Según uno de los últimos estudios realizados en España sobre el consumo de prostitución, entre un 2 y un 19% de varones ha accedido o accede a esta práctica de manera recurrente, esporádica u ocasional.

El perfil del consumidor, analizado por una detallada investigación de la Comunidad Valenciana con parámetros regionales y nacionales, refiere a que, en su mayoría, el perfil educativo es bajo o medio-bajo; por lo general soltero, divorciado o viudo (y no con pareja estable); políticamente no suelen ser de centro, sino muy de derechas o muy de izquierdas. Se trata de un estudio que desmiente las dudosas cifras de la ONU, en las que un supuesto 40% de españoles consume prostitución. Otros informes también muestran que el acceso a la pornografía tiene lugar cada vez más pronto. Lo explicamos detalladamente en este artículo.  

También se ha analizado este perfil en otros países de Hispanoamérica o Estados Unidos, donde la mayoría de los clientes entrevistados admiten tener entre 26 y 35 años (un 33%), siendo el periodo entre los 9 y los 17 años la edad de la primera experiencia con la prostitución del 18% de los encuestados, entre los 18 y los 21 en el 33% y entre los 22 y 25 el 21%.

Según el portal de información mexicano Este país, los Censos de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México hay más de 800 mil personas dedicadas a la prostitución, de las cuales más del 90% son mujeres y niñas.

Un perfil semejante del consumidor se ha establecido en Colombia, donde un 23% de ellos están casados; el 24% de los consumidores tienen entre 18 y 25 años y el 38% tiene una edad comprendida entre los 26 y los 35 años.

Según estos informes y datos, dos conclusiones se hacen evidentes en torno a los hábitos de acceso a esta práctica: que es más habitual de lo que podría parecer y que la edad de acceso no es muy avanzada, habiéndose adelantado en las últimas décadas.

Sin embargo, las medidas que podrían emplearse para evitar que personas y familias se vean afectadas por este fenómeno son realmente muy sencillas.

Así lo ha explicado a La Opinión A Coruña la exprostituta británica y autora del best-seller Paid For. My Journey Through Prostitution Rachel Moran, durante su presencia en Madrid con una agrupación de exprostitutas y activistas por la ilegalización de la prostitución.

A lo largo de su intervención, Moran detalló los elementos que deben acompañar un adecuado proceso de ilegalización de la prostitución, así cómo pautas de ayuda y acompañamiento a exprostitutas.

La exprostituta Rachel Moran advierte a padres y maestros de la estrecha relación que hay  entre la pronografía -hoy, de consumo en teléfonos móviles- y el incremento de la prostitución. 

El paso previo -y necesario- para abolir la prostitución

Sin embargo, hizo especial hincapié en que si es tan difícil abolir la prostitución, no es tanto por un fomento o inacción de las autoridades como por su estrecha relación con la pornografía, que calificó de "inseparable".

"La industria de la pornografía está haciendo que se incremente la industria y el comercio sexual. Estamos empezando a normalizar la concepción de las mujeres y las niñas como trozos de carne que se pueden usar y luego tirar", denunció. 

¿Cómo abordar este problema? Para la  autora, una decisión de las familias  y desde la infancia es imprescindible: "Los hombres, desde la pubertad, tienen acceso a la pornografía a través de sus teléfonos móviles y eso es aterrador. No vamos a conseguir abolir la prostitución mientras no consigamos frenar el motor que lo alimenta: la pornografía".

Una pornografía que, además, ha cambiado igualmente en sus hábitos de acceso y consumo, mayoritariamente gratuita y con elevadísimos porcentajes de acceso a través de teléfonos móviles, dejando otros sistemas como la prensa o los ordenadores en la práctica irrelevancia.

En este sentido, docentes y especialistas denuncian que ambos factores mencionados tienen unas consecuencias que no son fáciles de abordar una vez estallan, especialmente en niños y estudiantes de secundaria convertidos en auténticos adictos al sexo que harían cualquier cosa en cualquier situación con tal de acceder a la dosis diaria. Sin embargo, se pueden preveer. 

DOFEMCO es una organización de docentes feministas que lucha contra la introducción de las doctrinas LGTB en las escuelas así como otras corrientes y peligros como puede ser la pornografía. Este mismo lunes, sus integrantes denunciaron alarmados como el consumo de pornografía entre alumnos cada vez más jóvenes está empezando a afectar de manera generalizada a su desempeño cotidiano en el aula.

El teléfono móvil, "clave" de los efectos adversos en jóvenes

"Se habla poco de la adicción que causa la pornografía y que impide el desarrollo de la vida y el desempeño de tus funciones, como estudiar. Preocupa que los mayores ven porno durante la jornada escolar. O que un adolescente llegue a ver a su propia madre como un objeto sexual que compartir con sus colegas", afirmó a La Voz de Galicia Alicia Boluda, profesora de secundaria y miembro de Dofemco que coincide por completo con la tesis de Moran: "En secundaria se ven más los efectos, porque a la mayoría de los estudiantes ya les han regalado un móvil. Esa es la clave".

Según la experiencia de las profesoras, los jóvenes consumen pornografía a través de canales como Telegram, Discord, Twitter, Tik Tok o WhatsApp, "al alcance de cualquier". También en las web específicas de contenidos sexuales. Así, "desarrollan una 'culturilla' pornográfica, aunque no se puede generalizar", mantiene Boluda.

"Comienzan a hacer comentarios entre ellos, como citar nombres de actrices o actores porno. Se ríen, tú preguntas quién es; pero entiendes que ya están viendo contenido para adultos. O alguna madre te llama porque eres la tutora de su hijo y ella ha visto que se ha compartido un vídeo pornográfico en el grupo de WhatsApp del menor. También he tenido alumnos aterrorizados porque es la primera vez que ven pornografía y les sobrecoge", explica.

Al igual que opina Moran, para DOFEMCO y su integrante Alicia Boluda prostitución y pornografía "están íntimamente ligadas" y llegan a ser partidarios de su directa abolición, que además puede tener consecuencias violentas en la personalidad del joven consumidor.

"El profesorado que no ha analizado este fenómeno no tiene una opinión negativa de la pornografía. Cree que es cine, ficción, sexo representado. Pero ante las cámaras no se finge. Si ves el ahogamiento de una mujer o que la golpean, eso se está produciendo. En la naturaleza de los chicos no está buscar la violencia, pero les llega a parecer erótica de tanto consumirla", concluye Boluda.