En 2016, la Organització Socialista D’Alliberament Nacional Endavant (jóvenes de izquierda catalanista en Valencia) difundió un cartel en que se besaban lascivamente una imagen de la Virgen de los Desamparados (la Geperudeta, patrona de Valencia) con la Virgen de Montserrat (la Moreneta, patrona de Cataluña).

El cardenal Cañizares protestó y convocó una masiva oración de desagravio que llenó la plaza ante la catedral de Valencia. Muchos cristianos de toda España, especialmente catalanes y valencianos, se sintieron ofendidos. También en el Tibidabo de Barcelona el santuario se llenó de fieles en una oración de desagravio.

Para que te condenen, has de ofender aclarando que buscas ofender

Pero en la primera semana de enero de 2019 un juez de Valencia ha dictaminado que no hay delito contra los sentimientos religiosos porque para castigar la ley exige que se se haga "escarnio público", dice la sentencia con "inequívoca e expresa intención de ofender esos sentimientos religiosos".

No es la primera sentencia en este sentido en España y los jueces parecen necesitar que las personas que blasfeman y hagan escarnio de cosas religiosas antes declaren ante notario que su voluntad expresa e inequívoca es precisamente ofender sentimientos religiosos. Parece que sin eso, ni el más feroz escarnio, ni la más grosera injuria se consideran "con intención expresa e inequívoca".

En este caso, los responsables de Endavant convocados ante el juez declararon: "Sabíamos que el cartel indignaría a la jerarquía católica porque la libertad que transmite deja en evidencia la oscuridad y el odio que ellos transmiten".

Los sentimientos de los devotos de la Virgen no les interesan, parece. Añaden, además, que querían "denunciar el papel de la jerarquía eclesiástica como propagadora del odio contra las personas homosexuales". Y que su cartel "contrapone el odio de estos obispos y capellanes a una imagen fraternal de dos de las ‘marededeus’ más conocidas de los países catalanes dándose un beso".

El magistrado sentencia que "no basta con que se ofendan los sentimientos religiosos de otros, sino que se requiere que esa conducta haga escarnio público de los dogmas, creencias, ritos o ceremonias de una confesión religiosa, y se tiene que hacer con inequívoca e expresa intención de ofender esos sentimientos religiosos". Y según afirma el juez "eso no sucedió".

Vox planteó la denuncia

En su día, cuatro asociaciones denunciaron el polémico cartel. Entre ellas, estaba el partido Vox y también la Orden de la Capa Española (uno de cuyos miembros es José María Corbín, cuñado de la difunta alcaldesa Rita Barberá y militante de Vox, según detalla ValenciaPlaza.com).

Las diversas denuncias pasaron por varios juzgados, y uno de ellos, el de Instrucción número 18 de València, lo archivó de plano. Los miembros de la Capa Española recurrieron ante la Audiencia Provincial de Valencia. La Audiencia estimó el recurso de la Capa con, entre otros, el siguiente argumento: "En el presente supuesto, asociar fotografías de inequívoco contenido lésbico con la imagen de la Virgen de Montserrat y Desamparados besándose puede suponer un escarnio o burla al dogma mariano de la virginidad y pureza de María, como sustento de la confesión religiosa, en este caso la católica". La denuncia se acumuló en Instrucción 15, primer juzgado conocedor del asunto a raíz de la denuncia de Vox.

Sin embargo, el magistrado que finalmente ha terminado por instruir el asunto tampoco ve delito. Entre otras motivaciones de archivo, explica que la razón por la que se hizo ese cartel fue que la Organització Socialista D’Alliberament Nacional Endavant convocó una manifestación en contra de las palabras del cardenal Cañizares que había criticado "el imperio gay".

El cardenal Cañizares convocó a un acto de desagravio en 2016 por el cartel blasfemo

 

Y decenas de miles de valencianos heridos en sus sentimientos religiosos acudieron, aunque ahora en 2019 el juez indique que no hay delito si no se declara expresamente la voluntad de herir

Acto de desagravio en el Tibidabo de Barcelona