoli, donde con sus hijos se escondió en un aljibe seco, donde sobrevivían mientras se preparaban todos para el martirio. Cuando parecía que se habían olvidado de Sinforosa, Adriano convocó unos festejos para la inauguración de un palacio que se había construido. Consultó a los oráculos y los sacerdotes de los dioses los "interpretaron" y dijeron al emperador: "los dioses quieren las vidas de la cristiana Sinforosa y sus hijos, que aún adoran a su dios día y noche. Ofréceles sus vidas y los dioses te concederán lo que quieras". Mandó Adriano a buscarles, fueron sacados de la cisterna y llevados a Roma. Fue conminada a sacrificar a los dioses, y como la santa mujer se negó, le golpearon y desnudaron, y así la colgaron de los cabellos frente al templo de Hércules, para humillarla. Situaron cerca de ella a sus hijos más pequeños, que lloraban, para que se arrepintiera de su constancia, pero por nada del mundo Sinforosa negó a Cristo.

Como veía Adriano que nada podía, mandó que le ataran una piedra al cuello y la tirasen al Tíber. En cuanto a los hijos, tampoco renegaron de Cristo por más que les hacían promesas de libertad y riquezas, o les amenazaban con crueles tormentos. Les tendieron en el potro, fueron descoyuntados, les desgarraron los costados y les aplicaron antorchas, pero no renegaban de la verdadera fe. Cuando vio Adriano que estaban confirmados absolutamente en la fe cristiana, mandó terminasen con ellos: Crescencio, Juliano, Nemesio fueron alanceados varias veces hasta morir, Primitivo y Justino fueron apuñalados, Estacteo fue descuartizado y el pequeño Eugenio fue cortado en dos. Todos alcanzaron la palma de la victoria en el año 125.

Culto y reliquias.
Los cuerpos de los jóvenes fueron lanzados a una fosa común, de donde serían rescatados sobre el año 127, habiendo un tiempo de paz para la Iglesia, y fueron trasladados a una sepultura en la Vía Tiburtina. Por su parte, el cuerpo de Sinforosa había sido rescatado previamente por su hermano Eugenio, que construyó un pequeño memorial para ella, y donde él mismo fue enterrado posteriormente.

La deposición de las reliquias de los hermanos está documentada en varios martirologios, en primero el jeronimiano del siglo IV, con algunas diferencias. Aparecen a 29 de mayo, 27 de junio y a 18 de julio, día en que son mencionados por primera vez junto a Sinforosa, pues antes solo se les mencionaba a ellos. está claro que en este día se juntaron las reliquias de Sinforosa con las de estos siete mártires, de los que se ve tenían culto y por ello se les asoció Sinforosa como madre. Aunque la "passio" es antigua y los historiadores les dan bastante crédito, hay que decir que es una construcción para asociar a varios mártires que, efectivamente, a 18 de julio de mediados del siglo II fueron sepultados en el IX miliario de la Vía Tiburtina. Que padecieran bajo Adriano no parece claro, sino probablemente fuera después.

En el siglo VI ya se menciona su culto y una iglesia dedicada a la memoria de Sinforosa y sus hijos, donde se veneraban sus reliquias. Ciertamente, en el siglo XIX se hicieron excavaciones y se hallaron dos basílicas con arcas bajo el altar para contener reliquias, aunque estaban vacías, como se esperaba. Y es que en realmente, la tradición quería que, según informa el martirologio de San Adón de Vienne (16 de diciembre), en 752 y reinando Esteban II, se habían trasladado las reliquias de Sinforosa y sus hijos a la iglesia de San Andrés de Pescheria, donde reposaban las reliquias de San Getulio y sus compañeros mártires. Esta traslación, la antigüedad de la inscripción de Getulio en el martirologio romano y su culto le convirtieron en marido de Santa Sinforosa y padre de los siete mártires, pero eso es solo por la coincidencia de nombres de la mujer de Getulio (aparece llamada Sinforosa en la "passio" de este) y de nuestra mártir, y para darle importancia a la leyenda de esta.

En 1610 fue hallado un sepulcro de mármol en el que estaban mezcladas todas las reliquias de Getulio y compañeros, y Sinforosa e hijos, y cuya inscripción certificaba la traslación hecha por Esteban II. Fueron en colocadas en una urna de cristal. En 1584, Gregorio XIII donó parte de las reliquias a los jesuitas, que a su vez donaron partes a algunos colegios españoles y americanos. En 1587, para evitar más expolio, se metieron las reliquias en el sarcófago de mármol y se selló.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000.
-"Los mártires o el triunfo de la religión cristiana". François-René Chateaubriand. Madrid, 1856.
-"Las verdaderas actas de los mártires". TEODORICO RUINART. Tomo III. Madrid 1776. 
 

A 18 de julio además se celebra al Beato Roberto de Salento, religioso celestino