“No es posible que un mafioso o corrupto pueda ser padrino de bautizo” o de bodas, expresó el Arzobispo italiano de Monreale, monseñor Michele Pennisi, uno de los principales impulsores de la propuesta para que la Iglesia apruebe un decreto que excomulgue a mafiosos y corruptos a nivel universal.
 
Tal y como explica la agencia ACI, Pennisi afirmó que “excomulgar a estas personas es una pena medicinal. El Papa dice que la corrupción es una enfermedad de la que hay que curarse”. “La enfermedad es grave y es necesaria una medicina pesada”, reiteró el prelado, cuya diócesis es sufragánea de la Arquidiócesis de Palermo, en la isla de Sicilia.
 
En ese sentido, señaló que “también es necesario prohibir los funerales religiosos o que los mafiosos no puedan hacer de padrinos de bautizo o en los matrimonios”.
 
El 17 de junio el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral informó sobre las conclusiones del primer “Debate Internacional sobre la corrupción” realizado en el Vaticano el día 15 de junio, en el que participaron unos 50 jueces antimafia y anticorrupción, obispos, líderes de movimientos, víctimas y periodistas, entre otros.
 
En un comunicado el dicasterio anunció que en el futuro se profundizará sobre “la cuestión de la excomunión por corrupción y asociación mafiosa”.
 
Monseñor Pennisi explicó que "se trata de una propuesta de aplicar la excomunión de la Iglesia Católica a aquellas personas que se han manchado de delitos de mafia pero no solo a nivel italiano, donde ya está vigente en Sicilia y Calabria, sino en todo el mundo".
 
"No existe sólo la mafia en Sicilia, la Camorra en Nápoles o la Ndrangheta en Calabria. Existen también los carteles de narcotraficantes en México, la mafia rusa", señaló en las declaraciones difundidas por Europa Press el 4 de julio.
 

Durante la entrevista, el Prelado dijo que es necesario que la Santa Sede apruebe un decreto universal porque podría influir en las dinámicas mafiosas.
 
Monseñor Pennisi señaló que existen personas mafiosas o corruptas “que se declaran cristianas o católicas y van a Misa los domingos”. “Ahí se crea un problema de conciencia grave. Deben escoger entre la vida mafiosa o la católica porque son excluyentes", advirtió. "No pueden autoproclamarse católicos o cristianos y continuar siendo corruptos o mafiosos".
 
"En Sicilia y Calabria la religión está muy presente como también lo está en América Latina, sobre todo en relación a la piedad popular. Y estas personas mafiosas o corruptas suelen participar en las procesiones religiosas o van en los santuarios", explicó. En esta línea, ha valorado el acto del Pontífice como un hito "importante para condenar la mafia y la corrupción como males absolutos".
 
En sus declaraciones, Monseñor Pennisi explicó que para que se revoque la excomunión es necesario un arrepentimiento real. "Uno se convierte no solo de manera íntima, sino que trata de reparar el daño causado, restituir el dinero y pedir perdón a sus víctimas. Entonces podría existir el perdón", indicó.