En plena celebración católica del Miércoles de Ceniza, el abogado Benjamín Herrera Agudelo denunció que en el Liceo Francés de Pereira, Colombia, colegio privado, a sus tres nietas les ordenaron retirarse de la frente la cruz de ceniza. 

Benjamín Herrera, abuelo y abogado, se mostró indignado y señaló que esta es una clara violación a la libertad de cultos. “Mis nietas estudian en el Liceo Francés de Pereira y como es costumbre en nuestro hogar nos pusimos la señal de la cruz y mis nietas se fueron a estudiar; la niña de 13 años fue invitada a quitarse la ceniza, pero ella se negó a hacerlo, y por las otras dos menores de 8 y 9 años fueron hasta el salón para hacerles la misma advertencia”, explicó el abogado.

De acuerdo con Herrera, las dos niñas menores fueron conducidas a la rectoría del colegio y allí les dijeron que éste era un colegio "laico" y que por ello no se permitían los símbolos de religiones, por lo que tuvieron que ir a lavarse la cara como si hubieran cometido una falta. 

Herrera Agudelo se ha mostrado molesto porque “ridiculizaron” a sus familiares frente a los demás alumnos. Además, anunció acciones legales porque “violaron sus derechos a la libertad de culto”. 


“El colegio Liceo Francés no es una embajada francesa en Colombia, es una institución instalada en territorio colombiano y debe cumplir con las normas de este país”, aseveró el abogado en Caracol Radio. 

Francia, junto con Turquía y México, es de los poquísimos países que se declaran laicos (en el sentido de laicistas), mientras que las mayoría de las democracias del mundo son, simplemente, acofensionales, a menudo expresando relaciones de colaboración especiales con su religión tradicional en el lugar. 


Al difundirse el caso, se manifestó Alexandre Loubeyre, el rector del colegio, asegurando que todo se trató de un mal entendido y el colegio no pretendió coartar la libertad de culto de las chicas.

Sí confirmó que es "una institución laica" pero que respeta las creencias y por eso se disculparon con la familia. Las menores de edad al final ingresaron al colegio para recibir sus clases sin necesidad de 'lavarse la cara' como había sido la instrucción inicial.


La Secretaría de Educación por su parte, aprovechó el episodio para recordarles a los colegios públicos y privados de Pereira que deben respetar esa libertad de culto.

El obispo de Pereira, Rigoberto Corredor, pidió respeto por las creencias católicas a raíz de este caso. “Yo no sacaría a un budista que quiera entrar a una iglesia católica”, dijo en Cadena Caracol.