¿Comulgas y bebes el vino durante la celebración eucarística? Pues te mereces 80 azotes. Es la pena a la que fueron condenados por un tribunal iraní en la ciudad de Rasht (en el norte del país) cuatro miembros de una comunidad protestante, la "Iglesia de Irán".

Según lo que indicó la agencia Fides, el veredicto fue emitido el 20 de octubre y los cuatro cristianos, ciudadanos iraníes, ahora tienen 10 días para apelar. La sentencia, declaró la Ong “Christian Solidarity Worldwide” (CSW), se basa en el consumo de bebidas alcohólicas. Una infracción a la rígida ley impuesta por los Ayatollahs para infligir condenas ejemplares. El procedimiento, evidentemente, forma parte de la estrategia gubernamental en contra del fenómeno de las llamadas "iglesias domésticas", ámbitos privados no autorizados en los que con cada vez mayor frecuencia se celebran ritos cristianos en los que participan muchos jóvenes.

El proceso llegó después de 10 meses, pues todo comenzó la noche de Año Nuevo de 2012. Entonces, la policía había hecho irrupción en una casa en la que los cuatro cristianos se habían reunido para celebrar una función religiosa. Fueron arrestados (además de por la posesión de una antena parabólica) porque consumieron alcohol, a pesar de que fuera evidente que se trataba del vino que se usa en el ámbito del culto.

Se estima que en Irán viven alrededor de 370.000 cristianos. Según un informe de las Naciones Unidas, más de 300 han sido arrestados desde 2010 y decenas de líderes cristianos han sido condenados por crímenes relacionados con las actividades religiosas, como la formación de grupos de oración o la organización de seminarios sobre el cristianismo. Según Ahmed Shaheed, enviado de las Naciones Unidas en Irán, a pesar de las promesas del presidente Hassan Rohani, en el país todavía es normal castigar a los cristianos por violar las leyes islámicas.

En una declaración enviada a la Fides sobre esta condena, Mervyn Thomas, director ejecutivo de CSW, afirma: "Las penas infligidas a estos miembros de la Iglesia de Irán criminalizan el sacramento cristiano de la comunión en la Cena del Señor y constituyen una violación inaceptable del derecho a practicar la fe libre y pacíficamente. Pedimos a las autoridades iraníes que garanticen que los procedimientos legales de la nación no contradigan su obligación internacional de garantizar el pleno derecho a la libertad de religión o de credo".

Mientras tanto, el 23 de octubre pasado hubo una manifestación clamorosa por la libertad religiosa ante la cárcel de Evin, en Teherán. El pastor cristiano estadounidense Eddie Romero la Puente desencadenó una protesta para pedir la libertad de cinco cristianos detenidos por motivos de consciencia: Farshid Fathi, Pastor cristiano iraní; Saeed Abedini, ciudadano iraní naturalizado estadounidense que creó un orfanato en Teherán; Mostafa Bordbar, activista cristiano; Alireza Seyyedian, miembro de una de las Iglesias domésticas; Mohammed Ali Dadkhah, eminente ebogado de Teherán, defensor y promotor de los derechos humanos. Como era de esperarse, el pastor Eddie Romero la Puente fue arrestado inmediatamente y expulsado del país.