Un grupo de ciudadanos boicoteó el estreno en París de la obra de teatro "Sobre el concepto del rostro en el hijo de Dios" del italiano Romeo Castellucci, durante la cual el protagonista inunda el escenario con excremento ante una imagen de Cristo.

La polémica pieza de 55 minutos de duración gira presenta la historia de un anciano incontinente que padece diarrea. El protagonista defeca constantemente en el escenario blanco que tiene como telón de fondo una réplica gigante de la imagen de Cristo "Salvator mundi", pintada por Antonello de Messina en el siglo XV.

La obra termina con un grupo de niños que irrumpe en el escenario para aventar granadas de plástico al rostro de Cristo y la aparición de un letrero con la frase "Tú no eres mi pastor".

El 20 de octubre, día del estreno en el Teatro de la Ville, unos 10 jóvenes del grupo "Renouvau Francais", que según el diario La Croix está vinculado a la Fraternidad San Pío X, irrumpieron en el escenario y desplegaron un letrero en el que se leía "¡Basta ya de cristianofobia!". Los manifestantes recibieron las agresiones del staff de la obra y fueron desalojados por la policía.

Castellucci se ha quejado por el boicot con una carta dirigida al grupo en la que defiende su pieza y arguye que su "espectáculo" es "espiritual y crístico, es decir, portador de la imagen de Cristo".

Lejos de suspender la obra, el Teatro de la Ville ha decidido demandar a los jóvenes que protagonizaron en boicot "por actos de degradación del dominio público" y "atentar contra la libertad de creación y de expresión artística".

El diario católico francés La Croix, representante de un sector "progresista", publicó una nota en la que avala la polémica pieza y condena a quienes hicieron la protesta.

El director del Teatro de la Ville, Emmanuel Demarcy-Mota, rechazó el boicot arguyendo que este "espectáculo" ya se ha presentado en más de una decena de países europeos sin "suscitar la más mínima reacción análoga".

El Secretario General del Instituto Civitas –vinculado también a los lefebvristas–, Alain Escada, intentó sin éxito impedir la puesta en escena a través de la vía legal, y expresó su beneplácito por el boicot.

Para Escada, "es motivo de alegría "constatar que desde la primera representación de estos espectáculos obscenos y blasfemos en París, la indignación de los cristianos se ha manifestado con dignidad y firmeza, sin ningún exceso, pese a todo lo que pueda escribir una prensa especializada para desinformar".



Sobre estos hechos, el portavoz de la Conferencia Episcopal Francesa (CEF), Mons. Bernard Podvin, señaló a la agencia AFP que "la Iglesia Católica en Francia condena la violencia perpetrada en los recientes especátulos" al tiempo que "promueve el diálogo entre la cultura y la fe".

Tras resaltar que la Iglesia "reacciona cuando es necesario, con determinación y siempre por medios pacíficos", el sacerdote destacó que la CEF "apela a una libertad de expresión respetuosa de lo sagrado".

Finalmente, el P. Podvin subraya que "la Iglesia Católica en Francia no es ni integrista ni obscurantista. Los católicos aspiran, como ciudadanos, a ser respetados en lo que consiste el corazón de su fe".